Recogen firmas en Change contra la venta del convento de las Vistillas a la orden budista Kadampa

Patrimonio

La operación ya está cerrada por 2,5 millones y aseguran que respetarán el convento y sus instalaciones

En el manifiesto proponen utilizarlo como museo del Barroco o de la Semana Santa

La tradición budista Kadampa se extiende en Granada: un templo de meditación en el convento de las Vistillas

Exterior del convento, en el Realejo. / G. H.

La compra del convento de las Vistillas del Realejo de Granada a la orden budista Kadampa, cerrada por 2,5 millones de euros para albergar ahí el centro Kadampa de Granada, ha generado ya un movimiento contrario que recoge firmas a través de Change.org para paralizar la venta, ya ejecutada. Desde que se creó la iniciativa el 23 de noviembre suma 131 firmas. El motivo: la afectación al patrimonio de Granada.

En el texto de la iniciativa se recoge que el convento fue fundado en 1538 (485 años de historia que le preceden nada más y nada menos) y desamortizado y expoliado en estos años anteriores con más de 200 obras perdidas, como Santa Margarita de Cortona, perteneciente a la escuela de Mora (cumbre del barroco) o un magnífico crucificado de Pablo de Rojas, perdidos "en el expolio sufrido en nuestro “humilde” convento del Realejo".

"Los granadinos despertábamos a principios de semana con que el convento cerrado desde hace algunos años había sido vendido por 2’5 millones a una orden budista fundada en el Reino Unido. Con un proyecto de cafetería y parque mirador y nosotros los granadinos una vez más viéndolas venir y dejando que el patrimonio de nuestra rica pero cada vez más pobre ciudad se convierta en cenizas que se lleva el viento", indica el creador de la iniciativa, que alega la necesidad de conservar y proteger el patrimonio granadino, no venderlo.

Además, propone un uso para el convento: "La ciudad lleva tiempo reclamando un lugar para hacer un Museo destinado al Barroco o a la propia figura de la Semana Santa Granadina con tanta historia. Encaja perfectamente en las pretensiones".

Compromiso de mantener las instalaciones

La noticia de la compra del convento ha sido curiosa por la adaptación de un convento a un movimiento budista pero desde la tradición Kadampa, presente en Granada desde el año 2000, han explicado a este periódico al difundir la operación que mantendrán y respetarán al máximo el convento, en el que harán reformas de mantenimiento pero sin afectar por ejemplo a las dependencias. La antigua capilla será la gran sala de meditación. Además, quieren abrir los jardines del convento, hasta ahora restringidos a los granadinos, a la población que quiera entrar ya que habrá un servicio de cafetería para poder conocerlo. Las celdas de las monjas se adaptarán a las habitaciones de los miembros de la orden.

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