Aniversario · Quince años con los lectores

Un buen plantel de profesionales

El Auditorio Manuel de Falla, hasta la bandera. El Auditorio Manuel de Falla, hasta la bandera.

El Auditorio Manuel de Falla, hasta la bandera.

Granada Hoy aparecía con un gran profesional al frente: Ramón Ramón, un enamorado de la profesión que había trabajado para muchos medios, un periodista "documentado, honesto, incombustible y sincero hasta la malafollá", como dijo de él hace poco Antonio Cambril. Pero es que en su equipo estaban periodistas de la talla de Juan Ignacio Pérez, Santi Sevilla, Juan Prieto o la misma Magdalena Trillo, hoy directora del medio. Juan Ignacio y Santi echaban más horas que un reloj en la redacción, me consta, empeñados en esa búsqueda constante de una noticia importante que llevar al papel. Juan Prieto tenía la misión de dignificar el deporte granadino, aunque el Granada CF estuviera aún en tercera división. En cuanto a Magdalena Trillo, atendió la Cultura granadina de manera admirable y no había acontecimiento cultural del que ella no estuviera al tanto. Además, en las filas de aquel periódico magníficamente bien diseñado también estaba el columnista Alejandro Víctor García, que le daba ese aire intelectual que todo proyecto periodístico necesita. Y por si fuera poco el periódico lo ponía en marcha el Grupo Joly, con nueve cabeceras en Andalucía. Así que la preocupación de Ideal por perder cuota de mercado con la aparición de este periódico estaba más que justificaba. Ante el reto de no ser los primeros en el mercado, Granada Hoy tenía la obligación de ser mejor.

Después han pasado muchas cosas, además de 15 años. Por Granada Hoy han pasado un buen número de periodistas que han realizado un trabajo serio y comprometido, con rigor y con la mirada siempre puesta en el lector. Yo, como impenitente lector de periódicos, así lo visto. Son ya quince años los que ha pasado y en sus páginas se han reflejado lo más importante que ha pasado en esta ciudad. Sus periodistas han hecho un producto de calidad, que era el objetivo primordial de esta apuesta editorial. Sus magníficas portadas y despliegues informativos sobre las muertes de Enrique Morente y Francisco Ayala forman ya parte de la historia del periodismo de esta provincia. Lo mismo que sobre la subida del Granada a Primera División, la ansiada puesta en marcha de la A-7, el relevo en la Alcaldía de Granada o la inauguración del Metro. De la puesta en marcha del AVE todavía no hay portada.

Pero llegó internet y llegó la crisis, dos circunstancias que han dejado a la prensa escrita en la picota. Los cambios tecnológicos, humanos, económicos y sociales de los últimos años han sido brutales. Siempre he creído que los periódicos de papel han sido víctimas de la seducción digital al renunciar a cobrar por los contenidos de valor añadido de las ediciones impresas. Y ahora se da la paradoja de que los periódicos tienen muchos más lectores pero muchos menos ingresos. En cuanto a la publicidad, el otro sostén económico de los periódicos, los editores se deslumbraron con las posibilidades de internet y creyeron poder llegar a competir con la televisión para atraer a los grandes anunciantes. Fue un autoengaño.

Pero ya no hay vuelta atrás. De todas maneras, pase lo que pase en el futuro, este periódico que usted, querido lector, tiene hoy en sus manos, ya se ha convertido en un referente de la prensa granadina. Y seguirá, de la forma que sea, relatando el día a día de Granada y haciendo más agradable la vida de sus lectores. Al menos a mí me la hace.

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