Directo de la borrasca en Granada: inundaciones, ríos y embalses, nuevos desalojos y la capital en alerta
Sigue la tensión en el Poniente debido a la crecida del río Genil, que seguirá llevando agua toda la jornada
Tensión en Quéntar y Dúdar: el pantano abre compuertas y desalojan a 120 vecinos
La borrasca Leonardo sigue dejando problemas en Granada y toda su provincia, a pesar de que no llueve desde esta madrugada. Las intensas precipitaciones caídas durante toda la madrugada del miércoles han cesado ya este jueves, pero se mantienen las alertas a causa del fuerte viento y de la subida del nivel de todos los ríos del territorio granadino, que están provocando situaciones complicadas en comarcas y carreteras.
El foco de atención está puesto ahora sobre los ríos y los pantanos. La lluvia caída durante más de 24 horas seguidas sigue llegando a los cauces y pantanos, lo que está provocando subidas importantes de sus niveles y caudales. Se vigila especialmente los pantanos de Quéntar y Canales, y el nivel del río Genil sobre todo a su paso por la capital, la Vega de Granada y la comarca del Poniente, donde ya se desbordó ayer a la altura de Huétor Tájar.
Los ríos que más preocupan a primera hora de este jueves son el ya mencionado Aguas Blancas, a causa del desembalse en Quéntar; el río Genil en la zona de Loja, que llega a una altura de 9 metros; el río Frailes en Pinos Puente, con una altura de 3,16 metros; el río Fardes en Villanueva Torres, con una altura de 2,56 metros; y el río Dílar, el cual ha subido de caudal y debe estar vigilado al cruzar embovedado por Granada capital.
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Dúdar, desalojado e incomunicado
Esta madrugada, el pantano de Quéntar ha tenido que abrir sus compuertas de emergencia debido a que ha llegado a superar su 101% de capacidad, y es necesario hacer hueco para seguir recibiendo aportes de agua. Esto ha provocado el desalojo preventivo de 120 habitantes de la localidad de Dúdar debido a que el nivel del río Aguas Blancas ha subido con mucha rapidez. Los vecinos han sido evacuados por la Diputación de Granada y la Junta de Andalucía, y alojados en un hotel de Granada capital hasta que se calme la situación.
Quedan 30 vecinos en la localidad, que sigue incomunicada según ha destacado este miércoles la Diputación, mientras también se ha advertido a un grupo de cerca de un centenar de vecinos de Quéntar, sobre todo los que viven en la parte baja del pueblo y los más cercanos al cauce del río, a que estén prevenidos ante un eventual desalojo por aumento del caudal de agua.
Granada Hoy ha podido hablar con Beatriz Chirosa, vecina de Dúdar y concejal del Ayuntamiento, sobre como se vivió el desalojo. Relata que a las 03:00 horas llegaron las máquinas de la UME, Infoca y los medios de Diputación y Junta para desalojar. "Nos fuimos todos los que pudimos y con las máquinas fueron abriendo camino, porque había deslizamientos de tierra en la carretera hacia Beas", ha recordado.
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"A las 19:30 horas del miércoles nos empezaron a decir que desalojásemos, sobre todo las partes bajas del pueblo, porque iban a tener que abrir las compuertas del pantano. Entonces nos fuimos al colegio, a la parte alta. Fue todo muy rápido, los que teníamos coches fuimos subiendo a la gente mayor, y todos acabamos en las escuelas a la espera de ver si nos desalojaban. Los dos caminos estaban cortados, uno por el agua y el otro por los desprendimientos", ha descrito Chirosa.
Ahora mismo relata que hay mucha incertidumbre y nervios entre quienes están en el hotel, ya que no saben lo que puede estar pasando en la localidad. "La previsión es que hoy nos quedamos todo el día, porque el embalse tiene que seguir tirando agua, y más si sigue lloviendo. Hemos salido con lo puesto, una muda y la documentación. Ahora mismo nos estamos organizando para ver si la gente mayor necesita medicamentos y demás, y a la espera de que lleguen los que quedan por desalojar", ha concluido la vecina.
Huétor Tájar sigue "engullida" por sus ríos
Preocupa también la situación en Huétor Tájar por las previsiones de nuevas lluvias a partir de las 12:00 horas. La localidad del Poniente fue literalmente "engullida" ayer por el desborde del Genil y del Arroyo Milanos, llegando a entrar el agua a las calles del municipio. No se puede acceder por carretera hasta el municipio debido al corte de las carreteras GR-4402, GR-4403, GR-4407 y GR-4400 por la subida del nivel del agua.
A última hora de ayer, la crecida del río Genil anegó calles de la localidad, lo que obligó al desalojo de personas ante el temor de que el agua siguiera subiendo a lo largo de una noche que se presume va a ser larga en el municipio.
El punto más crítico continúa aquí, tal y como se ha abordado en la reunión en el Centro de Coordinación de Emergencia de la Diputación, presidido por el presidente de la institución provincial, Francisco Rodríguez. En declaraciones a los medios, ha explicado que se ha tratado de una noche "muy complicada" en la que los bomberos de la provincia han tenido 174 actuaciones.
Se han producido anegaciones en el IES Juan Ramón Jiménez, y en otros municipios granadinos como Fuente Vaqueros o Pinos Puente, se han producido desprendimientos de ladera y anegaciones también a causa de la subida del Genil.
Granada capital, pendiente de sus ríos y el viento
Por su parte, el aspecto que más preocupa en Granada capital son los cauces de los ríos Genil, Darro y Monachil, crecidos por las lluvias y los desembalses. Estos están registrando importantes caudales a su paso por la capital, aunque por el momento, según han reportado desde Protección Civil, todos se encuentran en descenso, según el Ayuntamiento.
La alcaldesa, Marifrán Carazo, ha destacado que "no hemos dejado de vigilar a lo largo de toda la noche y tener monitorizado nuestros cauces de los ríos, especialmente del río Monachil y Genil, así como también con presencia física".
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"Esta noche ha sido larga desde el punto de vista de la presencia, monitorizando, observando esos cauces para la toma de decisiones, en su caso, que afortunadamente no han sido posibles y en coordinación con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, yo quiero también poner de manifiesto esa colaboración estrecha y participada una vez más", ha destacado la regidora.
También preocupa el viento por la alerta nivel naranja hasta esta tarde, por lo que se mantiene la coordinación con los servicios municipales, especialmente los de Limpieza y los del área de Urbanismo. "Hoy la inspección de Urbanismo tendrá tareas, ya está participando en esas tareas", ha dicho Carazo, que ha indicado que la mayor preocupación llega por posibles desprendimientos de cornisas o tejas, que puedan afectar a la seguridad de los viandantes.
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Por tanto, se están revisando árboles frágiles o que están inclinados además de las estructuras, como placas solares o cornisas, que hay detectadas también como puntos críticos, señalizando y advirtiendo del riesgo, por lo que se pide "máxima precaución, evitar los desplazamientos, salvo los que sean estrictamente necesarios a lo largo del día", saliendo de las alertas a las seis de la tarde, según la previsión.
Además, El Cecopal mantiene una atención especial a los desprendimientos que se están produciendo en el Sacromonte, donde desde la pasada noche se vienen realizando tareas de limpieza y prevención, así como al conjunto de incidencias provocadas por las fuertes rachas de viento en distintos puntos de la ciudad, aunque sin lamentar daños personales en este momento. El 112 destaca que aquí se produjo anoche la caída de un muro en una vivienda sin heridos, y que en el Camino del Sacromonte ha tenido lugar esta mañana el derrumbe de una casa cueva con una posible persona atrapada.
Incidencias en Órgiva
En la comacra de la Alpujarra, el Ayuntamiento de Órgiva ha tenido que desalojar a siete personas, y unas 270 personas se encuentran incomunicadas por el estado de las vías de acceso. De ellas, entre 60 y 80 residen en la zona de Pareja de los Cigarrones, en el cauce del río Guadalfeo, y el resto en Bayacas, junto al cauce del río Chico. En el lugar se encuentran efectivos de Protección Civil, Policía Local, medios del Ayuntamiento y el alcalde como director de la emergencia.
Además, una dotación de Bomberos de Cádiar tuvo que acceder a dos coches aislados por una riada en Bayacas, los cuales estaban aparcados en una zona de río del entorno del anejo, y cuyos propietarios no habían podido ser contactados. Los servicios operativos accedieron a los dos turismos y han podido confirmar que no había personas en su interior.
Intervenciones y carreteras cortadas durante la madrugada
Según ha informado la Diputación de Granada este jueves, se han realizado más de 170 intervenciones desde las 00:00 horas de hoy.. Según ha destacado la institución, la prioridad ahora es restablecer la situación en carreteras con municipios incomunicados, y se ha reforzado el Servicio de Conservación de Carreteras de Diputación con medios auxiliares.
Un total de 25 carreteras de toda la provincia permanecen cortadas, aunque algunas parcialmente. Están cortadas totalmente la GR- 4105 de Marchal a Beas, la GR- 3200 en Güejar Sierra, la GR- 3201 de Dudar a Quéntar, la GR- 3401 de Fuente Vaqueros a Valderrubio, y todas las carreteras de acceso a Huétor Tájar (GR-4400, GR-4402, GR-4403 y GR-4407). También están cerradas la GR- 5103 de Huélago a los Baños, la GR- 4405 en el PK 0 a Montillana, la GR- 3420 en Benalúa de las Villas y la GR- 3408 en Tiena.
Otras carreteras que registran afecciones parciales son la GR- 3103 en Alfacar, la GR-3107 en Beas de Granada, la GR-3201 en La Peza, la GR-3423 en Iznalloz, la GR-3424 en Güevéjar, la GR-3425 en Valderrubio, la GR-4104 en Graena, la GR-4301 en Lentegí, la GR-4406 en Campotéjar, la GR-6101 en Villanueva de las Torres, la GR-5202 en Murtas, la GR-5400 en Zagra, la GR-9108 en Benamaurel, las carreteras GR-5207, GR-5202 y GR-5209.
A todas ellas también se suman las cortadas por la DGT, la A-326, que une Granada con Jaén, en ambos sentidos en el kilómetro 35,9; la misma vía en el kilómetro 23 también en Anzola, en ambos sentidos; la A-4026 en el puente entre Cenes de la Vega y Pinos Genil por la crecida del río Aguas Blancas; la A-403R2 en el puente de Benalúa de las Villas; la GR-3412 en ambos sentidos en Caparacena y la GR-4401 en Moraleda de Zafayona. También cortada la GR-3401 en Zujaira en el kilómetro 7. En nivel rojo está la GR-4105 en ambos sentidos del kilómetro 10 al 12 entre Beas de Guadix y Marchal.
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