Resultado Oviedo-Granada CF Una pifia que deja un mal sabor

  • Un error individual de Germán evita que el conjunto de Diego Martínez gane en el Carlos Tartiere en un duelo en el que los rojiblancos demuestran una gran solidez una jornada más

Vadillo trata de marcharse en velocidad de Javi Hernández. Vadillo trata de marcharse en velocidad de Javi Hernández.

Vadillo trata de marcharse en velocidad de Javi Hernández. / Agencia LOF

Si en Gijón el Granada CF llegó diez segundos tarde al partido, en Oviedo a los rojiblancos le sobraron los dos últimos minutos para haber dado un golpe en la mesa y asentarse de manera casi definitiva en puestos de ascenso directo. Los de Diego Martínez sumaron un punto pero tuvieron en su mano los tres de no ser por un error de su mejor jugador esta temporada, Germán Sánchez. Y es que el mejor escribano echa un borrón. El empate del Albacete permite a los rojiblancos mantener la distancia aunque el Mallorca se le acerca. Con ambos habrá que enfrentarse por lo que se prevé un final de Liga apasionante.

El choque en su primera mitad fue eminentemente táctico. El conjunto de Sergio Egea tenía muy claro cómo jugarle al Granada CF, que durante gran parte del choque estuvo muy incómodo a la hora de salir jugando desde atrás. Y era así porque la intensa presión que ejercían tanto Joselu como Ibra arriba contagiaba a sus compañeros.

A base de faltas

Cada vez que recibía un rojiblanco, allí que iban dos y hasta tres azulillos a tratar de recuperar el cuero. Montoro tuvo muy poco contacto con el esférico y cuando eso pasa, la única solución es utilizar los envíos de ambos centrales, en especial de José Antonio Martínez, en busca de la espalda de Christian Fernández que se emparejó con Álvaro Vadillo.

No hubo un dominador claro porque había muy pocos espacios aunque el Oviedo, cuando encontraba la salida por las bandas bien sea con Yoel Bárcenas o Saúl Berjón, generaba peligro. Sin embargo, la primera ocasión la tuvo el conjunto de Diego Martínez tras una falta lateral ejecutada por Fede Vico que Champagne detuvo sin problemas.

Dureza

Rodri era una isla a la que se buscaba para evitar la presión. Y el soriano se fajó y mucho de espaldas a portería pese a tener a un duro central como Javi Hernández, que cada vez que recibía cometía falta hasta que vio amarilla antes del descanso. Y es que el cuadro carbayón lo tenía muy claro. Antes de llegar a la línea de tres cuartos había que cortar la acción y lo cumplieron a rajatabla. Vico, Vadillo y Rodri dieron buena cuenta de ello.

Antonio Puertas trata de eludir el marcaje del canterano Jimmy. Antonio Puertas trata de eludir el marcaje del canterano Jimmy.

Antonio Puertas trata de eludir el marcaje del canterano Jimmy. / Agencia LOF

Pero poco a poco ambos equipos se fueron soltando en ataque. Así, Berjón tras un saque de esquina, permitió a Christian que rematase en el segundo palo muy forzado con la zurda (27’). La respuesta rojiblanca no tardó en llegar con una contra que terminó con un centro desde la derecha de Vadillo que no encontró rematador.

En su primer acto, la presión del conjunto asturiano incomodó mucho a los rojiblancos que no tuvieron fluidez en su juego

Montoro lo intentó en el 35’ desde la frontal aunque la ocasión más clara llegó tras una contra ovetense conducida por el hispano-islandés Johannesson que remató Ibra casi a ras de césped con la testa. Pero ahí estaba Rui Silva para despejar el peligro tirando de reflejos. Fue la ocasión más clara de un primer acto igualado y muy intenso aunque poco vistoso y que se resumió en una presión que ejerció Saúl Berjón, uno de los mejores jugadores de la categoría, sobre Montoro al que acosó casi hasta el córner y eso que si por algo se caracteriza el ‘10’ del Oviedo no es precisamente por ser un trabajador incansable sino todo lo contrario.

Paso adelante

Mucho más interesante fue la segunda mitad. Era evidente que el ritmo de presión de los asturianos no se podría mantener durante todo el choque y así fue. Pero es que el Granada CF salió mucho más decidido a por el partido y fruto de ese mejor arranque el choque se le puso de cara a los 50 minutos gracias a un tanto de Fede Vico. Montoro buscó a Rodri en largo, despejó Carlos Hernández con la testa y el cuero le llegó al cordobés que se acomodó el cuero con el pecho y con la zurda chutó sin que Champagne pudiera hacer nada.

Casi el segundo

La alegría se desató en el banquillo nazarí pero era consciente que habría que sufrir y mucho para sacar los tres puntos. Lejos de echarse atrás para defender el resultado, los de Diego Martínez jugaron casi más en campo contrario en el suyo propio. Y fruto de ello pudieron anotar el segundo tras una contra de Vadillo que ganó línea de fondo y que tuvo la calma de esperar a Vico, al que asistió pero ante la presión de un rival el mediapunta golpeó con la diestra junto al palo diestro del arquero oviedista.

El de siempre

El choque se convirtió en una dura batalla, con constantes interrupciones y ahí Christian Fernández, ahora llamado Bolaños, parece tener licencia en LaLiga 1|2|3 para hacer lo que le plazca. Pudo ser expulsado tras una durísima entrada a Vadillo y un posterior pisotón a Vico. Pero salió indemne. Como ocurrió el año pasado con su actual compañero Joselu.

En el minuto 71 se le anuló un gol a Ramos por fuera de juego bastante dudoso

El Granada CF en ningún momento especuló con el resultado ante un Oviedo nervioso, que comenzaba a llegar tarde a la presión y con pocas ideas ofensivas, siendo su único recurso el pelotazo en busca de Ibra. Perfectamente posicionado y con criterio con el balón en los pies, el 0-2 pudo llegar en el 71’ si el asistente de De la Fuente Ramos no decide anular un tanto a Adrián Ramos por un fuera de juego muy muy justo.

Germán se lamenta tras el error que cometió y que costó el empate. Germán se lamenta tras el error que cometió y que costó el empate.

Germán se lamenta tras el error que cometió y que costó el empate. / Agencia LOF

Con Azeez ya en el campo para aportar músculo y presión, y Vico y Puertas en las bandas, tan sólo un error individual podía evitar sacar adelante la cita como así fue. Saúl Berjón volvió a lanzar en largo en busca de Ibra pero Germán no controló bien y dejó el cuero al delantero senegalés que no se lo pensó y con un buen golpeo batió a Silva. Era el minuto 88 y todo hacía indicar que poco más pasaría. Nada más lejos de la realidad.

Locura

En apenas seis minutos, la escuadra de Egea gozó de tres ocasiones, dos muy claras en las botas de Ibra de cabeza y Folch en el área además de una falta directa de Saúl que quiso sorprender a Silva. Pero los rojiblancos no se amilanaron y tuvieron dos acercamientos con remate de San Emeterio y Ramos que no materializaron.

Se rozó sumar los tres puntos pero sólo se logró uno, que se habría firmado al inicio. Se perdió una gran oportunidad pero las opciones siguen intactas porque este equipo quiere ascender.

 

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