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Los europeos no sabemos ni qué decir
El Primero de Mayo vuelve a las calles de todo el planeta, y de Granada también como no podía ser de otra forma. Vuelve con las pilas cargadas y con un mundo muy cambiado en todas las esferas con respecto a la última manifestación de hace dos años. Suspendida la marcha por las calles de la capital el año pasado por culpa de la pandemia, los trabajadores y los sindicatos tienen ante sí el reto de retomar las luchas que se quedaron atrás con la pandemia, pero además lidiar con una nueva situación mucho más complicada que la que había. Regular el teletrabajo es prácticamente lo de menos cuando el mercado laboral empieza a enfrentarse a EREs de especial virulencia a pesar de que muchas empresas acogidas durante la crisis sanitaria a los ERTEs adquirieron el compromiso de no despedir tras este periodo. En una situación de extremada delicadeza para los trabajadores y para el empresariado, y ante una recuperación económica que se sigue dejando esperar, este Primero de Mayo indica a que será el Primero de muchos Mayos en las calles los próximos meses.
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