Valentín Parera, el granadino más guapo del mundo

ayer y hoy

Nacido en Granada y criado en Cástaras, Parera fue el galán más apuesto del cine de los años 30

Se casó con la soprano americana Grace Moore, muerta en un accidente aéreo

Valentín Parera, el granadino más guapo del mundo
José Luis Delgado

Granada, 13 de febrero 2017 - 02:35

En las vísperas de San Valentín traemos a nuestra página la bonita historia de amor y el recuerdo de uno de los granadinos más guapos que vieron los siglos: Valentín Parera. A través de las numerosas fotos que hemos podido observar en ese magnífico trabajo titulado Recuerdos de Cástaras que firma Jorge García, nos hacemos cumplida idea de la trayectoria personal y profesional, de la elegancia, el porte y la belleza de este castereño que, aunque nacido en Granada el 15 de agosto de 1894 y bautizado en la iglesia de Santa Ana, se crió en el bonito pueblo alpujarreño de Cástaras. Allí se instaló su padre, el ingeniero Baldomero Parera, para la explotación de las minas de cinabrio de la zona de Nieles y Cástaras. Tras su muerte, el niño Valentín se trasladó con toda la familia a Madrid para nunca más volver.

Comentan sus biógrafos que a su porte elegante unía una especial simpatía; frecuentaba en Madrid tertulias de intelectuales, escritores, políticos, artistas y cineastas, en las que coincidió con los también granadinos López Rubio, Francisco Ayala y García Lorca. Parece que iba a las tertulias del café Granja El Henar. Igualmente se le veía con frecuencia en los encuentros de la alta sociedad madrileña a la que asistían actrices famosas y cupletistas de moda y en las que aparecía Valentín generalmente muy bien acompañado.

Su fama traspasó fronteras cuando en 1930 fue contratado por la Metro Goldwyn Mayer

El mundo del cine se lo abrió Benito Perojo cuando lo contrató en 1926 para la película de cine mudo El negro que tenía el alma blanca. Pero fue en 1929 cuando alcanzó su máxima fama al aparecer como don Luis, el señorito canalla, junto a Conchita Piquer en La Bodega, la primera película de cine sonoro en castellano, dirigida también por Benito Perojo y basada en la novela de Blasco Ibáñez de igual título. Cuentan que la escena en la que muere el protagonista emocionaba a los espectadores y hasta hacía derramar lágrimas a las espectadoras porque personaje tan guapo no debía morir nunca. La fama de Valentín traspasó las fronteras cuando en 1930 fue contratado por la Metro Goldwyn Mayer, siendo uno de los primeros españoles que filmaba en Hollywood.

A la vuelta a Europa viajaba en el trasatlántico Île de France, el mismo que trasladaba a la soprano Grace Moore de la que se enamoró en alta mar y con la que contrajo matrimonio. Amor a primera vista. Así lo cuenta el propio Valentín: "Jugaba ella una partida; una ficha cayó a mis pies mientras paseaba junto a la mesa de juego; me agaché a recogerla, se la devolví y nuestras miradas se cruzaron". Por la noche Grace Moore daba un concierto en el barco; al final el capitán se la presentó a Valentín y…lo demás vino después. Bonita historia de amor de un granadino con una americana. Parece que la rubia Grace comentó a su secretaria: "con ese moreno que me recogió la ficha me tengo que casar". Por lo visto no hay nada más romántico como cogerle la ficha a una mujer. Y así lo hicieron, se casaron el 15 de julio de 1931 en el Ayuntamiento de Cannes, actuando como padrino el propio Charles Chaplin.

Granadino guapo y muy listo, porque a raíz de su boda su único "trabajo" era llevar los asuntos de su esposa (que era la que trabajaba) y acompañarla en sus giras con buenos consejos. Aunque es verdad que luego volvió al cine. Pareja de enamorados que caía muy bien a la prensa rosa a pesar de que dudaba mucho de su duración. Sin embargo permanecieron unidos "en la salud y la enfermedad" porque fueron muchas las cancelaciones de la guapa soprano para atender a su marido enfermo. En 1947 en uno de los vuelos de Grace, el avión de la KLM que la llevaba a Estocolmo se estrelló y murieron todos los pasajeros. Al año siguiente Valentín, aún con buena presencia, se casaba de nuevo. Mueren las personas. Vive el amor. Valentín murió a los 90 años.

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