La crisis eleva las peticiones de discapacidad para aspirar a empleos y bonificaciones
El centro de valoración dependiente de Salud ha recibido este año 7.500 solicitudes El 30% de las peticiones no prosperan
La Consejería de Salud reconoce que una persona es discapacitada cuando se alcanza un grado igual o superior al 33% de minusvalía, un reconocimiento que concede una serie de beneficios con el objetivo de conseguir una igualdad de oportunidades real para estas personas en todos los aspectos de la vida. En Granada hay 50.000 personas valoradas con algún grado de discapacidad, siendo la mayoría (el 50%), los que tienen entre el 33 y el 64% de discapacidad. Este año han recibido ya 7.500 solicitudes de valoración.
Con la situación de crisis actual, desde el centro de valoración de la discapacidad de Granada han advertido que está habiendo en los últimos años un incremento de solicitudes "de valoración de la discapacidad para acceder a puestos de trabajo reservados", explicó la directora del centro, Isabel Rodríguez. Así, si hasta ahora una persona tenía alguna dolencia o secuela por ejemplo en un pie, una pierna, una mano o un brazo, antes ni se pensaba ser declarado discapacitado y ahora lo solicita para tener una forma de acceder a un empleo ya que las instituciones públicas reservan un cupo de plazas (suele ser del 5%) para personas con discapacidad y también las empresas privadas tienen beneficios por contratar a discapacitados.
Pero no sólo eso. Según Isabel Rodríguez y el propio delegado provincial de Salud, Higinio Almagro, el aumento de solicitudes de discapacidad se debe también a personas que buscan beneficiarse no sólo del empleo sino del resto de ayudas que conlleva la declaración, como son las bonificaciones fiscales, en impuestos, IVA, reducciones en la compra de coches o exenciones en el pago de matrículas en el ámbito educativo.
Por este motivo, en el cómputo final no todos los que la solicitan consiguen finalmente el grado de discapacidad porque no llegan al porcentaje establecido del 33%. Según Rodríguez, el 30% de las solicitudes en Granada no consiguen la declaración oficial. "Al final gente que viene con una secuela en un tobillo o una mano no llega al mínimo", aseguró la directora del centro.
De las 50.000 personas valoradas con algún tipo de discapacidad, 5.824 tienen reconocida la necesidad de cuidado de una tercera persona y 5.225 tienen tarjeta de aparcamiento para discapacitados.
El tiempo medio entre el envío de la solicitud y la cita para la valoración está en dos meses y medio aunque el 95% de los expedientes se resuelve antes de los seis meses.
Según la directora del centro de valoración de Granada, el reconocimiento de la discapacidad, gracias a los avances en la medicina y la tecnología, ya no se da de forma permanente sino provisional, sobre todo en la infancia, porque se considera que hoy en día se pueden curar más enfermedades y mejorar la calidad de vida de muchos pacientes. Además, de oficio se valora de nuevo cada dos o tres años para ver si hay mejora o empeoramiento de la persona.
Para la valoración existía un baremo que cambió en el año 2000. "Hasta ese año se era más generoso pero ahora el baremo está más ajustado a la realidad de la Medicina actual y esas posibilidades de mejora y recuperación", recalcó Rodríguez.
Sobre los efectos de los recortes, Almagro aseguró que el compromiso de la Junta es "proteger" a estas personas a pesar de las dificultades para conseguir su normalización, integración e igualdad, algo por lo que dicen seguirán "luchando".
En Granada hay siete equipos para la valoración de la discapacidad y en total en el centro base hay 52 trabajadores, a los que la directora del centro, dependiente de Salud, reconoció su "dedicación y trabajo".
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