Educación

El abandono escolar, a la baja

  • Tras la crisis, cada vez son más los adolescentes granadinos que completan la formación hasta los 18 años

Imagen de archivo del IES Padre Suárez. Imagen de archivo del IES Padre Suárez.

Imagen de archivo del IES Padre Suárez. / Carlos Gil

Los adolescentes granadinos son cada vez más conscientes de que una formación completa es imprescindible para una inserción laboral en un mercado de trabajo que ofrece pocas y malas oportunidades a los jóvenes. Esta conciencia ha calado durante la crisis, que hizo estragos, sobre todo, en el sector inmobiliario, el cual, décadas atrás, se había convertido en el refugio de todos los que fracasaban en los estudios o los abandonaban a edad temprana. 

La tasa bruta de graduados en Bachillerato sigue prácticamente igual

El último Informe del Menor elaborado por el Defensor del Pueblo Andaluz demuestra este cambio de tendencia, al que también han contribuido las políticas educativas puestas en marcha por la Consejería de Educación. En 2014, el porcentaje de alumnado granadino que abandonaba los estudios antes de cumplir la mayoría de edad era del 25,7%. En el último dato conocido, esta cifra se reduce al 23,2% (prácticamente uno de cada cuatro). Dos puntos y medio menos que supone una merma destacable y una mayor permanencia en el sistema público de enseñanza. 

Por edad, se observa que los porcentajes de idoneidad sufren una drástica bajada a partir de los 14 años, en la segunda mitad de la ESO, cuando el alumno deja clara su voluntad de querer continuar en el sistema o abandonarlo. A esas alturas, permanecen en la provincia de Granada el 71,6% de los estudiantes, según el informe que recoge datos del curso 2015/2016. Esta tasa es superior a la media andaluza  (69,6%), pero por debajo de la española (73,1%). Aún más acusado es el abandono a los 15 años, al final de la Secundaria, cuando se llega al 65,2% de permanencia (por encima del conjunto regional, en el 62,8%, pero por debajo del nacional, en el 67,5%). 

Si este panorama se compara con el que se tenía en 2014, se comprueba que los últimos cursos de la Educación Secundaria han ganado alumnos y no precisamente porque la demografía haya aumentado (ha ocurrido lo contrario tras la debacle económica). En aquel entonces la tasa de idoneidad con 14 años era del 69,8% y con 15, del 64,4%. 

En cuanto a la tasa bruta de población que se gradúa en ESO y Bachillerato, en 2014 el porcentaje de la primera era del 77% y el de la segunda (posobligatoria), del 57,3%. No se incluyó en esa tanda el grado medio de los ciclos formativos, que sí aparece en el último informe, donde el porcentaje en Secundaria sube muy moderadamente hasta el 77,5% y también el de Bachillerato (58,5%). Una mejora que se evidencia sobre todo en la etapa preuniversitaria, que las generaciones anteriores habían descartado por la facilidad de encontrar un empleo en actividades relacionadas con el pujante sector inmobiliario. 

Pero el incremento más importante en las enseñanzas posobligatorias concierne a la FP, cuya demanda se ha disparado los últimos años, hasta el punto de que la oferta en bastantes ocasiones no responde al elevado número de peticiones. Aunque no se incluyen datos en 2014, lo cierto es que casi un 25% de la población granadina con edades comprendidas entre los 14 y 16 años estudia ya un grado medio de ciclos formativos.

Este auge obedece al perfil cada vez más técnico que pide el mercado laboral, donde estas titulaciones tienen más salida a corto plazo. De ahí que una de las modalidades por las que más ha apostado la Junta haya sido la FP Dual, en la que la mayor parte del currículo se desarrolla con prácticas empresariales. Ocho de cada diez alumnos que la estudian logran trabajo al poco tiempo. Buena parte de ellos en las compañías en las que se han formado. 

La matriculación en los dos últimos cursos de la ESO sigue por debajo de la media española

En comparación con el resto de Andalucía, Granada se encuentra en la zona tibia con respecto a la tasa de abandono educativo (23,2). Se sitúa prácticamente a la par de la media autonómica (23,5%) y bastante alejada de las que registran los índices más elevados: Almería (40,3%) y Huelva (30,2%). En este caso, Almería ha seguido aumentando los porcentajes hasta casi duplicar la media andaluza. Cabe recordar el alto grado de población inmigrante que tiene esta provincia, familias en las que aún no ha calado la obligación de escolarizar a sus menores y de que éstos no dejen la enseñanza hasta, al menos, los 16 años. 

A nivel regional, el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, incide en que en la comunidad autónoma “los indicadores de resultados muestran un elevado porcentaje de abandono educativo temprano respecto al porcentaje de la media española (18,3%)”.

También destaca que las tasas de idoneidad por edad “son algo más bajas que la media de España”. Maeztu hace hincapié en los alumnos de 14 y 15 años, “en los que Andalucía muestra una tasa menor, es decir, hay menos estudiantes que se encuentran matriculados en el curso que le corresponde”. De igual modo, alerta de que la tasa bruta de graduados es también más baja en Andalucía que la media española, “especialmente en ESO y los ciclos formativos de grado medio”. 

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