Sucesos

Incumplimientos del toque de queda, fiestas, una manifestación, contenedores ardiendo y un coche caído al río: así fue Halloween en Granada

  • La Policía Local tuvo que realizar más de 100 actuaciones por incidentes en la capital

Despliegue policial en el Centro de Granada durante la noche de Halloween 2020. Despliegue policial en el Centro de Granada durante la noche de Halloween 2020.

Despliegue policial en el Centro de Granada durante la noche de Halloween 2020. / Antonio L. Juárez/Photographerssports

Cada año la noche de Halloween deja centenares de incidentes en Granada. Daños y destrozos, fiestas que se descontrolan, lanzamiento de huevos... Esta era la tónica general cada año desde que el sol se ponía la tarde del 31 de octubre. La pandemia y las nuevas restricciones de movilidad y toque de queda con el fin de frenar los contagios apuntaban a que la madrugada del Día de Todos los Santos -o lo que es lo mismo, la Noche de los muertos vivientes- sería más tranquila. Sin embargo, hubo quienes se negaron a cumplir las normas en la capital granadina. Desde el intento de manifestación contra el toque de queda con quema de contenedores incluida, hasta el desalojo de reuniones de más de seis personas, ruidos por fiestas en pisos o el accidente que acabó con un coche en el río, así transcurrió una peculiar noche de Halloween en la que los agentes policiales tuvieron que realizar más de un centenar de actuaciones.

Con un dispositivo ya dispuesto por parte del Ayuntamiento para evitar el lanzamiento de huevos que cada año traía de cabeza a los conductores de los autobuses urbanos y con los ojos puestos en Puerta Real, donde se había convocado una manifestación contra el toque de queda, cuando comenzó la puesta de sol en Granada, los fantasmas que cada año suelen hacerse de notar por la capital volvieron a resurgir.

Las redes sociales habían servido de canal difusión para convocar una concentración negacionista contra las restricciones impuestas para tratar de  frenar el avance del coronavirus, una cita que, pese a estar prevista para las 23:00 horas -cuando empieza el toque de queda-, sus convocantes decidieron finalmente adelantar dos horas. Sea por evitarse la sanción de estar en la calle a las once de la noche o por ganar más adeptos si era más temprano, la realidad fue que la convocatoria pinchó, pero dejando algunos incidentes.

La Policía Local y la Policía Nacional habían desplegado un amplio dispositivo en la zona de Puerta Real en la que llegaron a concentrarse en torno a medio centenar de personas, las cuales comenzaron a dispersarse apenas una hora más tarde. Sin embargo, una quincena de ellas decidieron persistir y protagonizar algunos altercados que obligaron a actuar a los agentes policiales, entre ellos la discusión con una joven que se encontraba en la zona y aseguró que uno de ellos le había arrebatado la mascarilla, hecho que reprochó a la Policía por no haberla defendido.

Tal y como indicaron desde la Policía Local, "se recibieron varias llamadas al teléfono de emergencias 112 informando de que se estaba produciendo quema de contenedores en distintos puntos de la ciudad, como plaza Bib-Rambla, San Agustín o Arabial", unos hechos a los que se puso fin a las 23:00 horas, pero que, además, trajeron consigo aparejada la detención de una persona, que actuaba en solitario, tras ser sorprendida cuando intentaba prender fuego a unos cartones con basura depositados en la calle Mesones sin que llegara a prender la mecha.

A la par que esto ocurría en el entorno de Puerta Real, las sirenas comenzaron a trasladarse hasta el Paseo del Salón. Un frenazo, un derrape y un coche destrozando la valla que delimita el canal del río Genil y cayendo al fondo de este fue el incidente más aparatoso de la noche de Halloween. Los hechos, que tuvieron lugar sobre las 21:30 horas, captaron la atención de todo aquel que pasaba frente al colegio Escolapios de la capital y que capturó cómo había quedado ese vehículo anclado en el fondo de una zona del afluente en la que apenas hay profundidad. Según confirmaron desde la Policía Local, la conductora del coche, que fue sacado del río la mañana de este domingo con la ayuda de una grúa, resultó herida de carácter leve y triplicaba la tasa de alcohol permitida.

Incumplimientos, ruidos por fiestas y reuniones de más de 6

Asimismo, durante la noche de Halloween, la Policía Local de Granada tuvo que emplearse para atender otro tipo de incidentes, entre los que reinaron los incumplimientos del toque de queda, las reuniones de más de seis personas o los ruidos por fiestas en pisos.

En concreto, los agentes realizaron 59 actuaciones por no cumplir el toque de queda, 19 por concentraciones de más de seis personas, 17 por ruidos de fiestas en pisos -hechos por los que recibieron un total de 24 llamadas-, 16 por no hacer uso de la mascarilla, tres por fumar sin respetar la distancia mínima de dos metros entre personas, así como una actuación en un establecimiento en el que se estaba permitiendo el consumo en la barra, algo que lleva prohibido desde el lunes a tenor de las medidas restrictivas para frenar el coronavirus. Asimismo, desde la Policía Local de Granada indicaron que también se efectuaron cuatro denuncias, en este caso por la mañana, por desobedecer la restricción a la movilidad intermunicipal.

De este modo culminó el Halloween 2020 en Granada, una noche diferente a lo vivido con anterioridad, aunque con incidentes, en la que, eso sí, no se registró por parte de la Policía Local ninguna denuncia por el consumo de alcohol en la vía pública, pese a que hubo tres llamadas a la sala que alertaban de la posibilidad de jóvenes consumiendo este tipo de bebidas en zonas a las que, al llegar, se comprobó que no había rastro de ello.

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