El chef con estrella Michelin que pide tapas "más pequeñas" en Granada: "No hay que ser arrogantes"
Gastronomía
Nacho Manzano calificó la tapa como una "generosidad cultural"
Clase magistral de cinco chefs con estrellas Michelín a los pies de la Alhambra
Ayer Granada vivió uno de los momentos gastronómicos más especiales del año. Y es que cinco de los mejores chefs de España aterrizaron en Granada para hablar sobre la sostenibilidad dentro de la cocina.
Durante la hora y media del evento hubo tiempo para comentar diferentes aspectos y perspectivas sobre esta sostenibilidad. Pero fue justo antes de finalizar cuando salió un tema que es recurrente cuando se habla de gastronomía en una ciudad como es Granada: la tapa.
Y es que este famoso plato lleva en el ojo del huracán durante estos últimos años. Fue Nacho Manzano, chef con dos estrellas Michelin en su palmarés el que dedicó algunas palabras sobre este tema y que no dejó indiferente a nadie.
“Las tapas son de una generosidad cultural que es increíble. Pero esto penaliza un poco”, comentó el cocinero ante un público lleno de compañeros de profesión. “Hace algunos años vine a Sierra Nevada a esquiar. Bajamos temprano por la tarde a tomar unas cervezas y después a cenar. Nos pusieron una tortilla de patatas, gruesa, y muy buena. Con cuatro tapas ya habíamos comido. Fui al restaurante a cenar porque había reservado, pero ya no tenía ganas”.
Tras esta anécdota personal concluyó expresando su asombro por aquel entonces. “Me chocó esa generosidad cultural que es la tapa. Creo que los hosteleros deben ponerse de acuerdo y servir una tapilla algo más pequeña. No hay que ser arrogantes en este aspecto y menos en estos tiempos”.
El debate de la tapa de Granada lleva sobre la mesa un tiempo y es un tema recurrente en cualquier evento culinario que se celebra en la ciudad convirtiéndose en una cuestión que no está exento de polémica.
El anterior alcalde de Granada, el socialista Paco Cuenca, tuvo con el asunto de la tapa una de sus intervenciones más polémicas en la ciudad. Se mostró abiertamente contrario a la tapa, lo que provocó un caudal de reacciones en la ciudad que se identifica con este recurso gastronómico, tanto dentro como fuera. El debate llegó a extenderse por toda España a otras ciudades. Tanto creció el asunto, que el propio regidor tuvo que acudir a un bar para tomarse una tapa, matizar sus palabras y grabar un vídeo para redes sociales con marcado acento y expresión granaína.
Temas relacionados
1 Comentario