Érase una vez
Agustín Martínez
Nos deja un caballero
¿Se imagina cocinar en dos horas para un público de 200 invitados y para que sea examinado por un exigente jurado? ¿Y sin conocer ni siquiera los ingredientes que puede utilizar? Y conseguir que lo elaborado guste, claro está. Ese es el reto al que tendrán que enfrentarse los finalistas del 'Granajoven Chef'. El concurso, impulsado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de la capital, ha reunido hasta 45 recetas distintas, todas ellas presentadas por granadinos de menos de 30 años. Los tres últimos aspirantes se debatirán el título de chef así como los 1.000 euros en metálico, un fin de semana "rural" y "gastronómico", un curso de cocina protagonizado por varios expertos y lotes de varios productos de diversos municipios granadinos. Todas esas recompensas forman el primer premio.
"Estoy encantada con este concurso; desde que lo vi me motivó mucho y me animó a participar y a conocer algunos productos que no sabía que tenían denominación de origen de Granada, pero también estoy bastante nerviosilla respecto a la final porque no manejamos lo que vamos a poner dentro del plato y eso es bastante inquietante", declaró Ana Garín. Tras pasar a la última ronda del certamen con su canelón de trufa confitada sobre ajoblanco de chirimoya reconoció, igualmente, que tenía ganas de "pasarlo bien". No obstante, Ana también temía no estar a la altura. "Vamos a ver qué sale, espero que algo bueno y que pueda competir con mis compañeros. Si no sale bien, al menos quedas tercero...", bromeó.
El caso más llamativo es el de Ana Belén Verdejo. Ha pasado a la final a pesar de no tener ninguna experiencia en los fogones con un falso pionono de trucha y espárragos. Ella, estudiante de Psicología, decidió inscribirse animada por su familia y amigos. "No me esperaba estar aquí porque no tengo ni idea de técnicas de cocina ni nada. Vengo de la Psicología, así que imaginad...", dijo. "Espero no defraudar a nadie".
La terna la completa José López, quien, agradecido, aseguró que sólo tenía en mente no decepcionarse a sí mismo. "La perspectiva que yo tengo para la final es, sobre todo, hacer un buen papel, sacar lo máximo de mí. Ganar o no, realmente... Si luego ellas hacen mejor plato que yo mientras yo haya sacado lo mejor no me importará". La trucha de Riofrío marinada en cítricos sobre cama de arroz y salmorejo de espárragos fue su plato estrella en la semifinal.
Los nervios ya están a flor de piel. Y se nota. El jurado, compuesto por varios cocineros de renombre en la ciudad, profesores de la Escuela de Hostelería Hurtado de Mendoza y por el concejal de Juventud, Juan Francisco Gutiérrez, son conscientes. Tres de sus integrantes -Lola Marín, Álvaro Arriaga y Marcos Pedraza- coincidieron en uno de los consejos que les dieron a sus aventajados alumnos: "Disfrutad y pasadlo bien, en la final habrá sorpresas".
La cita para conocer el ganador de la competición, ideada como concurso culinario para "jóvenes amateurs" de Granada, será el viernes 23 de mayo. El Teatro CajaGranada es el lugar elegido para el evento, aunque su 'cara' cambiará respecto a la que presenta habitualmente. "Se van a retirar todas las gradas y se hará un montaje en forma de salón con mesas; va a haber un supermercado y tres cocinas, será un espectáculo total", manifestó Juan Francisco Gutiérrez. A los concursantes sólo les queda agradar al jurado y no pasarse con la sal.
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