"Fue un cóctel molotov”: Sierra Nevada colapsa tras la nevada con carreteras bloqueadas y sin agua
Empresarios y residentes relatan horas de tensión y dificultades para acceder a servicios básicos en Pradollano
Las fuertes lluvias obligan a cerrar Sierra Nevada
La estación invernal de Sierra Nevada, en la provincia de Granada, sigue recuperándose tras el caos vivido este pasado domingo, cuando la urbanización de Pradollano y la estación de esquí quedaron colapsadas por la acumulación de nieve y la alta afluencia de visitantes. La situación se agravó por un corte de agua que ha afectado a parte de la urbanización y ha durado casi dos días, según han relatado trabajadores y empresarios de la zona a este diario.
Calles y carreteras bloqueadas
La acumulación de nieve y la llegada masiva de turismos sin cadenas provocó que numerosos vehículos quedaran atrapados en la vía durante horas, sin poder salir tampoco los que se encontraban aparcados en Pradollano.
El Ayuntamiento de Monachil, municipio donde se asienta la estación, ha continuado este lunes retirando la nieve de calles y accesos para liberar los coches atrapados.
El alcalde, José Morales, ha explicado que “al no poder descender por la A-395, la urbanización de Pradollano también colapsó y hubo visitantes que tuvieron que pasar la noche en alojamientos de la estación”.
“Nevó mucho y había mucha afluencia de personas, y lógicamente se quedaron coches atrapados. No paramos de trabajar para liberar todas las vías”, ha añadido.
El servicio de quitanieves, gestionado por una empresa externa y reforzado por personal municipal y la Policía Local, ha logrado dejar prácticamente limpias las calles, aunque aún puede haber vehículos que no puedan salir de sus cocheras.
Corte de agua y negocios desbordados
Javi, empleado de un supermercado, ha relatado a Granada Hoy cómo el establecimiento se quedó sin agua pese a contar con reservas: “Llegó un momento que, lógicamente, nosotros nos quedamos sin agua. La gente estaba muy cabreada y los trabajadores también. Algunas personas nos contaron que derretían nieve para ducharse o usar en el váter”.
El corte de agua comenzó el domingo a las 8:00 horas y se prolongó casi 48 horas. “Pedimos a la gente que pensara en los demás, pero nada, la gente fue un poco egoísta. Ha sido un caos total”, ha comentado.
Miguel Ángel, propietario de varios negocios en la zona, ha calificado la situación como “imposible”: coches bloqueados, bomberos que no podían desplazarse y falta de previsión en la gestión de la nevada. También ha confirmado que, aunque los cortes de agua no son habituales, en años de frío extremo las tuberías pueden congelarse.
En cuanto a las herramientas para subir a la sierra, Miguel Ángel ha explicado que “las cadenas de tela no tienen durabilidad en estas condiciones porque se desgastan en el asfalto. Cuando llegaron a la nieve, los coches iban ya sin cadenas, ese fue el primer error".
Incluso, este hombre comenta que "si el percance con un calefactor que tuve el día anterior hubiera ocurrido este domingo, habría ardido todo el bloque porque los bomberos no podían moverse”.
La voz de los empresarios
Ordoño Vázquez, presidente de la Asociación de Empresarios de Sierra Nevada, ha calificado el domingo como un “cóctel molotov” de turistas, nieve y servicios colapsados. “Sierra Nevada ha superado su capacidad de acogida para visitantes, no esquiadores. Carreteras, parkings y baños quedaron desbordados”, ha asegurado.
Aunque no apunta directamente a responsables, destaca la necesidad de medidas estrictas y coordinación: “Obligatorio que los vehículos lleven cadenas, puntos de control desde primera hora y planificación rigurosa en días de previsión de nieve. Esto evidencia que tenemos que repensar la gestión de la estación para que no vuelva a pasar”.
El colectivo empresarial ha subrayado la labor del retén de Bomberos, que intervino también en un incendio en un hotel y apartamentos durante el fin de semana.
Medidas urgentes y planificación
Los testimonios coinciden en que, pese al esfuerzo de trabajadores y servicios de emergencia, el episodio pone de manifiesto la necesidad de más recursos, coordinación y planificación, tanto por parte de las administraciones como de la propia estación, para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento durante episodios de alta afluencia y nevadas excepcionales.
“Es nuestra obligación y compromiso como responsables. Tenemos que volver a pensar cómo mejorar la experiencia vivida y que no vuelva a ocurrir”, ha concluído Vázquez.
Temas relacionados
No hay comentarios