Más de 2.200 personas tienen la entrada prohibida a salas recreativas

Poco más de un millar de granadinos no pueden acceder a casinos pese a no haber ninguno

D.b.f. / Granada

07 de septiembre 2008 - 01:00

La profusión de posibilidades de juegos de azar hace que muchas personas pasen de echar de vez en cuando alguna moneda en una tragaperra o ir a jugar ocasionalmente un cartón a un bingo a gastarse miles de euros de una tacada. Para evitarlo, hay muchas personas que sufren de ludopatía que solicitan a la Junta de Andalucía que les prohíba la entrada a salones de juego, casinos y bingos. En concreto, en Granada 2.238 jugadores están en esa particular lista negra.

De ellos, el 67,6% de los vetados en salas recreativas son varones, mientra que el 32,4% restante son mujeres. La estadística de la Consejería de Gobernación también establece que los casinos tienen orden de no dejar entrar a sus instalaciones a 1.001 granadinos, mientras que los bingos tienen vetado el acceso a 1.237 residentes en la provincia.

Según la memoria del año pasado del Observatorio Andaluza sobre Drogas y Adicciones, el 80,9% pacientes que fueron admitidos a tratamiento en el Servicio Andaluz de Salud por sufrir un trastorno patológico por culpa del juego aseguró como principal adicción las máquinas tragaperras, mientras que casi un 5% afirmó que el 4,9% al bingo.

En el documento de la entidad dependiente de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social también se destaca que los ludópatas aseguran que los conflictos familiares (89,1%) y los problemas económicos (76,3%) son los tipos de problemas ocasionados por el juego que más señalan los pacientes. Un 49,3% señala problemas psicosomáticos, como por ejemplo, dolores de cabeza, malestar o nerviosismo.

La media de gasto de las personas tratadas por juego patológico es de 275,8 euros semanales en el juego principal, aunque también se defiende que establecer ese índice resulta bastante complicado. Además, el informe señala que la media que los ludópatas atendidos manifiestan haber estado jugando es de 5,3 horas semanales.

Otro aspecto que señala el informe del Observatorio Andaluza sobre Drogas y Adicciones es que la media de edad de inicio al juego que genera la demanda de tratamiento es de 26,6 años. Un 15,8% de los pacientes se inició en el juego cuando todavía era menor de edad, mientras que el el 25% empezó a hacerlo antes de los 19 años. La mitad de los pacientes tratados por ludopatía en el Servicio Andaluz de Salud aseguró que se inició en el juego antes de los 23 años de edad.

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