Todos los frentes abiertos de la Universidad de Granada para 2026
En enero comenzará a celebrarse el V centenario de la creación de la Universidad, se retomarán las negociaciones sobre el reparto de fondos de la Junta, se celebrará claustro y se aplicarán nuevos precios del catálogo de servicios de la institución
El aulario de Derecho abrirá como sala de estudio a partir del 2 de enero
El pasado 18 de diciembre la Universidad de Granada presentó sus cuentas para 2026, un ovillo del que habrá que tirar los próximos doce meses para comprender qué ocurre en la institución granadina. Enero será el mes en el que de nuevo la Consejería de Universidad y los rectores retomen la negociación sobre el modo en el que han de repartirse los fondos que la Junta destina a las universidades. Las dos partes llegaron en su momento a un acuerdo sobre el modelo de reparto, ahora queda ponerlo en marcha. Un largo proceso del que trascienden declaraciones de una y otra parte en las que se habla de "crispación y polarización", por parte del consejero Gómez Villamandos, y de emprender "acciones legales" por parte de los rectores.
Pedro Mercado, el máximo responsable de la Universidad de Granada, ya dijo ese 18 de diciembre que el acuerdo había estado "muy cerca". No se pudo firmar pero aquí no acaba el tema. "Estaré en predisposición de seguir trabajando" para alcanzar el pacto que permita desatascar la reclamación de 2025. Eso sí, la línea roja que marca el rector son las "reglas de juego" que ya se establecieron. La Universidad de Granada reclama para cuadrar sus cuentas de este 2025 un total de 5,6 millones. Y si para 2025 los números no encajan, para 2026 los presupuestos señalan que en el capítulo I (léase, nóminas) el "déficit de financiación" es de aproximadamente 31 millones, "una situación insostenible para cualquier universidad". Otra cuestión es el tema de Ceuta y Melilla, que la Junta quiso, con unas llamativas declaraciones del consejero Gómez Villamandos, mezclar con la reclamación del rector. De Madrid depende el sostenimiento de Melilla y Ceuta, dos campus que están infrafinanciados desde la anterior crisis del ladrillo (hace más de una década) como se ha denunciado repetidamente desde el Rectorado.
Financiación
La propia Junta reconoce que la financiación ofrecida a los rectores no cubre el total de lo que las universidades andaluzas demandan. Falta un 0,8%, que si en porcentaje resulta un número pequeño, si se pone en millones resultan 14,3 entre las diez instituciones que conforman el modelo público andaluz, que denuncia desde hace años infrafinanciación.
La situación parece que no mejorará en este nuevo año, donde de nuevo se hablará de dinero. La memoria de los presupuestos lo recogen de forma clara: "Las previsiones actuales del proyecto de presupuestos de la Junta de Andalucía pueden conducir a la Universidad de Granada, en el ejercicio 2026, a una situación de grave desequilibrio financiero y posible incumplimiento de la estabilidad presupuestaria". En la Universidad de Sevilla para el próximo ejercicio se han prorrogado las cuentas y Málaga está intervenida financieramente y afronta un año más de su plan de ajuste.
El rector, en claustro, pidió a la comunidad universitaria que "todos tenemos que ser responsables". Como primer ejercicio de responsabilidad, para este 2026 los gastos corrientes en centros y vicerrectorados se recortan un 5% y suben precios de determinados servicios, además de comenzar a cobrarse por otros, como la emisión de la TUI. Este mismo 8 de enero se producirá la subida de los precios de los menús para llevar, que pasarán a costar 1,5 euros para los becarios, 5,5 para estudiantado y 7 euros para la plantilla de la Universidad. Ese día, el 8 de enero, hay claustro para la presentación de la memoria de gestión.
Leyes andaluzas
Las negociaciones por el dinero se entrelazarán con otro debate, el de la Ley de Universidades Públicas de Andalucía (LUPA). Los rectores afilaron el lápiz para reseñar en un comunicado que no están de acuerdo con el documento que ya ha llegado al Parlamento regional, distinto al que trabajaron los mandatarios universitarios. "Hay aspectos que son preocupantes", indicó Mercado en claustro, y que afectan al margen de autonomía universitaria como la relación de puestos de trabajo (RPT). También está sobre la mesa la nueva ley de ciencia andaluza, la Activa, que también tendrá su repercusión en la actividad cotidiana de la UGR.
De cómo se desarrolle la LUPA depende en parte la elaboración de los estatutos de la Universidad de Granada. Deben estar listos para la próxima primavera, según recoge la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) de aplicación nacional. El borrador del texto de la UGR ya se ha remitido a la comisión delegada este mes de diciembre. Después pasará a consulta pública, para elaborarse un informe con las alegaciones y dar a luz una propuesta de proyecto de estatutos que se llevará a claustro este 2026. Una vez votado por este órgano, se pasará al Consejo Consultivo y posteriormente a la Junta.
Piscina y aulas
En 2026 la Universidad de Granada también será noticia por las infraestructuras. En primavera terminarán las obras de la ansiada piscina de Fuentenueva, la única olímpica de la ciudad que lleva más de una década cerrada y más de dos años de obras financiadas por la Consejería de Fomento por valor de 5,3 millones. Seguirá la rehabilitación del edificio que alberga el Instituto del Agua -proyecto dotado con 4,7 millones- y comenzarán los trabajos en Derecho para evitar el colapso de dos de sus patios, padre Manjón y Eduardo Hinojosa. Se prolongarán durante al menos 18 meses y tendrán un coste de unos 2 millones. La rehabilitación obligará a redistribuir estudiantado, ya que habrá aulas que se cierren durante ese periodo.
Del Ministerio de Vivienda depende la intervención en la Azucarera de San Isidro, que comenzó al finales de 2025 y prevé dotar a la UGR de un nuevo espacio para la investigación. La Universidad ya ha presentado el plan director de este enclave a la Junta. La idea es crear un ecocampus, pero para ello se ha determinado que la financiación debe ser externa, no con fondos de la institución granadina.
Otra obra de calado que muy previsiblemente comience en 2026 será la del nuevo edificio de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Informática y Telecomunicación. El proyecto, de 12,9 millones, ya se ha licitado. Su construcción permitirá tener más espacio para los nuevos títulos que se implantarán a partir de septiembre en la UGR. Uno de ellos es el ansiado Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial, que se podrá cursar también en Melilla.
Nuevos grados
Los nuevos títulos -el de Ciencia de Datos e IA es uno de ellos- serán una de las grandes novedades para 2026 tras el tortuoso periplo de 2025, donde consiguieron el visto bueno de las administraciones el mismo mes de septiembre. En 2026 se estrenará ese grado y el de Ingeniería Biomédica, pero de este habrá que esperar dos años para que llegue a Granada. Los dos primeros cursos se imparten en Jaén.
La vista está puesta en poder poner en marcha otras dos titulaciones de grado este 2026. Una de ellas es el innovador título de Industrias del Español y sus Culturas, conjunto con Alcalá de Henares. El otro es el de Ingeniería Industrial y de los Materiales, ligado al desarrollo del IFMIF Dones, la gran infraestructura científica que se construye en Escúzar y donde se validarán los materiales que posteriormente se empleen en las centrales de fusión nuclear. A estos grados se sumarán los estudios de Historia y Arqueología, en Filosofía y Letras. Las solicitudes de la UGR seguirán los trámites que ya se realizaron con los grados de IA e Ingeniería Biomédica, pero se espera que en este 2026 se aceleren los plazos y en primavera tengan luz verde para su implantación.
Estatuto del becario y TFG
El estudiantado tiene otro elemento de interés en 2026, año en el que la intención es que salga adelante el estatuto del becario. Esta norma es vista con cierta cautela desde la UGR, que considera que el coste de su puesta en marcha se traslada a las universidades. "De ahí nuestra preocupación", dijo Mercado en claustro. La UGR ya tuvo que asumir las cotizaciones a la Seguridad Social del estudiantado en prácticas y teme otro siete en los presupuestos a cuenta de esta ley nacional. Además, esta normativa puede acarrear que haya menos plazas para prácticas si no hay financiación suficiente.
En la docencia, lo que ocurre en las aulas, se proseguirá con el avance de herramientas como la inteligencia artificial y su encaje en el día a día de la academia. Ya está sobre la mesa, a nivel nacional, el debate sobre la pertinencia de pedir a los estudiantes trabajos de fin de grado de forma obligatoria.
V Centenario
2026 es además un año de celebración para la Universidad de Granada. Supone el inicio de los actos con motivo del quinto centenario de su creación. En el año 1531 el papa Clemente VII firma la bula papal que crea a la UGR, pero antes, Carlos V, en su visita a Granada en 1526 con motivo de su viaje de novios, firma la cedcédulaal que pone en funcionamiento a la Universidad. "Vamos a hacer lo que hacemos, pero con más intensidad", adelantó sobre los actos conmemorativos la vicerrectora de Extensión Universitaria y Patrimonio, Marga Sánchez Romero: "Vamos a hacer una exposición muy potente sobre arte contemporáneo vinculado al ese viaje de Carlos V y que tendrá cuatro sedes de primerísimo nivel, un gran congreso, una programación musical muy potente, con vinculación con el Festival de Música y Danza. Creemos que el 26 merece ser un año de celebración".
Gran congreso y supercomputador
La Universidad seguirá con su trabajo diario en este 2026. Habrá reconocimientos para sus investigadores, trabajos de relevancia internacional, centros dedicados a la ciencia que se mantengan entre los más punteros del país y encuentros del máximo nivel. Uno de estos será el congreso de la asociación profesional más grande del mundo, el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE por sus siglas en inglés). Será del 8 al 10 mayo y versará sobre inteligencia artificial. Que Granada acoja esta cita es un reconocimiento al liderazgo científico de la institución. Además, se negocia el convenio con la Junta que permitirá comprar un supercomputador que permitirá dar servicio a grupos de investigación. Su coste, unos 5 millones de euros.
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