A Cappa y espada

La hoja de ruta de Sebastián Pérez, la "Cayetana" del PP de Granada

  • El día 15 de junio, la fecha señalada en rojo en la agenda de Sebastián Pérez

  • El entorno del expresidente provincial del PP y concejal del Ayuntamiento apunta a un gobierno de Paco Cuenca antes que dejar continuar al "calamitoso" de Luis Salvador

El día 15 de junio, la fecha señalada en rojo en la agenda de Sebastián Pérez El día 15 de junio, la fecha señalada en rojo en la agenda de Sebastián Pérez

El día 15 de junio, la fecha señalada en rojo en la agenda de Sebastián Pérez / Photographerssports

"Tú también Bruto, hijo mío". La frase culmen del Julio César de Shakespeare le puede haber rondando la cabeza a Sebastián Pérez los últimos meses. El hombre que acumuló puestos en paralelo tales como senador, presidente de la Diputación y teniente de alcalde del Ayuntamiento también ahora los colecciona pero precedidos por un frustrante "ex"; el último, exconcejal de Presidencia y primer teniente de alcalde, responsabilidades que abandonó para quedarse en edil raso. Tan digno para quien sólo aspira a ello y tan limitante para quien ha aspirado a todo.

Pese ello, pese a ellos y a veces, pese a sí mismo, a lo que no renuncia es a ser Sebastián Pérez y, al igual que el presidente de los EEUU tiene un botón para iniciar un ataque nuclear, guarda un as  para dinamitar, llegado el caso, el Ayuntamiento de Granada. De todos es sabido que la Historia, desde los faraones egipcios hasta nuestros días, la escriben los vencedores. Pero la Historia, con mayúsculas, necesita la perspectiva del tiempo y en este campo de minas todo puede cambiar a partir del próximo 15 de junio.

El entorno más próximo al expresidente provincial del PP asegura que tiene la firme convicción de que, si Luis Salvador no da un paso atrás y renuncia a la Alcaldía como sostiene que selló con un apretón de manos en el famoso pacto del 2+2, pasarán cosas en el consistorio municipal. Claro, la gran interrogante es si el órdago llegaría esta vez a sentar de nuevo en el sillón de regente al socialista Paco Cuenca, lo que tendría como efecto colateral inmediato su expulsión fulminante del partido. ¿Dejará Sebastián de ser Sebastián o antepondrá, llegado el caso, bajo el paraguas del "interés de los ciudadanos" los intereses de su propio partido?

Su entorno confirma que él considera que Cuenca sería mejor para la ciudad que Luis Salvador, a quien señala como una calamidad para la capital. Recalcan que fue leal, que avisó al alcalde de que no estaba dispuesto a ser ninguneado de nuevo en Emasagra, que no son las minas del Rey Salomón en la actualidad, y cumplió su palabra. Y ahí, en una hipotética moción de censura, el disputado voto del señor Pérez sería determinante para llegar a la suma mágica de 14 concejales. Cuenca ya ha amagado  esta semana con esta posibilidad y ha dicho que hablará cuando le salgan las cuentas, mientras que Sebastián, que se resiste a decir taxativamente que votaría a favor de la moción, sí señala sin rodeos según su entorno que pasarán cosas si Salvador no da un paso atrás.

César Díaz ya se frota las manos

Y el improbable caso de que Salvador acabase cediendo el ostentoso collar de alcalde al PP, Luis González y César Díaz serían los mejor colocados para ser el tercer alcalde popular de la ciudad tras Gabriel Díaz Berbel y José Torres Hurtado. La gran duda es si Sebastián se quedaría conforme facilitando el ascenso de dos personas que considera que le han traicionado después de tenerlo bajo su ala en el caso del primero y de rescatarlo tras 15 años fuera de la circulación en el caso del segundo. Pero en principio su único objetivo es que haya un alcalde del PP el 15 de junio.

En estos momentos Sebastián Pérez es un animal político herido, pero aún puede dar dentelladas. Con la llegada a la presidencia provincial del PP de Francisco Rodríguez, a quien impulsó en su carrera y le tuvo como diputado de Deportes en la Diputación, parecía que se podía establecer una entente cordiale después de que, en sus primeras entrevistas, señalara que era un hombre muy valioso que había que recuperar para el partido. Pero dos semanas después se descolgó diciendo que Sebastián Pérez tenía que dejar de "mirarse la pelusilla del ombligo y ponerse a trabajar".

Y el hombre que tuvo un poder omnímodo en el partido entendió que Rodríguez había recibido presiones de los que entienden que son los grandes 'villanos' de esta historia: el secretario general del partido a nivel nacional, Teodoro García Egea, y el consejero de Presidencia, Elías Bendodo. A esta campaña se desprestigio se sumaron con entusiasmo, según su entorno, el delegado de la Junta en Granada, Pablo García, que comparte con Sebastián el título de expresidente provincial tras ser fulminado el mes pasado tras seis meses en el cargo. 

Al binomio García Egea-Bendodo también le atribuye su distanciamiento del senador José Robles, que hoy por hoy es el hombre con más influencia en Génova con su amistad trabada en la última campaña con Pablo Hispán, diputado por Granada y jefe de gabinete de Pablo Casado, y con el propio García Egea, que figuró en último lugar de forma simbólica en las listas de Robles para la Alcaldía de Güéjar Sierra. 

¿Marifrán se salva?

Sin embargo, la situación es diferente con Marifrán Carazo. Según el entorno de Sebastián, Carazo no ha sido nunca de su cuerda, fue concejal con Torres Hurtado y en 2012 se embarcó en la política autonómica. Así que no la incluye en la nómina de personas que han traicionado su confianza e incluso destaca que es una mujer trabajadora y con una gran capacidad.

Porque Pérez entiende que ha habido una campaña orquestada desde estos despachos para mancillar su imagen y ponerle ante la opinión pública como alguien con alergia al trabajo, a lo que él ha podido contribuir con el apagón de sus redes sociales y al recorte de su agenda institucional. Con todo, señalan que sus áreas han sido las que más expedientes han llevado al Pleno del Ayuntamiento y que, a estas alturas de su vida, el hombre que pudo reinar no estaba para alardear ni para el autobombo provinciano del Facebook. 

En todo caso, Pérez sostiene que en un primer momento el partido le apoyó en el pacto del 2+2 y que su famosa rueda de prensa de inicio de  curso político en la Alpujarra en el verano de 2019, en la volvió a insistir en el 2+2, estuvo pactada con Génova en una comida celebrada en Madrid en la que también estuvieron presentes Luis González y César Díaz. 

El pez araña

En estos momentos, Pérez se ve a sí mismo como la Cayetana Álvarez de Toledo del PP de Granada y cree que sus casos son parecidos. Dos políticos con una fuerte personalidad que no se han plegado a las directrices marcadas por la dirección que, según el entorno de Pérez, quieren personas de perfil bajo y de ahí los nombramiento de Cuca Gamarra y de Francisco Rodríguez.

En definitiva, Sebastián Pérez está a la expectativa como el pez araña, que se entierra en el fondo del mar para actuar por sorpresa. Se siente traicionado por todos aunque todavía hay personas que mantienen la lealtad hacia él, precisamente una de las frases que más repite en los últimos. Entre estos está el concejal Francisco Fuentes, exdelegado del Gobierno y de los que siguen fieles a un hombre que sigue preguntándose cómo su partido prefirió apoyar a un candidato de Cs para la Alcaldía en lugar de a 'uno de los nuestros'.

Mientras, sus allegados se preguntan qué se ha hecho con el cierre del Anillo o con el proyecto de gran espacio escénico, además de  pasos atrás "clamorosos" como no cambiar "un ápice" la gestión de la Alhambra y la Sierra. Sebastián Pérez no sólo defiende el 2+2, también su proyecto de la 'Gran Granada' con el que se presentó a la Alcaldía y que ha quedado en la 'Gran Nada'.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios