Municipal

¿Por qué es tan importante para el futuro de Granada la comisión de control de contratos?

  • La creación de este órgano y su presidencia tiene otras entretelas: la aprobación del presupuesto y las discrepancias entre los miembros del gobierno

  • La comisión la propuso Vox, el PP la apoyó con la condición de que la presidiera el PSOE y ahora Cs la ofrece a Vox

¿Por qué es tan importante para el futuro de Granada la comisión de control de contratos?

¿Por qué es tan importante para el futuro de Granada la comisión de control de contratos?

El Pleno de este viernes en el Ayuntamiento de Granada lleva como punto 3 la composición de la Comisión Mixta para la optimización, transparencia y diseño previos a la elaboración de los grandes contratos, un órgano que 'fiscalizará' a propuesta de Vox la gestión de las grandes concesiones pendientes en la ciudad. Pero tiene sus entretelas, porque tanto su creación como su presidencia será clave para el futuro de la ciudad, la aprobación de los presupuestos y las discrepancias del bipartito.

Para entender el entramado hay que retrotraerse a diciembre. El grupo municipal de Vox anunció entonces que iba a proponer la creación de una comisión específica para tratar los grandes contratos que vencen próximamente en la ciudad, como el de transporte o la basura. Su objetivo, según el portavoz del grupo, Onofre Miralles, era fiscalizar la gestión de esas concesiones -que dependen de la Concejalía de Sebastián Pérez, con el que tiene una mala relación conocida- en las que calculaba que se podría ahorrar hasta 15 millones de euros en la adjudicación y por tanto "mejorar la economía de Granada". 

La propuesta generó el revuelo en el equipo de gobierno, que mostró sus discrepancias internas convirtiendo el asunto en una nueva crisis política del bipartito. En Cs se veía con buenos ojos la comisión, que se ofrecía presidir a Vox, pero en el PP la rechazaban de pleno. Después se supo que dentro del PP también había diferencias internas entre los que decían que había que apoyarla para no quedar como que se oponen a la transparencia, y su líder, Sebastián Pérez, que se negaba en rotundo ya que iba a ser el fiscalizado y encima por Vox. 

Con este ambiente, llegó el día del pleno de diciembre (el día 20) y esa misma mañana se desconocía incluso la votación que haría el PP. Y llegó la sorpresa, cuando el grupo municipal y el propio Pérez la apoyaron pero se sacó un as de la manga y el concejal de Contratación ofreció como condición del voto favorable que la presidencia se diera al grupo mayoritario, es decir, al PSOE. De esta forma creaban la comisión pero no se la daba a Vox.

Vox estuvo aguantando la moción hasta las 10 de la mañana de ese mismo día del Pleno ya que el jueves había hasta 3 informes jurídicos diciendo que la comisión no era viable legalmente. Informes realizados antes de conocer el contenido de la moción, algo que extrañó a Miralles, al que se le había propuesto desde Cs la presidencia de la comisión como artífices de la misma, pero el mandato del pleno quedó claro: sería el pleno de enero el que decidiera la composición de la comisión.

Pero ha llegado el pleno y la situación de la política municipal ha hecho cambiar las tornas. En la última junta de portavoces, se propuso la presidencia de la comisión a Vox, en contra del mandato del pleno y por decisión directa del alcalde, Luis Salvador. Un cambio de última hora que se produce en un contexto difícil en el Ayuntamiento, pendiente de aprobar los presupuestos. ¿Es la presidencia de la comisión el pago para que Vox le apruebe las cuentas al bipartito? ¿Cómo asume el PP este cambio y desautorización? Ya el alcalde dijo la semana pasada cuando presentaron el borrador de las cuentas que su socio preferente era Vox. Con ellos se iban a sentar primero para intentar conseguir su respaldo, en una muestra más de las dadas en los últimos meses por Salvador de tender la mano a Vox tras la crispación inicial del mandato, en el que el grupo se llegó a arrepentir de haber dado el apoyo en la investidura al actual alcalde.

Y es más, esto supone un nuevo enfrentamiento entre socios de gobierno, ya que hace un mes el grupo popular mostró en pleno su condición y su posicionamiento respecto a la comisión, decisión que ahora enmienda el alcalde. De hecho, internamente desde Cs se dudaba de que el PP entregara la presidencia al PSOE por estar 'de acuerdo' en cuál será la resolución final de las concesiones.

El cuarto actor, el PSOE, ha hablado hoy tras conocerse la prospuesta de presidencia a Vox. Según el portavoz del PSOE, Paco Cuenca, "esta comisión se aprobó en pro de la transparencia y la decisión era que sería el pleno quien decidiera su composición". Desde el PSOE han confirmado que "estamos dispuestos a asumir" la presidencia ya que les parece positivo el fin de controlar la gestión de esos contratos millonarios clave para Granada. 

Cuenca reitera que "sea el Pleno, y no un decreto del alcalde y quien le parezca a él bien, quien lo decida". En el pleno de diciembre, el PSOE dijo que estudiaría si les correspondía presidir la comisión, propuesta que hizo Pérez in voce sorprendiendo al resto de grupos. En ese pleno también Miralles dijo que Vox no tendrá inconveniente en que la presida otro partido pero que sea con consenso y no el día del pleno. Y parece que el consenso está en el aire.

Con esta situación, hay una comisión creada y dos posibles presidencias: PSOE y Vox. Será el pleno del viernes el que destape si las gestiones internas tienen su efecto y cómo quedará finalmente constituida la comisión.

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