Estudiar en Granada

La Universidad de Granada retomará las clases el próximo curso con un modelo "multimodal"

  • El documento marco suscrito por las universidades públicas andaluzas contiene dos opciones, una que busca la "la mayor presencialidad posible" y otra cien por cien on line

La Facultad de Ciencias cuenta con 5.400 estudiantes. La Facultad de Ciencias cuenta con 5.400 estudiantes.

La Facultad de Ciencias cuenta con 5.400 estudiantes. / R. G.

Opción A y opción B. El abanico de posibilidades para retomar las clases universitarias el próximo curso se reduce de tres a dos. Así se establece en el documento marco suscrito por las universidades públicas andaluzas, entre las que está la Universidad de Granada, la Junta y la DEVA. El texto apunta a que no se regresará a la presencialidad total en septiembre, sino que se trabajará en un modelo híbrido (multimodal) con clases en las facultades y on line o bien será un curso enteramente virtual. Esta postura es completamente contraria a la adoptada por Educación para las enseñanzas no universitarias, donde se ha anunciado que las clases se retomarán con normalidad.

Septiembre comenzará tras el acuerdo alcanzado con un modelo de "enseñanza multimodal siempre buscando la mayor presencialidad posible en interés de la formación integral del alumnado". En el caso de Granada las clases en los grados comienzan el 21 de septiembre.

En el documento marco -que ha sido probado por las universidades andaluzas, junto con la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad y la Dirección de Evaluación y Acreditación de la Agencia Andaluza del Conocimiento (DEVA)- se fija cómo será la adaptación a los requerimientos sanitarios de la docencia universitaria tras la crisis del Covid-19. La pandemia obligó a suspender las clases el pasado 16 de marzo tras decretarse el estado de alarma.

La rectora, Pilar Aranda, indicó que "destaca la idea de presencialidad segura" del documento, que ahora debe ser desarrollado por la UGR dentro de su propio plan de contingencia. Así, se trabaja en la adaptación de las guías docentes y en abordar el curso con la "máxima presencialidad" que permita la normativa de sanidad, aunque se debe contar con la posibilidad de que haya una nueva suspensión de clases presenciales a causa de un rebrote. 

El documento especifica que la adaptación de la docencia prevé "un escenario de menor actividad académica presencial como consecuencia de medidas sanitarias de distanciamiento interpersonal que limiten el aforo permitido en las aulas (escenario A) y un escenario de suspensión de la actividad presencial (escenario B)". La especificación de estos dos escenarios descarta que se vuelva con un 100% la presencialidad a las aulas. En la misma línea va la nota remitida desde la Consejería, que indica que el acuerdo tiene el "objetivo de alcanzar la máxima presencialidad posible".

"Para el escenario A, se adoptará un sistema multimodal o híbrido de enseñanza que combine, en todo lo posible, clases presenciales, además de clases on line", indica el documento de las universidades andaluzas y" actividades formativas no presenciales para el aprendizaje autónomo del estudiantado". También debe incluir la posibilidad de una nueva suspensión.

Se especifica que "se mantendrá el mayor porcentaje posible de actividad presencial que permitan las restricciones sanitarias" y las actividades presenciales se organizarán en grupos cuyo tamaño vendrá determinado por las restricciones (como guardar la distancia social, lo que en cálculos de investigadores de la propia UGR implica que en un aula de 96 puestos quepan entre 16 y 24 estudiantes). "Si fuera necesario, se priorizará que las clases presenciales en grupos reducidos se dediquen a la docencia de carácter práctico o experimental".

El texto prevé "actividades no presenciales" tanto para la opción A como la B: "En cualquiera de los dos escenarios, se podrán programar tanto sesiones síncronas como actividades formativas asíncronas".

Evaluación on line

Sobre cómo se evaluará a los estudiantes, el documento señala que "se recomienda priorizar la evaluación continua mediante pruebas de evaluación on line para facilitar el tránsito de uno a otro escenario". Eso sí, en el escenario A "las pruebas de evaluación finales de las asignaturas que estuvieran previstas en la guía docente se realizarán preferentemente de forma presencial", siempre que se tenga en cuenta en nivel de ocupación de las aulas donde se van a realizar los exámenes.

En cuanto a las pruebas de evaluación no presenciales incluirán mecanismos de garantía de la autoría de las pruebas por parte del estudiantado. Los sistemas informáticos que vayan a utilizarse para la realización de las pruebas deberán darse a conocer antes de la matrícula. "En todo caso, se preservarán siempre las garantías legales y de seguridad adecuadas, con respeto a los derechos fundamentales a la intimidad y privacidad, observando el principio de proporcionalidad". En la UGR el uso de herramientas para controlar a los estudiantes durante las pruebas ha generado duras críticas sobre todo entre los matriculados.

Prácticas

En el escenario A, "si hubiera de limitarse el número de horas de presencia" del estudiante en el centro donde realiza las prácticas "se combinará" esas prácticas "con otro tipo de actividad (proyectos, memorias, programas formativos, etc.) que puedan ser evaluadas".

"Para las prácticas externas de larga duración de titulaciones profesionalizantes (como el caso del Master de Secundaria, Psicología, las titulaciones de Ciencias de la Educación o Derecho) reguladas se tendrán en cuenta las recomendaciones y acuerdos que se alcancen por las conferencias nacionales de decanos", puntualiza el documento.

Si las prácticas externas se han tenido que retrasar, se recoge la posibilidad de permitir que "el estudiantado pueda presentar el Trabajo Fin de Grado o Trabajo Fin de Máster aun sin tener superadas las prácticas".

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