Estudio de egresados de la Universidad de Granada

Un graduado tarda 156 días en encontrar trabajo

  • Las mejores condiciones laborales se relacionan con los que han finalizado sus estudios de doctorado

  • El informe indica que se ha vuelto a los niveles anteriores a la crisis, aunque persiste la sobrecualificación

Estudiantes en Filosofía y Letras de la UGR. Estudiantes en Filosofía y Letras de la UGR.

Estudiantes en Filosofía y Letras de la UGR. / Álex Cámara

A más cualificación, mejores expectativas a la hora de encontrar empleo. Esa es una primera conclusión del reciente estudio Situación laboral de los egresados de a Universidad de Granada en 2017, que analiza qué ha ocurrido en lo laboral con las promociones salidas de las aulas universitarias en los cursos 2015/2016 y 2014/2015. El informe ha sido desarrollado por el Observatorio Ocupacional del Centro de Promoción de Empleo y Prácticas del Vicerrectorado de Estudiantes y Empleabilidad de la UGR y da datos, como en anteriores ediciones, sobre inserción laboral y condiciones del primer empleo tras la titulación a fecha del 30 de septiembre de 2017. Este estudio se completa con el Estudio de Opinión de los Egresados en el curso 2015/2016. Según el informe, realizado sobre una población de 10.291 egresados en 2015/2016, señala que un graduado tarda 156 días en firmar su primer contrato. Un licenciado o diplomado, 135 días; un egresado de máster oficial, 130 días; y un doctor, 148 días.

También se presentó una plataforma para acceder a todos los datos del Observatorio

En cuanto a la tasa de ocupación, el 65,3% de los doctores está trabajando. Este porcentaje baja al 57% en el caso de los que han completado sus estudios de máster y al 54,6% para los de las extintas licenciaturas y diplomaturas. En el caso de los graduados, el dato es del 44,4%. Dos años después del egreso, los porcentajes de egresados que trabajan varían. En el caso de los doctores cae al 63,18%; para los que han completado un máster, un 64,7%; para los graduados sube hasta el 51,5%. Por último, los de primer y segundo ciclo cuentan con un 57,8% de tasa de inserción dos años después de finalizar sus estudios.

Los datos, según la valoración de la rectora de la UGR, Pilar Aranda, apuntan que “estamos recuperando valores de inserción” anteriores a la crisis económica –algo que también indicó el vicerrector de Estudiantes, José Antonio Naranjo–, aunque abundó en el “desajuste” entre la formación que reciben los estudiantes y las demandas de competencias de los empleadores. En esta línea, reconoció que la Universidad “necesita de la sociedad” para salvar ese “desajuste” entre formación y exigencia final del entorno.

Por su parte, el director de la Unidad de Orientación Profesional y Empleabilidad, Antonio Delgado Pascual, incidió en que la "conclusión general" es que "claramente" a medida que se avanza en la formación, "mejores son los indicadores de calidad del empleo". En este sentido, abundó que "los doctores son los que tienen mejores condiciones".

También se presentó el Estudio de Opinión de los Egresados, en el que el 60% reconoce haber elegido sus estudios por vocación

Aranda también mostró su preocupación por la tasa de paro y la sobrecualificación. En cuanto a la primera cuestión, el estudio de egresados de la UGR –que se basa en los datos del Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo de la Junta de Andalucía– indica que la tasa de paro registrado oscila entre el 12,7% que se da entre los que obtuvieron un máster y el 5,2% de los que completaron su formación con un doctorado. En el caso de los graduados y licenciados, esta tasa es muy similar a la de los másteres (11,1% y 12%, respectivamente).

En cuanto a la sobrecualificación, los datos apuntan a que se relaciona con el nivel de estudios. En los licenciados, en su primer contrato se da la esta falta de concordancia entre el nivel de estudios y las tareas a desempeñar en el 72,6% de los casos. Este dato es igualmente elevado para los grados (66,7%) y másteres (54,5%) y cae al 14,2% en el caso de los doctores.

En cuanto a la movilidad geográfica, se trata de un indicador muy elevado en todos los casos, aunque con matices. En 53,8% de los doctores se tienen que mudar de ciudad para firmar su primer contrato, mientras que entre los graduados este porcentaje es del 63%. La temporalidad también es sumamente alta. Llega al 96,2% en el caso de los que han completado estudios de doctorado, mientras que entre los graduados es del 92,2%.

Sobre el Estudio de Opinión de los Egresados, éste se realiza a través de un cuestionario en el que los egresados contestan sobre aspectos relacionados con la búsqueda de empleo o el grado de satisfacción con la Universidad. Sobre una población de 9.311 egresados, se obtuvo una muestra de 2.122.

Entre las conclusiones desgranadas por Francisco Javier Valero Osuna, se indica que el peso de la vocación es clave a la hora de determinar qué estudios realizar (60,6%).El 62.6% de los licenciados, graduados o diplomados continúan con su formación tras concluir sus estudios, y un 74% se decanta por másteres para proseguir con su formación. En cuanto a la manera de conseguir el primer trabajo, el 23,3% optó por la auto búsqueda.

En contra de lo que apunta el estudio de egresados, el de opinión lanza que el 64,4% de los egresados con trabajo afirmaban que el contrato era “adecuado” a los estudios realizados.

En el otro lado de la balanza, entre los que no encuentran trabajo, un 22,8% alega que no tiene una titulación adecuada para los trabajos que se ofrecen.

Además de los datos, el director de la Unidad de Orientación Profesional y Empleabilidad presentó una plataforma web en la que se pueden consultar todos los datos recabados por el Observatorio desarrollada por la empresa Everyware y que “es la mejor” entre las universidades españolas. Se puede consultar empleo.ugr.es/observatorio.

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