Economía

La política monetaria del BCE seguirá siendo expansiva

  • El presidente de la entidad emisora, Mario Draghi, considera que la entidad tiene instrumentos para reaccionar en otro sentido si fuera necesario

Mario Draghi, presidente del BCE Mario Draghi, presidente del BCE

Mario Draghi, presidente del BCE / Archivo

El Banco Central Europeo (BCE) está preocupado por el debilitamiento económico de la zona del euro, que ha sido mayor de lo esperado, pero asegura que tiene suficientes instrumentos para reaccionar en caso necesario.

Este ha sido el mensaje que han transmitido hoy varios de sus miembros en una conferencia sobre la normalización de la política monetaria organizada por la Universidad Goethe de Fráncfort.

El presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró que la política monetaria en la zona del euro seguirá siendo expansiva y que responderá a cualquier cambio en las perspectivas de inflación.

El recuerdo de la crisis de endeudamiento soberano planea de nuevo en Fráncfort ante la elevada deuda de países como Italia.

Draghi dijo que no les "faltan instrumentos" para cumplir su mandato y que los riesgos para las perspectivas de crecimiento siguen estando a la baja.

El presidente del BCE añadió que el año pasado el crecimiento económico se debilitó en la zona del euro y que este debilitamiento se han extendido en 2019.

Este debilitamiento ha estado impulsado por la incertidumbre en la economía global, que se ha contagiado al sector exterior.

Abre la puerta a tomar medidas para paliar los efectos negativos de los tipos bajos

"Hasta ahora, la economía interior ha permanecido relativamente resistente y los impulsores de la actual expansión se mantienen", apostilló Draghi en la conferencia.

Las medidas de política monetaria que el Consejo de Gobierno decidió a comienzos de marzo reflejan este debilitamiento de la economía.

"Ante una perspectiva económica más débil (las medidas) ayudarán a mantener la política monetaria expansiva que logramos preservar el año pasado", apostilló Draghi.

El Consejo de Gobierno del BCE ha frenado la normalización de la política monetaria al posponer a comienzos de marzo la primera subida de los tipos de interés desde 2011 hasta finales de 2019. Hasta entonces había dicho que los tipos seguirían en el nivel actual, al menos, hasta el verano.

También decidió inyectar más liquidez a largo plazo a condiciones favorables.

El BCE cobra a los bancos un 0,4% por el exceso de sus reservas en la entidad y les presta al 0%.

"El BCE adoptará todas las acciones de política monetaria necesarias y proporcionadas para lograr su objetivo", dijo su presidente.

El economista jefe del BCE, Peter Praet, también destacó en su intervención que la entidad tiene suficientes posibilidades para reaccionar a un fuerte debilitamiento de las perspectivas económicas.

El presidente del BCE también dijo que estudian aplicar medidas para mitigar los efectos secundarios de los tipos de interés negativos en la rentabilidad de los bancos.

"Seguiremos observando cómo los bancos mantienen unos beneficios sanos, al mismo tiempo que se compensan los bajos márgenes de interés. Y, si es necesario, necesitamos reflejarlo en posibles medidas que puedan preservar las implicaciones favorables de tipos de interés negativos para la economía, y mitigar al mismo tiempo los efectos colaterales" para los bancos.

El BCE capta intereses de los bancos que depositan su dinero en la entidad monetaria.

No obstante, Draghi consideró que la baja rentabilidad de los bancos no es una consecuencia inevitable de los tipos de interés negativos.

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