El Juzgado de lo Mercantil de Granada exonera un trabajador de una deuda de 54.000 euros

La Ley de la Segunda Oportunidad libera del pago a un hombre que había sufrido años de golpes personales

Un juzgado de Granada perdona 142.000 euros a un hombre tras volverse insolvente por depresión y adicción al juego

Sede del Juzgado de lo Mercantil de Granada, en el edifición de La Caleta. / G. H.

El Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Granada ha resuelto la exoneración de 54.367 euros que adeudaba un hombre, al que además se le protege el coche, imprescindible para su trabajo y el cuidado de sus padres enfermos.

Se trata de un trabajador residente en Sevilla que ha conseguido cancelar su deuda gracias a la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad, tras la resolución judicial. El procedimiento ha permitido no solo la exoneración de la mayor parte de su adeudo, sino también conservar su vehículo, valorado en unos 6.000 euros y que le es fundamental para su actividad laboral y para poder atender a sus padres, gravemente enfermos.

Una cadena de circunstancias adversas

El origen de la insolvencia se remonta al año 2020, cuando el solicitante comenzó a trabajar para ADIF en Madrid. Durante los primeros meses, al no poder acceder de inmediato a una habitación en alquiler, se vio obligado a residir en hoteles, lo que disparó sus gastos mensuales. Para poder afrontar esta situación, recurrió a los primeros préstamos bancarios.

A esta carga económica se sumaron las duras condiciones laborales, con continuos desplazamientos y una dieta diaria limitada obligandole a solicitar más financiación externa. Cuando su destinó cambió a Sevilla, donde tuvo que cambiar de domicilio en dos ocasiones, siempre en régimen de alquiler, tuvo que afrontar la inesperada enfermedad de su progenitor, lo que llevó al solicitante a establecer definitivamente su residencia en Sevilla para poder prestarle apoyo y acompañarlo en su proceso médico.

La guinda llegó en 2024, tras finalizar una relación sentimental, su ex pareja interpuso varias denuncias por presuntos malos tratos, todas ellas infundadas. La causa principal fue resuelta a favor del solicitante y dos más fueron sobreseídas, quedando únicamente un procedimiento pendiente de resolución.

Estas actuaciones judiciales le obligaron a afrontar más de 4.000 euros en gastos legales en apenas cuatro meses, correspondientes a honorarios de abogados y defensa jurídica, lo que agravó notablemente su situación financiera.

Sin apoyo bancario

Ante la acumulación de deudas, el afectado intentó negociar con las entidades bancarias una reestructuración o ampliación de plazos, pero todas las solicitudes fueron denegadas. Como única alternativa para subsistir, recurrió al uso de tarjetas de crédito, lo que terminó llevándolo a una situación de sobreendeudamiento insostenible.

Finalmente, decidió acudir a la Asociación Ayuda al Endeudamiento, que estudió la viabilidad de acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Tras la tramitación del procedimiento, el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Granada ha concedido la exoneración de 54.367 euros frente a diversas entidades bancarias, permitiendo además conservar su vehículo, considerado un bien esencial tanto para su trabajo como para el cuidado de sus padres enfermos.

Este caso pone de relieve el papel fundamental de la Ley de la Segunda Oportunidad como mecanismo real y eficaz para la cancelación de deudas, especialmente en situaciones marcadas por problemas laborales, familiares y personales graves.

Desde la Asociación Ayuda al Endeudamiento destacan que “muchas personas llegan al límite no por una mala gestión, sino por una concatenación de circunstancias adversas que las supera. La Ley de la Segunda Oportunidad permite reconstruir vidas y devolver la estabilidad económica y emocional”.

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