Tribunales

La Fiscalía pide para Spiriman el pago de 14.720 euros por insultar a Susana Díaz

  • Del total, 5.000 euros serían de indemnización a la expresidenta de la Junta de Andalucía

  • El Ministerio Público acusa a Jesús Candel de un delito continuado de injurias y otro de calumnias

Jesús Candel, alias Spiriman, en una de sus visitas a los Juzgados. Jesús Candel, alias Spiriman, en una de sus visitas a los Juzgados.

Jesús Candel, alias Spiriman, en una de sus visitas a los Juzgados. / Álex Cámara

Una pena de 9.720 euros por un delito continuado de injurias y otro continuado de calumnias, que en caso de impago tendría pena de cárcel, e indemnizar a Susana Díaz con 5.000 euros. La Fiscalía, en su escrito de acusación al que ha tenido acceso Granada Hoy, ha solicitado para el médico Jesús Candel, conocido como Spiriman, el pago de un total de 14.720 euros por insultar a la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, hechos por los que irá a juicio el próximo 27 de junio. Además de ello, en otro auto al que ha accedido este diario, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) no ha admitido la querella de Candel en la que acusaba a Susana Díaz de prevaricar y malversar fondos públicos por utilizar el gabinete jurídico de la Junta para personarse en esta causa contra él por injurias y calumnias.

Según el relato del fiscal, "movido por el ilícito ánimo de menoscabar el honor de la presidenta de Andalucía", Candel llamó a Susana Díaz "sinvergüenza", "cabrona", "hija de puta" o "corrupta", entre otros insultos y acusaciones. Todos estos insultos los realizó a través de una serie de vídeos subidos a su canal de Youtube, así como en sus perfiles sociales de Facebook y Twitter, en los que también se refirió al que fuera viceconsejero de Salud Martín Blanco como "persona corrupta", entre otros improperios.

Ante ello, inicialmente la causa era por injurias a ambos –tanto Díaz como Blanco tendrán que declarar como testigos durante la vista judicial de junio–, pero la Fiscalía, en su escrito de acusación, viene a decir que como la "personación de Martín Blanco lo es en calidad de exviceconsejero de Salud (...), no acuso de los posibles insultos a su persona, pues no ostenta la condición de funcionario público", por lo que además deja "apartado del procedimiento al letrado del SAS".

En el mes de octubre del pasado 2018, Candel ya acudió a declarar al Juzgado por este caso, durante la fase de instrucción. En aquella ocasión, tal y como recoge el Ministerio Público en su escrito de acusación, Spiriman, en referencia al vídeo en el que atribuía las pintadas halladas en su domicilio a la expresidenta de la Junta y al exviceconsejero de Salud, afirmó que "claro que yo les he acusado de eso, lo digo directamente y clarísimamente en el vídeo". Candel manifestó "tener como pruebas el acoso del Gobierno de Susana Díaz a su persona", así como "incitaciones al odio" hacia él.

En respuesta a preguntas del letrado del SAS sobre los vídeos publicados, Candel afirmó que las expresiones de los mismos "no son injuriosas" y que se vio "abocado a ello por la situación dramática de los pacientes a causa de vídeos previos con pacientes oncológicos, médicos de urgencias, etc.", para además argumentar que "como sólo obtenía de la administración ataques y acoso, no me quedó más remedio que hacer los vídeos".

Asimismo, Candel manifestó que considera el término "hijo de puta como un insulto", pero que sabe "distinguir la crítica ácida del insulto" y que "llama hija de puta como expresión malsonante", sólo para "llamar la atención de la gente", hecho por el que es "teatral" en los vídeos "a través del personaje Spiriman, para llamar la atención".

Candel se escudó, según expone el fiscal, en que si le "dicen nazi, yo le digo hijo de puta al que sea" y afirmó ser "de lengua fácil (...) para llamar la atención de la ciudadanía porque a partir de ahí capté la atención de la prensa".

De igual modo, este médico de Urgencias mantuvo que "no tuvo intención de denigrar o vejar a Susana Díaz y Martín Blanco", pero que éste último le puso "una querella que no llegó a nada. Para mí es un insulto que pusiera de manifiesto graves irregularidades y que ellos dijeran que eso era mentira".

Ante ello, el fiscal solicita para Candel "la pena de doce meses de multa con cuota diaria de nueve euros, con la responsabilidad personal subsidiaria (...) en caso de impago" por un delito continuado de injurias a autoridad pública con publicidad –es decir, 3.240 euros en total o cárcel en caso de impago–.

Asimismo, pide "24 meses de multa con cuota diaria de nueve euros, con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago" –lo que se traduce en la suma de 6.480 euros–, por un delito continuado de calumnias. A todo ello hay que sumar la petición de indemnizar a Susana Díaz con 5.000 euros y que se retiren los vídeos de los insultos.

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