Adiós a la familia Alcántara

Este producto televisivo, con una gran vocación didáctica, nos ha recordado la historia más reciente de nuestro país

Hace apenas una semana que finalizó la serie de televisión española Cuéntame como pasó. A pesar de algunas dudas acerca de su continuidad, se cerró este gran “hito” de nuestra historia televisiva con un final más que digno, en un último capítulo que nos ofreció algunos momentos ciertamente emotivos, en torno a la muerte de la abuela Herminia, interpretada magistralmente por María Galiana. A lo largo de estas 23 temporadas y 22 años de emisión, este producto televisivo, de calidad y con una gran vocación didáctica, nos ha recordado la historia más reciente de nuestro país desde el año 1968 hasta el atentado de las Torres Gemelas de New York, que marcó un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Con un formato divertido y la voz en off de Carlitos, la serie nos hace un recorrido por la vida de España en distintos momentos clave como: el final del franquismo, nuestra complicada pero ejemplar transición, los duros años de “el tiro en la nuca” de ETA, el notable avance en las infraestructuras en el 92, con la Expo y los Juegos Olímpicos, y la alternancia política en la democracia. Los protagonistas, un matrimonio y su familia de origen humilde, que emigra desde un pequeño pueblo de Albacete a Madrid, y que a base de esfuerzo y trabajo llegan a escalar a esa anhelada clase media, a la que hoy todos creemos pertenecer. La historia implica quizás exageradamente, a los miembros de la familia en todos y cada uno de los conflictos que se vivieron en nuestro país a lo largo de estos años, pero con un argumento ciertamente creíble, y con una neutralidad política, casi siempre, que hoy se nos antoja inalcanzable. Muchos de los que seguimos esta longeva serie hemos envejecido con sus personajes, con Antonio, el Parriba, hombre luchador, terco y orgulloso, que con cierta incredulidad intenta aceptar el crecimiento personal e intelectual de su esposa Mercedes, mujer tenaz donde las haya, que logra cursar una licenciatura y hacerse una empresaria de éxito. Todo bajo la atenta mirada de Herminia, la matriarca del clan, que contempla la vida con la sapiencia y la serenidad que dan los años; mujer adelantada a su tiempo que, aunque con mirada crítica y cierto recelo, se adapta como un guante a los nuevos tiempos, y que cerca del final de su vida nos deja su preciada herencia: mantener la familia unida.

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