Llegan los avispones exóticos invasores

Los expertos advierten de la urgencia de tomar medidas ante la presencia confirmada de dos especies en nuestra provincia

El aumento de ejemplares del escarabajo de la ambrosía en Granada mantiene la alerta sobre el cultivo de tropicales

Ataque masivo del avispón oriental a una colmena
Ataque masivo del avispón oriental a una colmena / G. H.

Los avispones exóticos invasores están llegando a Granada y su establecimiento y expansión es solo una cuestión de tiempo por lo que deben adoptarse de manera inmediata medidas de prevención, vigilancia y respuesta temprana. Por ahora está confirmada oficialmente la presencia del avispón oriental en varios puntos de nuestra provincia, como la zona del litoral o la comarca de Alhama, aunque se sospecha que su distribución esté más extendida. También hay citas confirmadas de otra especie, el avispón bicolor, en la costa occidental (La Herradura y valle del río Verde). Por otro lado el avispón asiático llegó a la vecina provincia de Málaga el año pasado y, si el foco detectado no ha sido erradicado completamente, dado que la expansión de esta especie es muy rápida, se calcula que puede avanzar hasta 80 kilómetros al año, habría que estar preparados para su llegada muy pronto.

Los avispones invasores representan una triple amenaza:

  • Al ser grandes depredadores de abejas y de otros insectos polinizadores, generan graves daños a la biodiversidad de los ecosistemas donde se asientan.
  • Su impacto en el sector primario puede ser muy alto, bien por la amenaza directa a la apicultura, bien por los daños en la agricultura que pueden llegar a ser millonarios pues los avispones atacan a frutas como las uvas, mangos o higos, perforándolas hasta dejarlas inservibles para la venta. A la pérdida de rentabilidad de las producciones hay que añadir los gastos de reposición y las medidas de control. 
  • Por otro lado suponen riesgos para la salud pública, ya que al construir nidos en el suelo o en infraestructuras urbanas el contacto accidental con personas es frecuente.

Si se alcanzaran altas densidades de nidos, como está ocurriendo en otras zonas de Andalucía y en otras zonas de la península, obligaría a intervenciones frecuentes de cuerpos de seguridad, bomberos, protección civil y empresas especializadas para su localización y retirada segura, lo que generaría costes económicos y riesgos añadidos.

Avispones presentes en Andalucía

En el mundo han sido citadas 22 especies de avispones, de las que cinco (por ahora) pueden encontrarse en España. Sólo una de ellas, el avispón europeo, es autóctona con distribución por todo nuestro continente. Las otras tres especies son originarias de Asia y han sido introducidas en los últimos años.

Los avispones pertenecen a la familia de las avispas de mayor tamaño. Son omnívoros, se alimentan de néctar y fruta y cazan otros insectos para alimentar a sus larvas. Su vuelo es muy ágil, gracias en gran medida a las alas delanteras más grandes, lo que permite cazar ‘al rececho’. Construyen nidos grandes que pueden encontrarse colgados de los árboles, bajo los tejados o en otros refugios naturales y están hechos de fibras vegetales masticadas que forman una estructura parecida al papel.

Andalucía es una de las regiones más afectadas por la expansión de avispones exóticos en Europa. La combinación de clima favorable, numerosos puertos, urbanización y movilidad humana estaría facilitando su dispersión, incluso hacia espacios protegidos.

En la actualidad, cuatro especies de avispones están ya presentes en Andalucía. Sus diferencias anatómicas hacen que sean fáciles de identificar visualmente:

Avispón europeo, (Vespa crabro). Es el único avispón que se considera autóctono. Mide unos 2,5 centímetros y se distingue de otras especies por la serie de rayas amarillas con manchas y puntos negros, claramente visibles en su abdomen. Se reconoce también por sus patas rojizas. Suelen construir sus nidos en agujeros de árboles o en cavidades de edificios, a menudo a más de 2 metros de altura. Forma colonias de tamaño moderado que oscilan entre 200 y 800 individuos.

Avispón europeo
Avispón europeo / G. H.

Avispón oriental, (Vespa orientalis). Fácilmente reconocible gracias a su coloración específica: el cuerpo es rojo-cobrizo a excepción de dos anchas franjas de color amarillo vivo, cada una con dos puntos negros. Mide aproximadamente 2,5 cm de largo. Es la especie con mayor área ocupada y número de registros en Andalucía. Llegó a España en 2012 y fue detectada por primera vez en Algeciras en 2018. Su expansión se ha acelerado en los últimos años, especialmente en 2025, sobre todo en zonas costeras y urbanas. En la actualidad es frecuente encontrarlo en toda la provincia de Málaga y en la de Cádiz, en zonas de Sevilla, Huelva, Córdoba y Jaén, habiendo empezado a invadir las dos provincias más orientales, Granada y Almería.

Avispón oriental
Avispón oriental / G. H.

Avispón asiático, (Vespa velutina). Conocido también como ‘la velutina’, se distingue fácilmente del avispón europeo por su coloración marrón oscura y los ‘calcetines’ amarillos en sus patas. El abdomen es negro excepto por una fina línea entre los dos primeros segmentos, y el cuarto, que son naranja-amarillo. Su tamaño varía entre 2 y 4 cm de longitud. El primer nido confirmado en Andalucía, en Los Barrios (Cádiz) en 2022, fue eliminado rápidamente. En Huelva se detectaron ejemplares vivos en 2024. El pasado verano, fue detectado un foco en la provincia de Málaga (Alhaurín de la Torre). Fue eliminado un nido de gran tamaño tras una compleja operación, primero de localización y luego de retirada. Se desconoce si se ha llegado a tiempo de impedir la dispersión.

Avispón asiático
Avispón asiático / G. H.

Avispón de escudo negro o bicolor, (Vespa bicolor). Es la más pequeña de estas especies invasoras, mide unos 2 cm, y su cuerpo, incluido el abdomen y las patas, es completamente amarillo. Tiene una característica mancha negra en el tórax en forma triangular. Es la especie menos abundante en nuestra comunidad autónoma. Detectado en 2013 en Málaga, donde se considera ya asentada, su proceso de expansión es más lento que el de las otras especies.

Avispón de escudo negro o bicolor
Avispón de escudo negro o bicolor / G. H.

Alerta social, pero no alama

No se trata de generar una alarma en la población pero sí debemos, ya, de manera inmediata, establecer una Red de Alerta para prevenir, en la medida que sea posible, y para actuar de la manera más rápida y correcta ante el avance de estas especies exóticas invasoras.

Los avispones pueden ser territoriales aunque generalmente no son agresivos con las personas; pican solo cuando se sienten amenazados, sobre todo alrededor de sus nidos, si estos son tocados o pisados accidentalmente. Su veneno tampoco es más peligroso que el de otras avispas, si bien su aguijón es un poco más grande (hasta seis milímetros) y puede inocular una cantidad mayor.  A diferencia de las abejas, el aguijón de los representantes del género Vespa es liso, lo que le permite picar varias veces sin perderlo. 

Detalle del aguijón
Detalle del aguijón / G. H.

La picadura es bastante dolorosa y puede provocar hinchazón y enrojecimiento local. El dolor puede ser descrito como punzante. Los síntomas pueden prolongarse en el tiempo más que los de una avispa común. Son más peligrosas las picaduras en la cara, el cuello, los hombros y, especialmente, las incisiones directas en vena. Igualmente son más vulnerables los niños, ancianos o personas inmunodeprimidas. 

En los casos más leves, basta con aplicar frío a la zona y aplicar una crema con corticoides. El problema viene cuando la picadura se produce en una persona alérgica, ya que en ese caso puede provocar una toxemia, una situación que requiere hospitalización inmediata e incluso puede ocasionar, en algunos casos, la muerte. 

Los síntomas que deben hacer saltar la alerta son: inflamación superior a 10 centímetros, dificultades para respirar, mareos, náuseas, vómitos o diarrea, reacciones cutáneas lejos de la picadura y ‘shock anafiláctico’, que puede requerir la inyección urgente de adrenalina.

Nido primario
Nido primario / G. H.

Algunos consejos útiles

Para evitar las picaduras de los avispones, en especial las personas alérgicas, no hay que acercarse a menos de 5 metros del nido, no usar prendas de color amarillo, no realizar movimientos bruscos ante la presencia de ejemplares y no comer frutas o bebidas azucaradas al aire libre, en lugares en los que se hayan detectado avispones.

¿Qué hacer?

  • La Divulgación de información práctica y sencilla para personas vinculadas a la apicultura y a la agricultura y para la población en general, es esencial para proteger la salud de las personas y minimizar los daños al sector primario o a la biodiversidad.
  • Creación de una Red de Alerta Temprana dedicada a localizar, identificar, analizar, controlar o erradicar los nuevos focos o poblaciones, formada por equipos especializados de intervención, dotados de protección individual adecuada, que deben estar integrados en la red de servicios de emergencias y contar con protocolos de actuación.
  • Aprobación de un Plan de Vigilancia y Respuesta.  Es la mejor garantía para minimizar los riesgos ecológicos, económicos y sanitarios que representan los avispones invasores ya que la llegada de estas especies exóticas obliga a las administraciones públicas a anticiparse a su expansión mediante estrategias de monitoreo, detección precoz y respuesta rápida.
  • La formación técnica es otro pilar clave. Bomberos, policías locales, agentes de medio ambiente y de protección civil, necesitan capacitación específica para diferenciar entre especies autóctonas y exóticas, manejar insecticidas de forma segura y adecuada y aplicar métodos de eliminación de nidos, según su localización y tamaño.
  • El Sistema de Salud debe estar preparado para gestionar los riesgos sanitarios derivados de posibles ataques múltiples o reacciones alérgicas graves. 
  • La colaboración ciudadana puede marcar la diferencia a la hora de evitar la proliferación incontrolada de estas especies. Para ello hay que contar con campañas de comunicación y sensibilización dirigidas a la ciudadanía, que expliquen cómo identificar nidos o ejemplares sospechosos, cómo proceder ante un hallazgo y a qué teléfonos o plataformas dirigir los avisos.
  • Por último, es esencial garantizar la coordinación interadministrativa y la dotación de presupuestos. La experiencia demuestra que invertir en preparación y respuesta temprana resulta mucho más rentable que asumir los costes de control y mitigación de los impactos cuando la especie ya está muy establecida.
stats