Solidaridad

Más de 250 cibervoluntarios en Andalucía

El voluntariado también se lleva a cabo en el ámbito digital. El voluntariado también se lleva a cabo en el ámbito digital.

El voluntariado también se lleva a cabo en el ámbito digital.

¿La tecnología puede cambiar el mundo? La Fundación Cibervoluntarios sabe que sí, y desde 2001 forma a miles de personas en tecnología, una herramienta poderosa que ayuda a que la igualdad de oportunidades esté cada día más cerca con la ayuda de una amplia red de voluntarios que han hecho que este proyecto pionero en el mundo sea una realidad. Los “cibers”, como les gusta llamarse a los voluntarios, buscan eliminar las brechas sociales heredadas en materia de educación, inserción laboral y oportunidades y saben que la innovación y el mundo digital son un camino seguro y potente para lograrlo. Por ello, su misión es hacerlo posible a través de la tecnología. La red de voluntarios está formada por más de mil quinientas personas. En Andalucía son 256 los voluntarios, y en Sevilla 46, y aunque sus perfiles son variados, todos tienen afinidad por la tecnología, el arma para acabar con la desigualdad. Su labor por la integración social y el empoderamiento ciudadano usando la tecnología le han valido a Cibervoluntarios el reconocimiento de entidades internacionales, entre las que destaca una beca #GoogleGivesBack.

Los “cibers” Gonzalo Sevilla y Jhonattan Vega conversan animadamente sobre su experiencia como cibervoluntarios antes de empezar la entrevista. Acaban de conocerse y les es imposible no compartir sus ideas: Gonzalo, con la mirada de quien lleva más de diez años como cibervoluntario, y Jhonattan, como alguien que acaba de iniciar su andadura hace solo unos meses y está descubriendo aún una nueva manera “de entender la vida”.

Ambos desarrollan diferentes proyectos en Sevilla, como formar a empresarios rurales para digitalizar sus negocios, ayudar a los ancianos a conseguir autonomía con dispositivos móviles, educar a los chavales en el buen uso de la tecnología o fomentar el emprendimiento digital de mujeres. Gonzalo, economista, cuenta que se ha tenido que “poner al día” en “marketing”, una disciplina que ha dado un cambio radical en los últimos años gracias a las herramientas digitales e internet -“nosotros también vamos a cursos para enseñar luego como voluntarios”- y admite que en los diez años que lleva como cibervoluntario no ha dejado de aprender. Los cibervoluntarios también llevan la tecnología a las zonas rurales para impulsar negocios locales para que vivir fuera de la ciudad no sea una desventaja.