Los sindicatos ponen a prueba la repulsa social a la reforma

UGT y CCOO vaticinan un seguimiento masivo bajo el influjo del 25-M mientras los empresarios predicen un fracaso

Granada Hoy

29 de marzo 2012 - 07:46

A lo largo de la jornada de huelga, la segunda que se convoca desde que comenzó la crisis y la primera para el Gobierno de Mariano Rajoy, se sucederán las declaraciones de sindicatos, empresarios y autoridades sobre el éxito -para los primeros- o el fracaso -para los segundos- de este paro general convocado por los sindicatos en contra de la reforma laboral.

Aunque hacer previsiones es imposible, las dos partes que se enfrentan en este conflicto y que responden a dos versiones antagónicas de entender las relaciones laborales se han atrevido en los últimos días a lanzar algunos augurios acerca de una jornada que, a juzgar por los servicios mínimos decretados por la administración, será muy similar a la de la huelga general del 29 de septiembre, cuando el ambiente en Granada era muy parecido al de los días festivos en los que permanecen abiertos los comercios. Eso sí, con muchos más panfletos y octavillas cubriendo aceras, escaparates y cualquier muro desnudo.

Los sindicatos se amparan en las tres manifestaciones de protesta convocadas durante los meses de febrero y marzo para augurar el éxito del paro general. La secretaria general de UGT de Granada, Manuela Martínez, aseguró que el sindicato tiene "buenas expectativas" de cara a la huelga general después de "la asistencia masiva" de las protestas convocadas los días 19 y 29 de febrero y, sobre todo, el 11 de marzo, que consiguió congregar a más de 30.000 personas. "Esta participación masiva de la ciudadanía en las movilizaciones contra la reforma laboral es una clara señal de rechazo por parte de los trabajadores en particular y de la ciudadanía en general", asegura Martínez, que recuerda que son muchos los granadinos conscientes de que esta reforma deja a los empleados "bajo el yugo" de los empresarios, "volviendo a las condiciones laborales de hace treinta años".

La responsable sindical aseguró que si los resultados de la convocatoria no son más positivos será por los "piquetes empresariales, que ya están amenazando a los trabajadores granadinos con represalias si secundan el paro general, en especial a los empleados con empleo precario". Además, Martínez recuerda que hay dos colectivos muy numerosos que no entrarán en el recuento del seguimiento de la huelga general : los trabajadores irregulares, los que trabajan en la economía sumergida y "los que quieren hacer huelga y no pueden porque no encuentran empleo: los parados".

El secretario general de CCOO de Granada, por su parte, insiste en que los trabajadores -y también los autónomos y las microempresas- tienen que sumarse a la protesta para dejar claro el "poder y el descontento" de la ciudadanía. "Esta reforma laboral es la de la patronal, que se ríe de nosotros a carcajadas. Es la reforma de los bancos y las aseguradoras, de los mercados especulativos y de las grandes empresas, que a partir de ahora harán botín con nuestro empleo y nuestro desempleo, con nuestra salud y nuestra educación".

El representante, que garantiza que hay motivos de sobra y los trabajadores lo saben, señala que hoy "se producirá un paro importantísimo en este país para decirle al PP, a la derecha española y europea, que no es posible que los ciudadanos vivamos en mejores condiciones si no hay un cambio de políticas que se visualice en una mayor inversión pública, en la reactivación económica y en una forma distinta de controlar el déficit".

En la última gran manifestación, los sindicatos ya dejaron claro cuál es su objetivo: paralizar España, Andalucía y Granada. Sin embargo, los empresarios están convencidos de que el poder de convocatoria de las organizaciones sindicales no logrará que la huelga sea un éxito. El presidente de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), Gerardo Cuerva, estimaba recientemente que el seguimiento será escaso y no superará el 30%, lo que significa que siete de cada diez trabajadores sí que tienen la intención de acudir a su puesto de trabajo. Con todo, escaso o no, el apoyo a la huelga no saldrá gratis a las empresas granadinas. Según Cuerva, si se cumple el seguimiento del 30%, la huelga costará a las empresas granadinas 16 millones de euros, que podrían convertirse en 53 si los trabajadores secundaran en masa el paro y la protesta laboral. Por ello, el presidente de los empresarios ha pedido a las administraciones que velen para garantizar el derecho al trabajo y ha advertido de que la CGE vigilará muy de cerca a los sindicatos, llevando a los tribunales la más mínima "intrusión de los piquetes coactivos en el funcionamiento ordinario de las empresas".

Al contrario que en la anterior huelga general, en esta ocasión se ha introducido con fuerza un tercer elemento que puede ser tremendamente significativo. Los integrantes del Movimiento 15-M, que en la anterior huelga participaron de forma anecdótica, se han propuesto ser los protagonistas de la jornada. Los miembros de esta plataforma ya se reunieron ayer en la Plaza del Carmen en una 'mini acampada' informativa previa a la huelga, y para hoy tienen previsto llevar a cabo la que quizá sea la iniciativa con mayores consecuencias del día: colapsar las entradas a la ciudad cortando las carreteras de forma pacífica. Así, aseguran desde el 15-M, darán una "herramienta" a todos aquellos trabajadores "que quieren ir a la huelga pero no puede, porque son trabajadores sin contrato, o con contratos precarios, o simplemente personas sometidas al chantaje de sus patrones". Además, a las seis de la tarde protagonizarán una manifestación que prolongará la que por la mañana llevarán a cabo los sindicatos mayoritarios.

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