Athletic-Granada CF | Penalti y VAR Un pillo, un inocente y una decisión discutida

  • El penalti de Duarte en San Mamés y su repetición sigue coleando en el entorno del Granada CF

Momento en el que Raúl García ejecuta la pena máxima en San Mamés. Momento en el que Raúl García ejecuta la pena máxima en San Mamés.

Momento en el que Raúl García ejecuta la pena máxima en San Mamés. / Efe

Suele ser habitual en el mundo del fútbol buscar excusas a las derrotas cuando los resultados no se dan a favor, con el objetivo de distraer la atención a una mala racha de resultados. Diego Martínez no achacó a Cordero Vega la derrota en San Mamés, pero sí señaló que la jugada cambio el devenir del choque. Claro, que también reconoció la poca profundidad en ataque de su equipo. Pero al margen de todo ello, mantuvo la compostura ante una decisión que ha generado indignación en el entorno rojiblanco. Hace bien la entidad en no pronunciarse públicamente ante las actuaciones arbitrales. Sirve de poco, y a veces tiene el efecto contrario. Aunque, de puertas para adentro, muy contentos no se está con lo que ocurrió en Bilbao o con la acción del jugador del Atlético de Madrid Correa que pudo costarle la expulsión y dejar al equipo de Simeone con uno menos.

El penalti

Son muchas las opiniones vertidas en relación a la pena máxima señalada por el colegiado cántabro. Unas que hacen alusión a que se premió a la exageración, porque Raúl García difícilmente puede caer desplomado como cayó por el leve empujón de Domingos Duarte. Otras, que fue penalti fruto de la inocencia y la inexperiencia del central portugués, que es un tipo duro que no rehúye los enfrentamientos y que suele estar en todos los ‘fregaos’ de los rojiblancos. La pillería del mediapunta navarro provocó una reacción normal que debió controlar mejor.

La repetición

La jugada trajo una segunda parte, también polémica. Hasta la fecha, los porteros estaban obligados a mantenerse con los dos pies sobre la línea de meta justo en el momento del golpeo del lanzador. Con el cambio de este pasado verano, basta con que lo haga con uno, con lo que se pueden adelantar lo que le permita su zancada si lo estima conveniente. Eso fue lo que hizo Rui Silva, pero según el VAR, en la única repetición que se vio, pisaba la línea por centímetros. Una jugada similar se vio en el duelo entre el Valencia y el Villarreal con Cillessen como protagonista, que le detuvo el penalti a Gerard Moreno. Para más inri, se amonestó al portero, por lo que en caso de parar o despejar el disparo, si se repite y ya tiene amarilla, lo normal es que el guardameta esté más centrado en no moverse que en hacerlo. Que fue lo que le pasó al arquero portugués, que no intentó siquiera tirarse a un lado y que lanzó un grito al aire de pura rabia.

Carlos Fernández salta para evitar una entrada de Unai López. Carlos Fernández salta para evitar una entrada de Unai López.

Carlos Fernández salta para evitar una entrada de Unai López. / Agencia LOF

Las normas

Las normas están para cumplirse...pero siempre. Porque no es la primera vez que ocurre que se instaura una, se aplica con intensidad al inicio y luego queda en el limbo. Todo buen rojiblanco no olvida la acción en la temporada 2005-2006 que le costó al Granada CF caer ante el Linense en el partido de ida de la primera eliminatoria del play off de ascenso a Segunda División B por retener el cuero Gustavo, entonces guardameta rojiblanco, más de seis segundos. Lara Rodríguez, el colegiado de la aquella cita, pitó retención y el cuadro gaditano ejecutó el libre indirecto anotando gol a dos minutos del final. Esa norma pocas veces más se ha cumplido. O esa que señala que cuando se lanza un penalti, los jugadores no pueden pisar el área o se deberá repetir. Si se fuera tan estricto con todo, los partidos durarían más de dos horas y no es así. Se trata de utilizar un criterio y no al capricho de algunos.

¿Casualidad?

Sea casualidad o no, no es normal que de las quince jornadas disputadas, en tres haya sido Cordero Vega el encargado de dirigir al cuadro nazarí. Y, curiosamente, los dos únicos penaltis que ha recibido en contra el cuadro de Diego Martínez tenía al trencilla cántabro como protagonista. El primero, tuvo lugar en la primera jornada de competición en el Estadio de La Cerámica ante el Villarreal. Moi Gómez fue derribado en el área, y pese a que se reclamó falta previa a Víctor Díaz en el 32’ y se revisó por el VAR, finalmente se señaló la pena máxima. Para colmo, el que derrotó al jugador castellonense fue Domingos Duarte. El segundo, ya es conocido.

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