Monachil celebra su identidad en torno a la Olla de San Antón en Los Cerezos

Cómete Granada

El restaurante volvió a convertirse en punto de encuentro institucional y gastronómico en una jornada que unió tradición, empresa y proyección turística

Fotografía de familia con las auridades del evento quienes presidieron el acto de degustación de la Olla de San Antón.
Fotografía de familia con las auridades del evento quienes presidieron el acto de degustación de la Olla de San Antón. / Antonio L. Juárez/ Picwild
Rodrigo Vázquez
- Redactor

17 de enero 2026 - 05:00

Monachil volvió a rendir homenaje a una de sus señas de identidad más queridas: la Olla de San Antón. Por segundo año consecutivo, el restaurante Los Cerezos acogió este encuentro en torno al plato más emblemático del invierno granadino, reuniendo a autoridades, representantes empresariales y numerosos invitados que quisieron compartir mesa, tradición y futuro.

La Olla de San Antón es mucho más que una receta. Nacida en el ámbito rural, vinculada al aprovechamiento de los productos del cerdo tras la matanza y a las verduras de temporada, este guiso contundente simboliza la cocina de aprovechamiento, el calor del hogar y la convivencia. Con el paso del tiempo, se ha consolidado como una auténtica fiesta gastronómica que, cada enero, reúne a vecinos y visitantes alrededor de la mesa.

El alcalde de Monachil, José Morales Morales, abrió el acto reivindicando el valor de esta tradición y su arraigo en el municipio. Subrayó el origen popular del plato y su estrecha relación con los productos de la tierra y el entorno de Sierra Nevada, destacando que “la Olla de San Antón es un plato exquisito y magnífico, que habla de nuestra historia y de lo que somos”. Agradeció especialmente a la Asociación Empresarial y Gastronómica de la Mancomunidad del Rio Monachil (REGAMAN) y al equipo del restaurante Los Cerezos por impulsar un evento que, en los últimos años se ha convertido en una cita imperdible en el calendario granadino.

La tradicional Olla de San Antón.
La tradicional Olla de San Antón. / Antonio L. Juárez/Picwild

Uno de los momentos más significativos fue la intervención del alcalde de Torrox, Óscar Medina, quien puso en valor el hermanamiento y la colaboración entre municipios de interior y costa. Destacó la importancia de unir esfuerzos para potenciar el turismo y la economía, recordando que “en un momento tan globalizado como el actual, la unión es lo que nos hace fuertes”. Invitó además a empresarios y visitantes a descubrir tanto Monachil como Torrox, dos territorios unidos por la historia, la cultura y ahora también por la gastronomía.

Por su parte, Rafael Márquez, presidente de REGAMAN, incidió en el papel del tejido empresarial y hostelero para mantener vivas las tradiciones y convertirlas en motor de desarrollo. Señaló que actos como este demuestran que la gastronomía es una herramienta clave para atraer visitantes, generar empleo y proyectar la imagen de la comarca del río Monachil más allá de sus fronteras.

Los invitados también degustaron la pringá.
Los invitados también degustaron la pringá. / Granada Hoy

El presidente de la Confederación Granadina de Empresarios, Gerardo Cuerva, ofreció un mensaje cargado de cercanía y compromiso. Recordó su vínculo personal con la zona y subrayó que la empresa y el progreso deben ir de la mano del respeto a la naturaleza y a las tradiciones. “La defensa de lo nuestro, de nuestra tierra y de nuestra cocina, es también una forma de avanzar”, afirmó, poniendo en valor el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada iniciativa que fortalece la identidad local.

Cerró las intervenciones el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, quien felicitó a Monachil por consolidar un producto turístico ligado a su tradición culinaria. Destacó que la gastronomía es uno de los elementos que mejor definen a los pueblos y que “la Olla de San Antón se ha convertido en una seña de identidad que refuerza la proyección de Monachil como destino”. Agradeció el trabajo de los hosteleros y de las instituciones por apostar por la cultura y la cocina como elementos de cohesión y desarrollo.

El tradicional remojón fue el primer plato del que se pudo disfrutar durante la degustación.
El tradicional remojón fue el primer plato del que se pudo disfrutar durante la degustación. / Granada Hoy

La jornada transcurrió en un ambiente de convivencia y celebración, con una gran afluencia de invitados que pudieron degustar este plato contundente y cargado de historia. Entre cucharas humeantes, productos de la tierra y palabras de reconocimiento, la Olla de San Antón volvió a demostrar que es mucho más que un guiso: es tradición, es encuentro y es orgullo.

Con esta segunda edición consecutiva en Los Cerezos, Monachil consolida una cita que ya forma parte de su calendario gastronómico y que promete seguir creciendo, manteniendo viva una herencia culinaria que une pasado, presente y futuro alrededor de la mesa.

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