La ampliación del Metro de Granada encara su año clave con el objetivo de acabar las obras en 2026
Las obras del eje Armilla-Churriana-Las Gabias deben estar finalizadas antes de que acabe el año, por lo que los trabajos se intensificarán a partir de ahora
Dos años de las obras de ampliación del Metro de Granada: recta final con zonas clave aún por concluir
El año 2026 será clave para el Metro de Granada. Antes de que acabe el nuevo año, las obras de la ampliación sur del trazado deben estar acabadas por mandato de la Unión Europea, ya que la intervención está financiada por los fondos europeos Next Generation, lo que compromete la fecha final de conclusión. Es por ello que los trabajos en el eje Armilla-Churriana de la Vega-Las Gabias comenzarán a intensificarse en los próximos meses para llegar al final de la operación a tiempo. De esta forma, el 2026 se presenta como un año clave, como lo fue por ejemplo el 2017, para contar con los nuevos 4,6 kilómetros de recorrido y siete paradas listos para el servicio.
El tiempo es oro para las empresas que se están encargando de construir la ampliación sur, la cual se divide en dos tramos, y el calendario está muy marcado. El coste de esta magna obra, 87 millones de euros en total sumando las dos fases, lo financia Europa, lo que compromete la fecha final de conclusión fijada por las autoridades de Bruselas a 2026. De momento, tras dos años de obras en la zona, el ritmo de construcción es bueno, con vías repartidas ya por todo el trayecto y zonas prácticamente terminadas. Pero el plazo es justo, por lo que no pueden despistarse, y de haber problemas el reloj apretará.
Por el momento, y sabiendo que la fecha obligatoria para concluir las obras es antes de que acabe el 2026, la Consejería de Fomento no se ha atrevido a dar una fecha estimada sobre cuando podría concluir la intervención. En las últimas visitas que la consejera, Rocío Díaz, ha efectuado a las obras, siempre que se le ha preguntado por un periodo estimado para la finalización de las obras, su respuesta ha sido la misma: "2026". A partir de ahora se podrá tratar de afinar más, o al menos en ofrecer un mes estimado.
Viendo el desarrollo de las obras, las cuales fueron visitadas por este periódico en el segundo aniversario de las obras, todo apunta a que, como muy pronto, la intervención acabará en el segundo semestre de 2026. A partir de ahí, tratar de adivinar exactamente cuándo, es más complicado. El verano, con una menor movilidad en la zona gracias a las vacaciones, se antoja como el momento perfecto para, con un último empujón, terminar los cruces que faltan y rematar las últimas conexiones de vías en la ampliación. A falta de conocer más detalles, habrá que seguir esperando la fecha exacta.
Una cosa está clara: no es lo mismo que la obra esté acabada, y cuándo los trenes estén circulando con pasajeros por ella. Se pretendía que a finales de 2026 los pasajeros ya pudieran recorrer los casi cinco nuevos kilómetros de trayecto. Pero, a día de hoy, esa imagen del Metro entrando cargado de viajeros por Churriana y Las Gabias en la próxima Navidad parece lejos de producirse. Sobre todo porque, antes de poner en servicio la ampliación, habrá que hacer numerosas pruebas en el trazado. Tanto con trenes vacíos como con trenes llenos. Y esas pruebas requieren tiempo.
Cabe recordar que, en 2017, antes de que el Metro de Granada recibiera oficialmente a sus primeros pasajeros, el transporte estuvo en pruebas dinámicas por todo el trazado desde el mes de febrero y hasta su inauguración oficial, el 21 de septiembre. Siete meses de trayectos, primero de madrugada y progresivamente durante los días, que sirvieron para cuadrar tiempos de paso, zonas de cruces, posibles problemas a aparecer, entre ellos los accidentes por invasión de la vía de vehículos y peatones. Estas pruebas también se tendrán que hacer en la ampliación, para poder cuadrar todo antes de que los trenes puedan circular libremente por sus nuevas vías. Aunque se espera que las pruebas no se alarguen tanto, porque no es lo mismo hacerlas en 18 kilómetros de recorrido que en apenas cinco.
También habrá que acostumbrar a conductores y peatones al paso de los trenes por el trazado de la ampliación sur del Metro de Granada. El trazado cuenta con 14 cruces con carreteras, de los cuales siete son rotondas, e innumerables pasos de peatones a lo largo del trazado. Por ello, son muy necesarias las pruebas, para que tanto usuarios como quienes comparten las calles con el tranvía, se hagan a la idea de su circulación y estén pendientes de los semáforos, los cuales ya se instalan. Durante las pruebas dinámicas y en el primer año en funcionamiento del Metro, las colisiones con los tranvías fueron una constante tanto en Granada capital como en otros puntos del trazado. Estos, con el paso de los años, se han reducido mucho, aunque de vez en cuando se siguen produciendo.
Próximos retos
En los próximos meses la obra seguirá quemando etapas progresivamente de cara a su finalización, cuando el porcentaje de ejecución de obra es ya superior al 80%. Quedan aún por concretar aspectos clave como la conexión de la actual línea con la ampliación en la zona de la parada de Armilla, en la Plaza de la Constitución armillera; la finalización del parking disuasorio de La Gloria, sin duda el punto más conflictivo de toda la obra; o la reapertura de calles como la Avenida Poniente, el Vial del Machuchón o la calle San Ramón, las tres vías más afectadas de Armilla, Churriana de la Vega y Las Gabias respectivamente.
Una de las intervenciones que más afecciones causará será la unión entre el final del trazado actual y la ampliación de las vías en Armilla. En la zona está todo preparado, con los raíles de hierro que las unirán ambas partes ya incluso reservadas en la zona, ya que apenas falta por construir dos metros de plataforma viaria. El problema es que esta obra va a obligar de forma inevitable a tener que "cerrar" las paradas 'Armilla' y también la de 'Fernando de los Ríos' del actual tramo en servicio, para así poder conectar las viejas vías con las nuevas. La nueva cabecera se instalará de forma temporal en la parada Sierra Nevada, junto al Centro Comercial Nevada Shopping.
Esta intervención se hará después de Navidad,concretamente desde el 19 de enero y hasta el 8 de febrero (como mínimo) para no suponer mayor trastoque en una época de muchos desplazamientos y compras en los comercios. Tanto Fomento como el Ayuntamiento de Armilla han trabajado para habilitar un servicio de lanzadera de autobuses para llevar a los armilleros y los pasajeros hasta la cabecera improvisada durante las semanas que dure la operación. Para llegar al centro de Armilla, los autobuses circularán por las calles Darwin, Aristóteles, Fernando de los Ríos y Real. El autobús volverá a la parada Sierra Nevada por las calles Jueves y Avenida de las Palmeras, para alcanzar de nuevo la calle Darwin, donde se sitúa la improvisada cabecera.
Lo que sí está claro es que, mientras dure el corte, los operarios llevarán a cabo trabajos como la colocación de los raíles y de nuevos postes de catenaria que permitan la continuidad de los tranvías a la ampliación, así como la nueva señalización ferroviaria de la zona. Unos trabajos "complejos", tal y como detallaron el pasado noviembre los técnicos, que obligarán al cierre de las paradas armillera "durante aproximadamente 15 días".
Poder aparcar "en La Gloria"
Otro de los hitos que serán más relevantes este 2026 será la apertura del intercambiador y parking disuasorio de La Gloria, uno de los puntos en los que se trabaja a destajo, y que será sin duda el "buque insignia" de la ampliación, con sus paradas al estilo secaderos de tabaco, praderas verdes y vegetación. Fuentes de la Consejería de Fomento aseguraron en verano a este periódico que el objetivo era que estuviera completamente terminado a principios de 2026, antes incluso de que los primeros tranvías hagan las pruebas previas antes de la puesta en servicio.
De momento, la situación en la zona no está como para poder abrirlo, ya que falta aún mucho por hacer. Aún queda el hormigonado de los viales y las zonas para que los vehículos puedan acceder, la finalización de los cerramientos de la subestación eléctrica, la parada del Metro y autobuses (las cuales ya tienen sus estructuras de hierro fijadas), plantar la vegetación y terminar de reorganizar el tráfico de la zona. Los últimos trabajos que se han llevado a cabo han sido la retirada de los cables de media tensión de la glorieta y a su traslado bajo tierra, para que así el metro pueda discurrir con seguridad en este tramo interurbano entre las localidades de Churriana de la Vega y Las Gabias.
El aparcamiento tendrá la función de persuadir a los conductores a usar sus vehículos y que tomen el Metro o el autobús. Este espacio tendrá 263 plazas de aparcamiento totales, de las que 12 serán para vehículos de minusválidos y 18 para motocicletas, con una cubierta vegetal que lo hará más amable que el parking disuasorio de Juncaril. Se plantarán 200 chopos, otra de las señas de identidad de la Vega, de forma lineal en cada jardinera del parking, y harán de división entre las bandas de estacionamiento. Al ser una estación elevada para evitar posibles inundaciones, los taludes que salvan los desniveles estarán cubiertos de vegetación. La construcción de suelos verdes filtrantes donde se instalen los aparcamientos remata la intervención.
Carreteras aún por abrir
Otro de los grandes hitos en este próximo año será la reurbanización y apertura de las calles que durante todo este tiempo han estado cerradas a la circulación en las tres localidades metropolitanas. La Avenida Poniente ya tiene prácticamente finalizado el montaje de las vías, y en enero se podrán empezar los trabajos de reurbanización con el hormigonado de la calzada para el tráfico rodado, según destacó Fomento. Mientras tanto, funcionan los itinerarios peatonales habilitados durante las obras, con el fin de afectar en lo mínimo a la vida diaria de los ciudadanos, puesto que ya se han ejecutado los nuevos acerados.
También se espera que, antes de que comiencen las pruebas del Metro, reabra a la circulación el Vial del Machuchón de Las Gabias. La apertura al tráfico de esta gran avenida se producirá antes de la entrada en funcionamiento del Metro, según ha confirmado la Consejería de Fomento a Granada Hoy. Primero se concluirá la obra civil, que permitirá abrir todos los espacios ocupados o que han sufrido alguna alteración, y los vehículos regresarán mientras se desarrollan los trabajos de señalización ferroviaria y las pertinentes pruebas previas a su puesta en servicio.
La calle San Ramón de Churriana de La Vega, la más larga por la que pasará el Metropolitano, todavía está lejos de reabrir a la circulación, sobre todo en su parte final y a partir de la parada de Arabuleila. Por la zona del IES Federico García Lorca y en la parada Churriana las aceras están ya listas, y se trabaja en terminar la plataforma viaria. Sin embargo, la zona central del municipio, coincidiendo con Plaza de las Palmeras, todavía requiere de mucho trabajo antes de que la calzada se reabra.
La prolongación Sur del Metro de Granada consta de un trazado de 4,6 kilómetros y siete paradas, con una demanda estimada de dos millones de usuarios/año, y una población servida de 50.000 habitantes, que residen en un área de influencia de 500 metros alrededor de las paradas. El aparcamiento disuasorio e intercambiador de La Gloria posibilitará extender el área de influencia a otros municipios.
Aunque el dato que más esperanza es el de los tiempos de viaje. El nuevo trazado entre Las Gabias y la cabecera de Armilla -que se quedará anticuada con la ampliación- será completado por los trenes en 14 minutos, lo cual hace que quien salga desde la terminal gabirra llegará a la estación más central de Granada capital en poco más de media hora de trayecto. Si a esto se le suman los actuales 47 minutos que se tardan en realizar todo el recorrido de la actual línea 1, entre Las Gabias y Albolote se tardará exactamente una hora y un minuto. Además, a los 16 kilómetros actuales de la línea se añaden los de la ampliación Sur, que la dejará entonces en 20,7.
Temas relacionados
No hay comentarios