Entrevista a Victoria Eugenia Pineda (presidenta de CSIF Granada) por el Día del Empleado Público "La Administración lleva años sin hacer los deberes y ha cosechado unos servicios públicos al límite"

  • La dirigente provincial de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios reconoce el trabajo de todos los profesionales que han estado expuestos a un riesgo de contagio en favor del bienestar social

La presidenta de CSIF Granada reconoce el esfuerzo del empleado público durante la pandemia

La presidenta de CSIF Granada reconoce el esfuerzo del empleado público durante la pandemia / Alejandro Romera / PhotographersSports

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios celebra este 3 de marzo el Día del Empleado Público en un momento muy pertinente para hablar del trabajo tras las cifras de paro mareantes y aterradoras todo el país y en Granada con las cifras desorbitadas superando ya la barrera de los 105.000 desempleados.

Es por ello que a la presidenta provincial de CSIF, Victoria Eugenia Pineda, lanza una serie de mensajes contudentes y valoraciones ante el trabajo deficiente de la Administración que ha dejado a las plantillas "al límite" y le toca hablar de la 'cara' b del sector público.

No obstante, también manda su particular mensaje de esperanza con toque de atención a quienes gobiernan: "Es la única vía que tenemos, la esperanza, el esfuerzo colectivo y el saber que vamos a salir de esto. Yo creo que los empleados públicos lo saben y así lo están demostrando desde hace ya casi un año. Lo que le pido a los políticos es ese mismo esfuerzo que la gente está realizando. Necesitamos políticos comprometidos con nuestra sociedad y no con unas siglas políticas. No es momento para apuntarse tantos es momento de tener amplitud de miras, de remar unidos y de trabajar con el mismo respeto, dignidad y compromiso con el que la sociedad ha respondido ante esta difícil situación que estamos viviendo", recalca.

–¿Qué le diría a todas esas personas apesadumbrados ante el dato de que España tiene la tasa de paro juvenil más alta de la Unión Europea?

–El Covid-19 ha supuesto un mazazo para el empleo y ha lanzado la tasa de paro a porcentajes desorbitados. No obstante, como presidenta de CSIF Granada únicamente puedo hacerles llegar un mensaje de esperanza, de que saldremos juntos y seguramente lo haremos con más perspectiva de futuro, ganas y coraje. Les ha tocado vivir en un nuevo tiempo, lleno de nuevos retos y problemáticas, pero tenemos la obligación como sociedad de transformarlos en nuevas oportunidades. Como jóvenes, les animo a estudiar y a seguir formándose de la manera más completa posible, de reciclarse y, por lo tanto, de reinventarse hacia las profesiones del futuro, porque la pandemia también nos ha dejado perfiles profesionales nunca vistos hasta ahora. Por nuestra parte, como organización sindical siempre estaremos al lado de nuestros profesionales, tanto en el sector público como en la empresa privada donde cada vez somos más fuertes, para ayudarles en su trayectoria laboral y luchar para defender sus derechos.

–¿Es la única solución opositar y pertenecer al funcionariado como se está instalando en la sociedad o hace falta un equilibrio urgente entre lo privado y lo público?

–Sin duda alguna, ese equilibrio es fundamental para mantener el Estado de Bienestar por un lado, y para tejer y reforzar el tejido empresarial, que es un pilar y un motor de empleo tan básico como lo son los servicios públicos.

–¿Cómo se puede lograr?

–Entiendo que los gobiernos, tanto el central como autonómico y local, tienen mucho trabajo por delante para generar medidas y favorecer no solo el mantenimiento de las pymes, que ven con dificultad retomar su actividad de forma normalizada, sino también a aquellas personas que encuentren en el emprendimiento la mejor o la única forma de conectar con el mundo laboral. Y, por otro lado, deben ejecutar todas las ofertas de empleo que aún están sobre la mesa para reforzar y rejuvenecer las plantillas de la Administración, que es el pilar fundamental de la reconstrucción del país. Por ejemplo, en la Administración General del Estado, que actualmente cuenta con un gran porcentaje de empleados públicos a las puertas de su jubilación.

–Hoy es el Día del Empleado Público. ¿Qué le gustaría decirle a todos aquellos trabajadores que se desempeñan como tal y el valor que aportan a la sociedad?

–Pues simplemente me quedaría con una frase que durante esta pandemia no hemos parado de visibilizar desde CSIF, y es que si los servicios públicos han aguantado esta situación ha sido gracias a la dedicación, al esfuerzo y a la profesionalidad del personal que trabaja al servicio de la Administración Pública. Ha quedado muy claro que arrastrábamos unos déficit de personal y de medios apabullantes que han dejado, por ejemplo, a nuestra sanidad en los huesos o a la educación pública en una situación de estrés y ansiedad nunca antes vivida. La Administración lleva años sin hacer los deberes y ha cosechado unos servicios públicos al límite, debilitados y mermados durante las últimas décadas.

"Arrastrábamos unos déficit de personal apabullantes que han dejado a nuestra sanidad en los huesos o a la educación en una situación de estrés nunca antes vivida"

–¿Cree que se ha revalorizado la figura del empleado público durante esta pandemia?

–Eso esperamos, creo que todos hemos aprendido a valorar el papel de cada uno de los empleados públicos, y hablo de esa profesora, enfermera, médica, cartero, personal de mantenimiento de los ayuntamientos, del registro civil, de limpieza, celadores, policías locales, funcionarios de prisiones, agentes de medio ambiente, bomberos... En definitiva, de cada uno de esos rostros que durante el confinamiento y hasta la fecha han estado expuestos a un riesgo elevado de contagio para velar por nuestro bienestar en todos los sentidos.

–¿Sigue existiendo clichés y tópicos sobre los funcionarios?

–Por desgracia sí, aunque de forma residual; hay personas que bien por desconocimiento o por falta de información continúan perpetuando el tópico del funcionario como persona 'acomodada'. En este sentido, la pandemia nos ha hecho ver que trabajan en muchas ocasiones con un plus de peligrosidad, con pocos medios y haciendo un esfuerzo extra en su jornada para atender a la ciudadanía. En la Administración Pública también hablamos de temporalidad, actualmente registra una tasa del 30%, por encima a la del ámbito privado; hemos hecho frente a la pandemia a base de contrataciones temporales, precarias... y también existe brecha salarial; en la Administración del Estado las mujeres ganan entre 1 y 1,5 euros menos a la hora que los hombres.

La presidenta provincial de CSIF pide a los partidos tener amplitud de miras La presidenta provincial de CSIF pide a los partidos tener amplitud de miras

La presidenta provincial de CSIF pide a los partidos tener amplitud de miras / Alejandro Romera / PhotographersSports

–¿Cuáles son las principales demandas que trasladan a CSIF?

–Sobre todo las relacionadas con la seguridad –protocolos, equipos de protección individual– en el trabajo frente al Covid-19. Ya hemos andado mucho camino, pero en los primeros momentos de la pandemia era preocupante ver a sanitarios que estaban en primera línea de batalla sin equipos de protección, protegiéndose con bolsas de basura y material casero que les llegaba gracias a donaciones de particulares, por no recordar el tema tan lamentable de las mascarillas fake. De hecho, fuimos el primer sindicato en llevar a los tribunales la acuciante desprotección con la que trabajaban cada día nuestros profesionales de la sanidad, en todas las categorías profesionales y en todo el país.

–¿Cuál es el caso más preocupante que han constatado en los últimos tiempos?

–Podría relatar no uno, sino varios episodios, pero solamente por poner un ejemplo, durante el mes de marzo había trabajadores de una empresa de vigilancia privada que prestaban servicio en una reconocida marca de supermercados y que se encontraban indefensos, estresados y con miedo porque ni la empresa les facilitaba equipos de protección individual, como una simple mascarilla homologada, ni tampoco les permitía llevar material de casa para protegerse. O sanitarios a los que se les ocultaban datos sobre pacientes contagiados e ingresados en el propio hospital para no "crear alarma" o se les invitaba a no usar "demasiado" material porque no era "necesario". Luego hemos visto cómo este colectivo ha sufrido como ningún otro los efectos de la pandemia en su propia piel y, en Granada, más del 25% de la plantilla de la sanidad ha quedado fuera de juego a causa del Covid-19.

"Los gobiernos central, autonómico y local deben ejecutar todas las ofertas de empleo público que aún están sobre la mesa y rejuvenecer las plantillas"

-Póngame un ejemplo de empleado público que haya conocido o escuchado recientemente por el que valga la pena ensalzar la función pública

-Por no focalizar en ninguno en concreto, me quito el sombrero por cada uno de ellos que está al frente en esta situación tan difícil que estamos viviendo, pero además de los empleados públicos en general, yo destacaría el valor y mérito de esos maestros de infantil o de educación especial que están en clase con 25 alumnos o más, a sabiendas de que su alumnado no porta mascarillas o en la mayoría de los casos es muy difícil conseguir que la mantengan bien puesta. Los docentes han sido y son un pilar fundamental para que el resto de la sociedad pueda seguir trabajando.

-Conozco a bastantes docentes, y no conozco a ninguno que no esté agobiado y no se lleve trabajo a casa. ¿Está sobrepasada la gente de la enseñanza? ¿Qué mensaje os trasladan los maestros y profesores?

-Todos ellos han demostrado tesón y capacidad de adaptación desde el primer momento del Covid-19, en muchas ocasiones con escasos recursos, enseñando desde casa con sus propios ordenadores y medios, y con instrucciones poco precisas por parte de la Administración educativa. El profesorado se ha dejado la piel para garantizar la continuidad de la educación durante el pasado curso y también en el presente, vigilando y coordinando de forma brillante la aplicación de las medidas de seguridad en las aulas. No obstante, han tenido que tomar decisiones de un día para otro, en demasiadas ocasiones en solitario, y con una situación de desamparo y estrés absoluto al asumir la mayor parte de la responsabilidad los equipos directivos de los centros.

-Si el agobio es moneda común entre los profesores, los sanitarios están en el ojo del huracán y al borde del abismo. ¿Esta sociedad podrá recompensar alguna vez el trabajo que hacen ahora y siempre?

-El pasado viernes, con motivo de la concesión de Banderas de Andalucía en Granada, destacaba que desde CSIF nos sumábamos al homenaje público de la Junta de Andalucía a los más de 11.000 docentes granadinos y a los sanitarios, como no podía ser de otro modo. Ahora es el momento de que estos reconocimientos se traduzcan en una apuesta clara y decidida de la Administración por la educación pública, disminuyendo la ratio por aula en vez suprimiendo unidades, desburocratizando la labor docente o garantizando la cobertura de las bajas desde el primer día para el correcto funcionamiento de los centros educativos. Del mismo modo, en la sanidad, reforzando las plantillas en todas las categorías, reconociendo la carrera profesional para todos los profesionales de la sanidad, implementando una mayor prevención de riesgos laborales así como una formación continua para enfrentarse y luchar con mayores garantías ante la pandemia. Solamente así podremos recompensar su gran esfuerzo.

"Destacaría el valor y mérito de esos maestros de infantil o de educación especial que están en clase con 25 alumnos o más a sabiendas de que no portan mascarillas o es difícil llevarlas"

-Sin embargo, no dejan de llegar noticias sobre los contratos temporales y precarios en la sanidad. ¿Es un tanto descorazonador, no?

-En efecto, generamos talento pero lo perdemos a pasos agigantados. Tantos años sucesivos de recortes de plantillas no pueden dar buenos resultados y así hemos visto lo que ha pasado durante la pandemia. La actualización de las bolsas y de las ofertas de empleo no marchan al ritmo que debiera, además, hay que acelerar los procesos de estabilización para frenar la temporalidad y retomar el objetivo preCovid de reducirla al 8% en la Administración.

-El colectivo de interinos no deja de crecer y de reclamar respuestas a su situación de indefinición, mientras que también las personas que optan a oposiciones también reclaman su sitio. ¿Cómo ven la legislación acerca de los funcionarios en estos momentos?

-Desde CSIF venimos denunciando desde hace tiempo el abuso de la figura temporal por parte de la Administración, por eso apremiamos a poner en marcha y sin freno todos los procesos de estabilización. En este sentido, además, hemos participado activamente en el anteproyecto de la Ley de Función Pública de Andalucía, que consideramos el principio de un largo camino para profesionalizar y despolitizar la Administración y esperemos que vea la luz este verano.

-CSIF es un sindicato que sigue creciendo. ¿En qué nivel de afiliados está en Granada y qué ve la gente en su organización para confiar en ella?

-En estos momentos superamos ampliamente las 10.000 personas afiliadas en la provincia, más de 70.000 en Andalucía, personas que llegan a nosotros buscando un modelo de sindicalismo moderno, pero sobre todo profesional, independiente y honesto y así lo estamos demostrando, reforzando nuestra presencia en la Función Pública pero sin perder de vista nuestra posición en la Empresa Privada, donde tenemos más de un millar de delegados en la comunidad andaluza y consiguiendo ser la fuerza sindical más apoyada en empresas como Makro, Ibagar Catering, la Real Federación de Fútbol, Veiasa ITV, el Parque de las Ciencias o la Cámara de Comercio en Granada.

-Aunque es difícil dejar de lado la pandemia: ¿Cuáles son las grandes peleas de CSIF a corto y medio plazo?

-La crisis socioeconómica provocada por la covid-19 ha dado lugar a un importante retroceso de derechos laborales que incentiva la precariedad laboral y acrecienta la vulnerabilidad de los profesionales. Continuaremos luchando y negociando para conseguir que se refuercen las plantillas de acuerdo al plan de recursos humanos que planteamos al Gobierno en octubre del año pasado; no queremos un empleado público de más pero tampoco de menos. Necesitamos blindar los servicios públicos esenciales como nuestra sanidad, educación, justicia o Administración General del Estado de la que dependen organismos como la Seguridad Social, la Agencia Tributaria o el SEPE. Hay que modernizar la Administración; planteamos un refuerzo de 106.000 empleados y empleadas a nivel nacional a tres años, con especial hincapié en la sanidad, donde necesitamos un plan adicional con 289.235 plazas nuevas entre 2021 y 2031. Todo ello sin perder de vista la recuperación del nivel salarial de antes de 2010 o la equiparación salarial entre comunidades autónomas y, si nos vamos la actualidad más reciente, exigiremos que la Enfermedad Profesional por Covid se reconozca de manera automática y se amplíe a todas las profesiones expuestas al virus, aparte de que no tenga ninguna limitación temporal, porque desconocemos con certeza los efectos y secuelas que sufrirán en el futuro los profesionales afectados por la enfermedad.

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