Erasmus en tiempos del coronavirus: Una iniciativa granadina para recuperar lo que se quedó en el piso

Estudiar en Granada

La asociación estudiantil Erasmus Student Network (ESN) gestiona el envío desde Granada de los enseres de estudiantes internacionales que regresaron a sus países por la pandemia

Juan Manuel Hita, de ESN, en uno de los envíos de enseres a estudiantes internacionales que se fueron.
Juan Manuel Hita, de ESN, en uno de los envíos de enseres a estudiantes internacionales que se fueron. / Antonio L. Juárez / Photographerssports

El lunes 30 de marzo, dos semanas después de que se decretara el estado de alerta por el coronavirus y según los datos recabados por el Vicerrectorado de Internacionalización de la Universidad de Granada, de los 1.994 estudiantes extranjeros que debían cursar el segundo semestre en Granada 613 habían decidido regresar a sus países de origen. Es probable que algunos viajaran a sus países con la convicción de que aquello era temporal, de que el estado de alerta finalizaría más pronto que tarde. Y quizá eso les animó a dejar parte de sus enseres en sus residencias o pisos de estudiantes. Ya se sabe que no fue así. Las sucesivas prórrogas han limitado la movilidad, y también se decidió que el curso se terminaría de forma virtual. No habría vuelta a las clases y, para estos estudiantes extranjeros, no habría vuelta a Granada.

Mientras, en estas semanas ha habido iniciativas para solucionar algunos de los problemas generados por el confinamiento. Entre las ideas lanzadas y que ya están en marcha está la de la asociación Erasmus Student Network (ESN). Uno de sus miembros, Juan Manuel Hita, explica que desde Granada se les ocurrió plantear al Vicerrectorado de Internacionalización de la UGR la posibilidad de hacer llegar sus pertenencias a los estudiantes extranjeros que regresaron a sus casas.

Dos voluntarios de ESN empaquetan las pertenencias de un estudiante.
Dos voluntarios de ESN empaquetan las pertenencias de un estudiante. / Antonio L. Juárez / Photographerssports

ESN tiene presencia en casi todas las universidades europeas, y así se extendió esta propuesta. Se ideó un sistema que centraliza en la web las peticiones de mudanza. Se rellena un formulario con los datos, se gestiona cómo acceder al piso y un grupo de voluntarios empaqueta los enseres y se envían. Los costes los asume el estudiante internacional, que cuenta con la ventaja de que ESN tiene un convenio con la empresa DHL para hacer más económico el porte.

"Ya hemos recibido 30 respuestas" de estudiantes interesados en que les hagan llegar sus pertenencias, indica Hita. Todos ellos se encuentran con el problema de que no pueden regresar por las limitaciones en el movimiento o por el coste que supone viajar desde sus países de origen. Tampoco han podido contar con un compañero de piso, amigo o casero que les gestionara el envío. Por ello recurren a ESN. Al otro lado de su petición de ayuda, un grupo de voluntarios. En la capital granadina son siete los que participan de forma desinteresada en hacer más fácil el fin de curso. "Se contacta con ellos", se gestiona qué necesitan y la maquinaria de estas mudanzas se pone en marcha. Como no puede ser de otra manera, se cuenta con mascarillas y se tiene el máximo respeto y cuidado con las pertenencias.

No sólo los extranjeros

La limitación de la movilidad no sólo ha afectado a los estudiantes extranjeros. También a los de otras provincias. Los andaluces sí han podido regresar a Granada tras alcanzarse la fase 3, pero no así los de otras comunidades. Sólo en estudios de grado un 56% de los matriculados son de fuera de Granada. Precisamente una de las reclamaciones realizadas por los estudiantes en estos largos meses ha sido la necesidad de habilitar algún medio para regresar a Granada a por sus enseres y apuntes. Finalmente todos podrán volver cuando finalice el estado de alarma, el próximo 21 de junio.

stats