Granada CF-Valencia | Resaca

El hambre, la clave de este Granada CF

  • El conjunto de Diego Martínez sigue demostrando ambición pese a tener la permanencia en el bolsillo

Yangel Herrera es un claro ejemplo de jugador con ambición que no se deja nada en cada partido y eso lo transmite a sus compañeros. Yangel Herrera es un claro ejemplo de jugador con ambición que no se deja nada en cada partido y eso lo transmite a sus compañeros.

Yangel Herrera es un claro ejemplo de jugador con ambición que no se deja nada en cada partido y eso lo transmite a sus compañeros. / Antonio L. Juárez / PHOTOGRAPHERSSPORTS

Con la permanencia matemática en el bolsillo, muchos eran los que creían que el Granada CF se dejaría llevar en los últimos cinco encuentros de competición. Con el objetivo cumplido, se podría pensar que el trabajo está todo hecho. Pero el encuentro que realizaron los de Diego Martínez ante el Valencia CF dejó bien a las claras que este equipo quiere pelear hasta el último momento por jugar la próxima campaña en Europa. No hay duda. Puntos restan para lograrlo aunque la empresa no es nada fácil...pero duelos ante rivales directos también.

Tras la derrota de este domingo del Athletic Club ante el Real Madrid, todos los seguidores del octogenario club serán hoy más que nunca del Levante, que se mide a la Real Sociedad que se encuentra a tres puntos y que será el próximo rival de los nazaríes el próximo viernes. De perder ante los de Paco López, el choque ante los de Imanol será determinante para conocer si en las tres últimas jornadas el Granada CF tendrá opciones o no de jugar la Europa League el próximo curso.

Hambre

Se logre o no, lo que está claro es que los rojiblancos están cuajando un año de ensueño, como lo fue, en cierta manera, el duelo que realizaron ante el conjunto che. Hicieron todo lo posible para ganar, gozaron de ocasiones, marcaron dos goles, un palo, reclamaron dos penaltis y, por encima de todo, sometieron por momentos a un equipo con un presupuesto de 183 millones de euros. Ahí es nada.

Y lo hicieron con intensidad, ambición, ritmo, buscando siempre el arco de Cillessen y dominando en todo momento. Sin embargo, obtuvieron una renta ínfima para los méritos que realizaron. Ya lo dijo Diego Martínez en la rueda de prensa posterior al duelo: “Hubiera preferido tener un peor nivel de juego y haber ganado el partido”. Un ejemplo de la mentalidad de un grupo con hambre que ojalá no la pierda nunca. Porque esa es la clave de este equipo.

La racha

Lo que va camino de convertirse en la famosa normalidad es no remontarle un resultado a los rojiblancos cuando se ponen por delante. Son ya 83 los encuentros en los que Diego Martínez está al frente del Granada CF y en ninguno de ellos nunca perdió cuando se puso por delante en el marcador. Ante los valencianistas estuvieron a punto de hacerlo pero el tanto de Fede Vico evitó que se rompiera una racha impresionante que demuestra el espíritu competitivo de los nazaríes.

Los rojiblancos jugaron un duelo muy intenso ante el Valencia desde el minuto 1. Los rojiblancos jugaron un duelo muy intenso ante el Valencia desde el minuto 1.

Los rojiblancos jugaron un duelo muy intenso ante el Valencia desde el minuto 1. / Antonio L. Juárez / PHOTOGRAPHERSSPORTS

Se habló mucho mientras la competición estuvo paralizada de cómo afectaría a los equipos jugar sin público. Hasta el parón, el Granada CF era el sexto mejor equipo como local, con ocho victorias, dos empates y tan sólo tres derrotas en el Nuevo Los Cármenes en los trece duelos que jugó ante sus aficionados. Los datos en el regreso de LaLiga Santander reflejan que el no jugar con seguidores les está perjudicando. En los cuatro partidos que se llevan disputados tras el parón, los de Diego Martínez han sumado un único triunfo, por dos derrotas y un empate. Cierto es que se han medido a rivales que pelean por jugar competiciones europeas la próxima temporada salvo el Eibar, pero son muchos los que piensan que con una afición entregada como lo estaba la rojiblanca este año, algunos de esos puntos no se habrían escapado.

Ya no se oculta

Uno de los datos que más llamó la atención en el inicio del choque fue la capitanía que ejerció Roberto Soldado ante su ex equipo. Y fue así porque sobre el terreno de juego de inicio estaban dos de los cuatro capitanes designados al principio de temporada. Tanto Víctor Díaz como Germán Sánchez fueron titulares (el tercero es Ángel Montoro que está lesionado y el cuarto Soldado) pero fue el valenciano el que portó el brazalete, lo que no hace más que reflejar el liderazgo de un futbolista al que se le vio muy motivado ante los che.

Juegue quien juegue

Siete cambios realizó el técnico gallego ante el Alavés y ganó. Otros siete hizo frente al Valencia y estuvo a punto. Un dato que no hace más que reflejar el rendimiento que se está sacando a una plantilla con el tercer peor límite salarial de Primera División pero que muestra una implicación que no se recuerda. En este otro fútbol, como le gusta decir al míster vigués, el que se adapte a tanto cambio tiene mucho ganado. Y no todos lo han conseguido. Porque mantener el nivel competitivo con jugadores menos habituales que no tienen tanta confianza de sus técnicos no es lo habitual y ejemplos en estos tramo final de la Liga los hay y muchos.

Último maratón

Los rojiblancos tienen cuatro días para prepararse de cara a un último maratón con doce puntos en juego. Visitarán el viernes Anoeta, ahora denominado Reale Arena por motivos económicos, y en apenas diez días jugarán cuatro encuentros pues LaLiga Santander está previsto que concluya el próximo 19 de julio. Un estrés competitivo previo a las vacaciones para la gran mayoría de los equipos salvo los que juegan competiciones europeas y que pondrá a prueba, una vez más, la capacidad de adaptación a una situación inusual en el mundo del fútbol. Seguro que Diego Martínez y los suyos lo aprovechan para aprender y mejorar. Ya lo han demostrado y lo siguen haciendo. Esa es otra de las claves.

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