Granada CF

El Granada CF da un paso más en su preparación

  • La plantilla disputa un partido de entrenamiento para elevar más el ritmo competitivo

  • La concentración en Marbella debe ser un extra en el tramo final de la competición

Gonalons conduce el cuero durante el partido de entrenamiento Gonalons conduce el cuero durante el partido de entrenamiento

Gonalons conduce el cuero durante el partido de entrenamiento / LaLiga

Y por fin el Granada volvió a jugar un encuentro, aunque fuese contra sí mismo. El cuerpo técnico de Diego Martínez disfruta ya de lo que tanto ansiaba el técnico gallego: la posibilidad de disputar partidillos en los entrenamientos para recrear el escenario del regreso a la competición. El equipo da así el paso más importante en la preparación. La concentración en Marbella puede ser un factor diferencial en la vuelta a los terrenos de juegos, ya que las piernas pesarán más que nunca a los futbolistas.

El once contra once ha regresado. La plantilla granadinista inició la sesión de entrenamiento con trabajo en el gimnasio para posteriormente pasar al césped. El cuerpo técnico rojiblanco dispuso dos equipos de once jugadores que se enfrentaron en dos partes, la primera de 45 minutos y la segunda de 20 minutos. La carga de esfuerzo será rápida y progresiva, pues ya sólo queda una semana para que el cuadro de Diego Martínez se mida al Getafe en Los Cármenes.

Los 65 minutos de partido refrescaron sensaciones en los jugadores, que llevaban 83 días, desde el 8 de marzo ante el Levante, sin jugar un once contra once. En las últimas semanas, Diego Martínez había recalcado la importancia de poder jugar partidillos en las sesiones de entrenamiento para acercarse lo máximo posible a la exigencia que plantea la competición. El preparador vigués es consciente de que el reinicio de LaLiga Santander no tendrá nada que ver con el arranque de una campaña, pues los equipos se están jugando ya el todo por el todo. El Getafe, sin ir más lejos, quiere disputar la próxima edición de la Liga de Campeones.

El cuerpo técnico de Diego Martínez planteó un encuentro de 65 minutos con dos partes

La decisión de realizar la concentración en Marbella tiene mucho que ver con las condiciones atípicas que tiene el sprint final de la competición doméstica. Diego Martínez no quiere únicamente poner a tono físicamente a sus futbolistas. El técnico, meticuloso como pocos, acostumbra a personalizar el trabajo para cada uno de sus pupilos, pero en la concentración tiene la capacidad de ir un paso más allá. El gallego aspira a controlar aspectos como la alimentación y el descanso de la plantilla, que son elementos que influyen en el rendimiento del jugador y en la prevención de las lesiones, un agente que puede ser protagonista en las once jornadas ligueras por disputar.

Montoro ha sido el primero en viajar a la enfermería después de que Foulquier diese un pequeño susto, por lo que el cuerpo técnico desea mimar lo máximo posible la condición física de los jugadores. La estancia en Marbella debe ser un valor adicional para que el equipo rinda lo mejor posible cuando el balón vuelva a rodar.

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