La Policía Nacional detiene en Granada a la trabajadora de una residencia de mayores por robar varias joyas a las usuarias

Las joyas han sido devueltas a sus legítimos propietarios, excepto una que ya se había enviado para ser fundida

Detenido por usar dos tarjetas de crédito robadas para comprar en comercios de Baza

Pendientes recuperados en la operación policial.
Pendientes recuperados en la operación policial. / GH

La Policía Nacional ha detenido en Granada a una mujer de 41 años como presunta autora de un delito de hurto continuado, tras haberse apropiado de varias joyas de oro pertenecientes a personas de edad avanzada que se encontraban en una residencia ubicada en una localidad del Área Metropolitana en la cual trabajaba como cuidadora. Tras apoderarse de las joyas (una placa-lingote, una alianza y un par de pendientes) las habría vendido en un comercio de compra-venta de oro. La investigación policial ha conseguido localizar y devolver todas las joyas a sus legítimos propietarios, excepto una que ya se había enviado para ser fundida.

La investigación comenzó el pasado mes de agosto, cuando se recibió una denuncia por un presunto delito de hurto. En dicha denuncia el familiar de una mujer de avanzada edad informaba de la desaparición del domicilio de la misma de una joya consistente en una chapa-lingote con cinco rubíes en forma de cruz y varias inscripciones identificativas. No obstante, nada más iniciar las primeras averiguaciones, los agentes pudieron comprobar que la desaparición de dicha joya había tenido lugar en la residencia donde se encontraba viviendo en la actualidad.

Continuando con la investigación, los policías también averiguaron que otras dos personas de avanzada edad, usuarias de la misma residencia, también habían sido víctimas de la desaparición de otras joyas de oro. Concretamente se trataba de una alianza con inscripciones y un par de pendientes en forma de flor.

Finalmente los agentes pudieron demostrar que dichas joyas habían sido vendidas en un mismo establecimiento de compra-venta de oro por una única persona, una empleada de 41 años que trabajaba como cuidadora en la residencia donde vivían las víctimas, personas de avanzada edad y especialmente vulnerables. El conjunto de joyas sustraídas fue recuperado por los agentes y devuelto a sus legítimos propietarios, excepto la chapa-lingote, la cual ya había sido enviada para ser fundida.

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