Pasado con presente incluido

José María Ruiz, buscador de huellas

  • Ha coordinado un voluminoso trabajo de investigación sobre el papel que tuvo en Granada la Institución Libre de Enseñanza

  • Ocupa parte de su tiempo de jubilado leyendo cuentos a los niños enfermos de los hospitales y textos a los presos de la cárcel de Albolote 

José María Ruiz, durante la entrevista. José María Ruiz, durante la entrevista.

José María Ruiz, durante la entrevista. / Reportaje Gráfico: Andrés Cárdenas y archivo

Como todo hombre inteligente José María Ruiz tiene un punto de insegura timidez, pero una vez abierta la conversación se muestra totalmente seguro de su mensaje y de la idea que quiere transmitir. Tiene la mirada clara, indefinidos sus escasos ademanes y una voz profunda de cuenta cuentos, no por capricho del destino es un voluntario que va a leer historias a los niños hospitalizados en el PTS y a los presos de la cárcel de Albolote. Antes de comenzar a hablar del tema que nos ha llevado a citarnos –la publicación de un libro que él ha coordinado– me explica que pertenece a la Asociación Entrelibros, un colectivo que preside nuestro común amigo Juan Mata y cuyos voluntarios están siempre dispuestos a leer a otras personas. "Consideramos que los libros así leídos, compartidos, son oportunidades de diálogos, manos tendidas y vías de conocimiento mutuo. La lectura tiene unos mecanismos muy precisos para que surja la emoción", dice.

José María Ruiz y Elizaberta López. José María Ruiz y Elizaberta López.

José María Ruiz y Elizaberta López.

José María Ruiz nació en Zújar en 1948. Estudió en el Seminario de Guadix ("donde quedé vacunado contra la Iglesias y todo lo que representa") e hizo el bachillerato como alumno libre del Padre Suárez. Después de estudiar Magisterio se licenció en Filología Románica. Ha dedicado cuatro décadas de su vida a la enseñanza y tras su jubilación, además de leerle cuentos a los niños y novelas a los presos, se dedica a la investigación dentro del Aula Permanente de Formación Abierta, más conocida por el Aula de Mayores, que fundara hace 25 años el profesor Miguel Guirao. Fagocitado por las ansias de aprender, el último año de su vida ha estado dedicado en cuerpo y alma a investigar sobre personajes que tuvieron mucho peso específico en Granada pero que ahora están totalmente olvidados, como son las personas que pertenecieron a la Institución Libre de Enseñanza. Pero además, José María ocupó durante varios mandatos municipales las concejalías de Cultura en algunos pueblos de municipio. "Mi primer contado con la política fue en La Universidad de La Laguna cuando comencé a estudiar Filología Románica. Allí me afilié al Partido Comunista de España. Volví para dar clases en Fuente Vaqueros en 1976, cuando se celebraba el primer 'Cinco a las cinco' en homenaje a García Lorca. He sido concejal en Fuente Vaqueros, en Maracena durante la etapa de Manuel Macías, y en Peligros, en la etapa de Jesús Huertas. Bueno, si vas a hablar de mi etapa política pon que durante cuatro años, desde 1987 a 1991, fui diputado provincial. Menos esa etapa que tenía que tener dedicación exclusiva, durante todo este tiempo he compaginado mi quehacer como concejal con mi trabajo como profesor".

HABLAR DEL LIBRO

Pero habíamos quedado para hablar de un libro, un volumen que él ha coordinado sobre el papel que tuvo la Institución Libre de Enseñanza en Granada. A la cita también acude Elizaberta López Pérez ("yo creo que mis padres me dieron esos apellidos tan sencillos para compensar el nombre que me pusieron"), una sevillana residente en Granada que trabaja en la Facultad de Bellas Artes y que es la responsable del Taller de Arte y Creatividad del Aula de Mayores. Ella es la que ha coordinado el trabajo para pintar a los personajes de la Institución Libre de Enseñanza que van al final del volumen. Los dos tienen mucho que decir sobre ese libro que se ha presentado recientemente y que lleva el título 'Huellas de la Institución Libre de Enseñanza'.

Autores de los textos del libro. Autores de los textos del libro.

Autores de los textos del libro.

–El grupo que ha escrito el libro se llama Senda Clara. Somos diez profesores jubilados a los que nos gusta investigar cosas sobre nuestra historia y nuestra tierra. Al cumplirse el 25 aniversario de la creación del Aula de Mayores, planteamos la necesidad de escribir algo sobre el papel de la Institución Libre de Enseñanza en Granada (ILE), que estuvo viva entre 1876 y 1936. Los textos tratan la Escuela krausista, la Sociedad Económica de Amigos del País, la Extensión Universitaria Granadina, los Cursos de Verano para Extranjeros, la importante influencia que trajo a Granada el catedrático Fernando de los Ríos, el despertar estudiantil de los años veinte en Granada, la Escuela de Estudios Árabes, el Centro de Estudios Históricos, la reforma educativa republicana, el nacimiento de la Escuela Normal… En fin que hemos diseccionado esa etapa y hemos encontrado a personas que fueron muy importantes en esa época y que hoy están completamente olvidadas.

Pertenece al Partido Comunista y fue concejal de varios pueblos de la provincia

Al grupo Senda Clara, además de él, pertenece un colectivo de enseñantes jubilados. Está compuesto por Herminia Fornieles Pérez, María del Carmen García Jiménez, Rosalía García Jiménez, Diego García Vergara, Paula Martínez Berrocal, Josefina Sánchez García, Antonio Sánchez García, María Dolores Villar Romero y Manuel Zafra Jiménez. Ellos han escrito sobre unos personajes que de una u otra manera tuvieron una relación directa o indirecta con la ILE. En el fondo, son pequeñas biografías de varios de ellos: Berta Wilhelmi, Américo Castro, Manuel Gómez Moreno, José Fernández Montesinos, Federico García Lorca, Leopoldo Torres Balbás, José Val del Omar, Hermenegildo Lanz, Luisa Pueo y Agustín Escribano, María Lejárraga, Joaquina Eguaras, Eudoxia Píriz, Milagro Almenara…

Pintores que han participado en el trabajo. Pintores que han participado en el trabajo.

Pintores que han participado en el trabajo.

–Uno de los objetivos al plantear este proyecto era hacer memoria y homenajear a lo más granado de la cultura española y a la propia Institución Libre de Enseñanza. Fueron unas personas que estuvieron muy ligadas a la sociedad española en el primer tercio del siglo XX en todos los ámbitos, incluso en el político. En segundo lugar queremos hacer justicia. Yo hice Magisterio entre los años 1963 y 1966 y nunca nos hablaron de la existencia de ese movimiento pedagógico, que era una joya en cuanto al modelo educativo que predicaban. Y en tercer lugar, nuestro objetivo es dar a conocer los actuales universitarios, sobre todo a los futuros maestros, este modelo de educación que fue un referente de una época crucial de la cultura española.

UN SEGUNDO VOLUMEN

José María dice que uno de los más importantes compromisos de la ILE fue hacer que el conocimiento fuera patrimonio de todos y que por eso fue atacada desde diversos ámbitos, cuando no sus miembros perseguidos –y muchos ejecutados– al terminar la Guerra Civil.

–Ante la dificultad de poderlos incluir a todos en una monografía tan limitada, hemos hecho una selección de acuerdo con varios criterios. En primer lugar su desconocimiento y olvido, fruto de una intencionada e injusta exclusión. En segundo lugar por su proximidad en el tiempo, por su contemporaneidad. Y por último, hemos considerado la necesaria recuperación de aquellas mujeres adelantadas a su tiempo y comprometidas con el proyecto emancipador que representó la Institución Libre de Enseñanza. Se han quedado fuera figuras importantes como Juan Facundo Riaño y Montero, Pascual Nácher Vilar, Carlos Rodríguez, Pedro Dorado Montero, Miguel Pizarro Zambrano, José Mora Guarnido

Una pintora en plena faena. Una pintora en plena faena.

Una pintora en plena faena.

José María Ruiz, además de coordinador y el autor del planteamiento general de la obra, se ha ocupado de escribir las biografías de personas ligadas a la ILE en Granada de las que nadie habla ahora como Eudoxia Piriz, Milagros Almenara o José Fernández Montesinos.

Eudoxia Piriz fue la primera mujer licenciada en Medicina en Granada. Fue una alumna excelente hasta que se enfrentó con las autoridades académicas. Al final se especializó en Ginecología y Obstetricia y estuvo muy unida, incluso sentimentalmente, a Alejandro Otero. Por eso sufrió persecución tras la guerra civil. Se fue Alejandro Otero al exilio pero ella se quedó aquí. La apartaron de su trabajo al ser señalada como estrecha colaboradora de Alejandro Otero, uno de los principales enemigos del nuevo régimen surgido tras la guerra civil. La mataron en vida porque le quitaron el trabajo y la relegaron al olvido.

De Milagros Almenara cuenta que también fue una de las primeras mujeres que se matriculó en Farmacia y con 20 años aceptó ser la responsable de la Asociación de la Juventud Universitaria Femenina. Era muy amiga de Eudoxia Piriz y tras abrir una segunda farmacia en 1936, recién iniciada la guerra, un piquete de guardias de asalto la apresó por roja y feminista y la fusiló en los llamados Pozos de Víznar. Pero la saña con esta farmacéutica no finalizó ahí porque fueron incautados todos sus bienes y borradas todas sus huellas.

–Hay otra persona de la que me ha impresionado su quehacer dentro de la Institución Libre de Enseñanza. Se trata de José Fernández Montesinos, el hermano de Manuel, el que fuera alcalde de Granada. Se trata de uno de los más eminentes filólogos que haya tenido Granada y un estudioso incansable de la literatura española. Cuando mataron a su hermano y a su amigo García Lorca, se fue a Poitiers, donde estuvo dando clases sin sueldo. Hay un texto por ahí que cuenta el hambre que pasó por aquellos años. Luego tuvo más suerte y fue contratado en Berkeley. Jamás volvería a Granada, su ciudad natal.

La segunda parte del libro es artística. Los miembros del Taller de Arte y Creatividad del Aula de Mayores han pintado a los personajes vinculados de una manera y otra a la Institución Libre de Enseñanza. El trabajo de coordinación lo ha hecho Elizaberta López Pérez, quien dice lo siguiente:

–Hemos querido unirnos al homenaje de esas personas. El retrato no es coger y pintar la anatomía del personaje, es un diálogo con él. Hemos partido de fotos en blanco y negro y a veces de pequeñas imágenes. Luego hemos leído sus biografías y semblanzas para tratar no solo de pintar lo que se está viendo, sino lo que se está sintiendo. Entre el que pinta y el que es pintando siempre debe haber una complicidad, como una historia de amor. Cada artista que ha participado ha tenido un encuentro con un personaje que se ha convertido en su compañía durante muchas horas, a quien le ha dedicado su atención, sus pensamientos, su emoción.

Tiene la mirada clara, indefinidos sus escasos ademanes y voz de cuenta cuentos

Elizaberta López es una de las pioneras en la llamada Arteterapia, una forma de psicoterapia que utiliza las artes plásticas como medio de recuperar o mejorar la salud mental y el bienestar emocional y social. Se trata de un tipo de psicoterapia integrada en el concepto genérico de terapia artística, ya que utiliza diferentes disciplinas para llevarse a cabo.

Tanto José María como Elizaberta se muestran orgullosos del trabajo que han coordinado. Creen que han cumplido con los objetivos planteados y que la obra seguirá el camino pretendido.

–Pero… ¿sabes? Se ha quedado tanto material en el tintero que creo que voy a plantear seguir investigando sobre la huella de la Institución Libre de Enseñanza en Granada. Es un filón casi inagotable –dice José María.

–Sería una buena idea –contesta Elizaberta.

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