En Pinos Puente

A juicio el acusado de clavar un destornillador a su agresor sexual

  • El homicidio se produjo después de que se conocieran en un parque y consumieran juntos cocaína, según la Fiscalía

Hoy comienza el juicio. Hoy comienza el juicio.

Hoy comienza el juicio.

Un jurado popular enjuicia desde este lunes en la Audiencia de Granada a un hombre acusado de acabar con la vida de otro al que clavó un destornillador en el cuello después de que supuestamente le agrediera sexualmente en una vivienda de Pinos Puente.

La Fiscalía ha solicitado la pena de nueve años de prisión para el acusado, de 31 años y natural de Ecuador, por un delito de homicidio del que será enjuiciado en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada hasta el próximo 8 de marzo.

Los hechos se remontan a la tarde del 25 de diciembre de 2016, cuando el acusado se encontró con otro hombre de 64 años en un parque de la capital granadina y decidieron trasladarse a la vivienda de este último en Pinos Puente para consumir cocaína, según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público.

Una vez allí, al caer la noche, el acusado rechazó mantener relaciones homosexuales con su anfitrión "a cambio" y "en pago" de la cocaína que habían consumido, aunque sí aceptó someterse a una felación.

El anfitrión del domicilio tuvo luego que ausentarse para devolver un vehículo de alquiler y tras preparar un refrigerio al acusado acompañado de un vaso de leche, éste se quedó "profundamente dormido".

Cuando llegó a casa se encontró al acusado acostado en el sofá, "en estado de sopor". Le desnudó de cintura para abajo y supuestamente le penetró analmente "aprovechando su estado de aturdimiento e inconsciencia", según agrega el fiscal.

En ese momento, el acusado, "dolorido", despertó y al comprender lo que estaba pasando le interrumpió bruscamente, intentando quitárselo de encima y coger algún objeto, que finalmente fue un destornillador con punta de estrella situado encima de la mesa.

Con él asestó a su contrario varias acometidas "con la pretensión de acabar con su vida" hasta que se lo clavó en el cuello, momento en el que la víctima cayó al suelo con el mango del destornillador sobresaliendo de esta parte de su cuerpo.

En ese momento el acusado salió a toda prisa del domicilio y, ya en la calle, se vistió y acudió a un centro de salud de la capital para ser reconocido y asistido a fin de prevenir un posible contagio, donde aludió a una agresión sexual tras haber bebido y ser posiblemente drogado y consumir cocaína.

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