Inmigración

El Gobierno estudia instalar el CATE de Motril junto a la central de CLH

  • El Puerto ofrece una parcela junto a los bidones de almacenaje de combustible de la compañía

El Gobierno estudia instalar el CATE de Motril junto a la central de CLH El Gobierno estudia instalar el CATE de Motril junto a la central de CLH

El Gobierno estudia instalar el CATE de Motril junto a la central de CLH

Una zona sin edificar junto a la compañía CLH que se encuentra instalada en el Puerto de Motril. Según ha podido saber Granada Hoy, esta es la principal localización que baraja el Gobierno para ubicar el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros (CATE), un terreno que pertenece a la Autoridad Portuaria de Motril y que se ubica junto a los bidones de almacenaje de esta compañía de hidrocarburos con capacidad para guardar 124 millones de litros de combustible.

Actualmente, los módulos de inmigrantes se encuentran ubicados en una zona que, según afirmaron desde Subdelegación el pasado noviembre, era provisional hasta el mes de marzo.

La falta de espacio para la acogida de inmigrantes ha sido una evidencia que se ha ido repitiendo a lo largo de los últimos meses. Pese a que es un problema que viene arrastrado de años anteriores, comenzó a incrementarse a principios del 2018, cuando en la estación de autobuses de Granada se realizó una ‘suelta’ de inmigrantes que habían sido trasladados hasta dependencias policiales de la capital ante el colapso del CATE, que además presentaba diversas deficiencias que incluso fueron denunciadas por el Defensor del Pueblo Andaluz.

Lugar en el que se estudia instalar el CATE Lugar en el que se estudia instalar el CATE

Lugar en el que se estudia instalar el CATE

Ante ello, Motril comenzó a habilitar pabellones deportivos para dar respuesta a esta problemática que el anterior Gobierno central, con Mariano Rajoy al frente, empezó a adecuar el pabellón militar EVA-9 de Motril con el fin de que se convirtiese en una “ampliación” del CATE.

Según se comunicó por entonces desde la Subdelegación del Gobierno de Granada, el EVA-9 sólo se utilizaría cuando el CATE, que tiene plaza para aproximadamente 80 personas, estuviese lleno. Sin embargo, esta medida fue rechazada en bloque por Motril y la obra fue paralizada, ya que los vecinos de la localidad, así como partidos de la oposición consideraban que podía tratarse de un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) encubierto, algo que había sido negado por el Ejecutivo central.

Tras ello, durante el verano, y ya con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, llegaron los meses ‘más negros’ a nivel de inmigración, en los que la llegada de pateras era prácticamente diaria. La falta de espacio, así como las malas condiciones del CATE, propiciaron que incluso una noche tuviese que atracar el barco de Salvamento Marítimo en el Puerto de Motril para dar cobijo a un centenar de inmigrantes que, ni habilitando pabellones deportivos, había donde cobijarlos esa madrugada.

Así, a finales de mes, la respuesta fue instalara el campamento de acogida de la UME con capacidad para 250 personas. Una medida que, previsiblemente, permitiría el 'cierre' del antiguo CATE para que así pudiese ser remodelado y que no fue suficiente ante las inundaciones que sufría cuando comenzaron las primeras lluvias del otoño.

La polémica en torno al CATE volvió a resurgir durante el mes de octubre, cuando el Consejo de Ministros aprobó una inversión de 3,3 millones de euros para adecuar el pabellón militar EVA-9 como “un CIE” según declaraciones de la propia portavoz del Gobierno, Isabel Celaá. Esto provocó un nuevo rechazo por parte de Motril, hasta el punto de que la misma tarde de ese anuncio, Subdelegación salió a matizar estas declaraciones.

La subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López Calahorro, aclaró que la medida aprobada era “un trámite burocrático obligado”, pero que eso “no cambiaría en absoluto la situación: las obras seguirían paradas”.

Esta situación propició que el Gobierno decidiese instalar módulos prefabricados –actualmente hay ocho con capacidad para sólo medio centenar de personas, por lo que se ha seguido utilizando el edificio del antiguo CATE– como medida también provisional: la ubicación, que había sido rechazada en un principio por efectivos policiales que se encargan de la custodia de los inmigrantes por ser una zona inundable, sólo estaría disponible hasta el mes de marzo de este 2019.

Ante ello, la propia subdelegada del Gobierno en Granada indicó el pasado noviembre que estaban trabajando en la cesión de espacios por parte del Puerto de Motril y que la negociación para que los módulos tuviese una ubicación definitiva estaba “muy avanzada”. Así, sería junto a la central de hidrocarburos CLH la zona en la que se estudia la colocación del CATE a partir del mes de marzo. Mientras que por su parte, la remodelación del antiguo CATE es algo que continúa en ‘stand by’.

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