La editorial El Paseo la rescata ahora en su versión original

Lorca, el poeta expresionista y visionario que 'plagió' al malagueño Salvador Rueda

  • Carlos Edmundo de Ory publicó una interesante y original biografía del autor hace 50 años donde sacudía los cimientos del mito

Ana Sofía Pérez-Bustamante, autora del completísimo estudio preliminar de la nueva edición. Ana Sofía Pérez-Bustamante, autora del completísimo estudio preliminar de la nueva edición.

Ana Sofía Pérez-Bustamante, autora del completísimo estudio preliminar de la nueva edición. / Álex Cámara

En 1965, le encargaron a Carlos Edmundo de Ory escribir una biografía sobre Lorca. El reto no le asustó en absoluto: "No tengo miedo de escribir sobre Federico y su obra. Es un trabajo apasionante y lleno de riesgos". El poeta gaditano alumbró un libro honesto, revelador y tremendamente original sobre la figura y la literatura del granadino. En él, lo definió como un poeta "expresionista" y "visionario" que llegó a copiar al escritor malagueño Salvador Rueda. El ensayo fue publicado por Éditions Universitaries en 1967 con una traducción mediocre de Jacques Deretz -"un verdadero pelma"- que pasó sin pena ni gloria. Ory no llegó a cobrar por ese trabajo, oculto en los archivos de la Fundación del escritor, en Cádiz, desde hace décadas.

La editorial El paseo ha rescatado del olvido el interesante volumen con la ayuda de la Fundación Carlos Edmundo de Ory. "Se lo encargan con miras a la conmemoración de los 30 años del comienzo de la guerra civil española, que también lo era del asesinato del poeta. Había una gran expectación en el ambiente intelectual y en el mercado editorial por estos temas. Ory quería hacer una cosa muy particular, quizá de mayor calidad de la que le pedía el editor. Éste quería algo más divulgativo para un público francés", explica Ana Sofía Pérez-Bustamante, autora del completísimo estudio preliminar de la nueva edición y patrona de la fundación.

Presentación del libro 'Lorca' en la Biblioteca de Andalucía. Presentación del libro 'Lorca' en la Biblioteca de Andalucía.

Presentación del libro 'Lorca' en la Biblioteca de Andalucía. / Álex Cámara

De poeta a poeta

En el libro, el gaditano se aleja del mito para mostrar a un escritor menos idealizado, más real, aunque, como bien dice en el prefacio, "en España, la persona física de Lorca, por su embrujo y su gracia, domine sobre su obra". "Abordó a Federico de poeta a poeta, conociendo muy bien las circunstancias históricas y personales, pero sin querer naufragar en ellas de una manera anecdótica", destaca Pérez-Bustamante. A la hora de diseccionarlo, "Ory evitó los dos extremos: su adoración o su destrucción", señala la profesora de la Universidad de Cádiz.

"Carlos siempre escribía desde el corazón de sus propios intereses y neuras. Le interesaba ver cómo se forma el Lorca poeta, entre qué contradicciones fuertes se mueve a nivel de influencias literarias, cómo intenta encontrar su propia voz. Estos temas que Ory ve en Lorca también los ve en sí mismo", cuenta Pérez-Bustamante sobre esta "aproximación valiosa, sincera y original" a la figura del escritor.

Lecciones de Salvador Rueda

Uno de los capítulos más interesantes, titulado Lecciones de Salvador Rueda, desvela "el impacto expresivo y verbal" del autor modernista en Lorca. Ory rescata un artículo de Melchor Fernández Almagro en la revista Caracola donde recuerda que "fue Salvador Rueda quien mostró la posibilidad poética de la mosca, la lagartija, la curiana". "Habiendo encontrado una cantera de ideas, conceptos y vocabulario en el poeta malagueño, Lorca callaría -como Virgilio- la deuda contraída con su predecesor. Excepto cuando se refería a sus amados clásicos -Góngora, Soto de Rojas-, siempre adoptaba una distancia crítica dictatorial para poner en su sitio final a sus maestros inmediatos", asevera.

Artículo publicado por Ory sobre Lorca y Rueda. Artículo publicado por Ory sobre Lorca y Rueda.

Artículo publicado por Ory sobre Lorca y Rueda. / G. J.

Ory no pone en duda "la calidad de los versos lorquianos", pero sí señala los "numerosos calcos demasiados literales". Uno lo puede apreciar cuando el poeta enumera una lista de vocablos reiterados en la lírica de Rueda, cuyo empleo en Lorca desde Libro de poemas hasta Romancero Gitano es evidente: incensario, cráneo, manto, culebra, pedrería, semen, iglesia, yunque, tinta, cerebro, prisma, extrahumano, estalactita, aceite. El autor del libro deja para el final un apéndice Lorca-Rueda donde compara poemas. "Si recogió material de Rueda, en el acto lo rehizo, cambió timbres, enmascaró rasgos de expresión inteligible", asegura.

"Alberto Porlan, que por aquella época estaba en los círculos de Félix Grande y los Cuadernos Hispanoamericanos, dijo en el año 1971: "Esperábamos que este artículo fuera muy revulsivo y que los lorquianos aferrados al mito reaccionasen con violencia, negando este tipo de influencia. Lo curioso es que no hubo respuesta de ningún tipo". El paralelismo se sostiene. Hace un cotejo muy exhaustivo de los versos", afirma Pérez-Bustamante.

"Se ve toda una familia de imágenes que está ahí. Ory, que es una persona muy libre, lo dice sin ambages. No hay que entender que esto sea contra Lorca, sino un análisis de un poeta a otro movido por el interés, la curiosidad y la inteligencia", zanja.

Gitanismo e influencias francesas

Ory cuestiona tópicos asociados al poeta, como el gitanismo, y para ello recurre a unas líneas que Federico le escribe a Jorge Guillén en 1937: "El gitanismo me da un tono de incultura, de falsa educación y de poeta salvaje que tú sabes bien que no soy". También descubre intereses comunes con Lorca y su condición de poeta expresionista: "Ve todo lo que hay de angustia expresionista en él, que también la hay en el propio Ory. Es curioso ver de que manera tienen ambos intereses comunes. Ory los ha podido conocer en primera instancia de manera directa: Baudelaire, Verlaine, Mallarmé. Lorca accede a ellos a través de escritores españoles que los han asimilado. Se da cuenta de la analogía de fuentes, van a parar a una angustia expresionista similar", recalca.

Niños prodigio criados en ambientes conservadores

El poeta gaditano, principal representante del postismo, en una imagen de archivo. El poeta gaditano, principal representante del postismo, en una imagen de archivo.

El poeta gaditano, principal representante del postismo, en una imagen de archivo. / Fundación Carlos Edmundo de Ory

Los dos poetas tenían muchas cosas en común. "Propias de la gente criada en un ambiente conservador que se rebela íntimamente contra esos convencionalismos, y que siente muy pronto la llamada satánica de lo oscuro, de lo erótico. Sin olvidar que son dos niños prodigio del sur que les atrae la naturaleza meridional", señala Pérez-Bustamante.

Otro de los capítulos más llamativos se corresponde con el análisis de la palabra verde en la obra del granadino. "Es adjetivo, metáfora, pigmento; el color de la Venus y de la naturaleza", indica el gaditano. "Nunca habló mucho de Federico, pero en sus diarios, donde no habla mucho de este encargo, cita en 1998 versos que le parecen magníficos, para arrodillarse de admiración: uno de ellos es "verde que te quiero verde". Es visionario, está lleno de sugerencias", destaca la encargada de la edición de Lorca, en el que Ory saca al poeta "del marco castizo español y lo proyecta a un lugar internacional". El que le corresponde a un autor universal como lo fue Federico.

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