Infraestructuras

AVE a Granada: un primer aniversario agridulce

  • El primer cumpleaños de la llegada de la Alta Velocidad se celebra en mitad de una pandemia que ha evitado que la ciudad explote todas sus ventajas

El único AVE procedente de Madrid recién llegado ayer a la Estación de Granada El único AVE procedente de Madrid recién llegado ayer a la Estación de Granada

El único AVE procedente de Madrid recién llegado ayer a la Estación de Granada / Antonio L. Juárez (Photographerssports)

Hace exactamente hoy un año que Granada se subió a la Alta Velocidad. Un aniversario que no se va a celebrar de la misma forma que todos se hubieran imaginado aquel 25 de junio de 2019. Entre aquella jornada festiva y el día de hoy ha mediado la recuperación de la vida ferroviaria de Granada, la puesta en servicio de nuevos trenes, más obras para mejorar la infraestructura, y una pandemia global que ha devuelto la actividad casi a los peores niveles de los tiempos del aislamiento, allá cuando en 2015 se cortó la línea con Antequera.

Así, el balance del primer año de la Alta Velocidad en Granada aparece con un enorme asterisco a pie de página. De un lado casi nueve meses de asentamiento del servicio, de que los granadinos contemplen el AVE como una opción para desplazarse, y que se tradujeron en números de crecimiento sostenido. Del otro, los tres últimos meses de estado de alarma que han cortado de raíz toda la progresión, tanto de usuarios como de servicios, a los que aspiraban los tráficos ferroviarios en AVE y Avant (trenes rápidos regionales).

Se cortaron todas las conexiones ya que se prohibía el desplazamiento entre provincias salvo por motivos de fuerza o laborales. Los trenes llegaron a circular con restricciones de capacidad, limitados al 30 y al 50% en algunas semanas, y desde que se entró en la 'nueva normalidad', al 100% de sus asientos aunque con estrictas medidas de seguridad. Se eliminó la única conexión existente con Barcelona, una de las más demandada y que podía competir de tú a tú con el avión, y todavía no se ha recuperado (Renfe advierte que irá retomando frecuencias conforme lo indique la demanda en todas las rutas). Los seis tráficos diarios con Madrid se quedaron reducidos a dos (uno por sentido) por culpa del coronavirus, al igual que las ocho circulaciones con Sevilla se limitaron a dos al día desde cada estación de cabecera. Ahora hay cuatro. Falta la otra mitad.

Hace un año se realizó el primer viaje en AVE Madrid-Granada con Pedro Sánchez al frente

El Covid-19 ha arrasado con todo, también con las cuentas de Renfe. Para este primer aniversario se aspiraba a alcanzar el millón de usuarios en la Alta Velocidad con Granada. En los seis primeros meses de funcionamiento (de finales de junio a diciembre de 2019) el movimiento de personas en la Estación de Andaluces alcanzó los 476.700 usuarios, una cantidad que de haberse mantenido los servicios de la misma forma, ya rozaban ese millón. Y a estos hubieran tenido que sumarse los datos de la conexión Avant con Sevilla, inaugurada en febrero (tras casi cinco meses de demora), y que en apenas una semana de su puesta en marcha había vendido ya 40.000 billetes.

Además, a estas alturas del primer aniversario Granada debía contar incluso con una frecuencia más con Madrid (que estaba prevista para abril) que además se iba a prestar en un horario altamente competitivo en horario de mediodía, ideal para turistas que se habían quejado de que el primer AVE de la mañana con Puerta de Atocha partía demasiado pronto. Otra conexión que debía estar a punto de entrar en servicio era el Avant con Málaga, previsto para estas fechas, y que el coronavirus ha dejado en barbecho.

Viajeros procedentes de Madrid se abrazan ayer a su llegada a Granada en AVE Viajeros procedentes de Madrid se abrazan ayer a su llegada a Granada en AVE

Viajeros procedentes de Madrid se abrazan ayer a su llegada a Granada en AVE / Antonio L. Juárez (Photographerssports)

Así, el primer cumpleaños del AVE en Granada tiene un sabor agridulce, con el servicio tratando de recuperarse poco a poco, siempre atento a posibles rebrotes que cierren de nuevo las fronteras a los viajes, y tratando de recuperar algo muy difícil: la confianza de los usuarios y su economía, ya que el AVE no es un tren barato.

La pandemia también se ha colado de pleno en la planificación de futuro de las infraestructuras del AVE en Granada. Porque hace 365 el presidente del Gobierno (por entonces en funciones) Pedro Sánchez, y su homólogo de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, comprobaron que la solución de Loja no es digna para la provincia, donde un tren diseñado para correr a 300 km/h caminaba 30 kilómetros a menos de 60. Ahí saltaron todos los fantasmas de la anterior crisis económica, que impidieron construir la llamada Variante de Loja, y que en la actual crisis económica del coronavirus puede alejar el horizonte de la construcción de esa gran obra necesaria para que el AVE sea ‘de verdad’. Ya antes de la pandemia, el ministro Ábalos anticipó un raciocinio en el gasto por la Alta Velocidad y la situación actual barrunta unos Presupuestos Generales del Estado donde no se contemplen grandes inversiones para esta obra.

Granada tiene ahora el 37,5% de los servicios AVE que tenía antes de la pandemia de Covid

Así que las palabras del presidente del Gobierno al ver el AVE a 37 km/h por Loja, y su deseo de arreglarlo, se van a topar de forma muy cruel con una realidad que nadie deseó. La Variante Sur de Loja, además, necesita de nuevo un estudio y una declaración de impacto ambiental por su complejidad técnica, con varios túneles y un gran viaducto que salve el Genil. De momento sólo está en construcción el puente sobre Riofrío, que retomó sus obras en el mes de octubre tras casi cuatro años paralizadas por falta de financiación. Pero es un tramo corto, de apenas un kilómetro, y que no arregla nada.

Esta actuación en Riofrío ya está en marcha y se puede salvar de la quema de los futuros Presupuestos, al igual que las del cambiador de ancho ferroviario del Cerrillo de Maracena que permitirán unir con trenes rápidos Granada con Almería. Unos trenes que, por cierto, se han probado ya en varias ocasiones en la LAV Granada-Antequera, sobre todo hace un año. Pero la que sí se puede ver afectada es la otra obra que hará que la provincia tenga un AVE de verdad: la doble vía. En plena pandemia se adjudicó el proyecto de redacción que completará la actual vía con otra paralela que duplicará la capacidad de Granada de recibir trenes. Pero una vez se redacte, el dinero tendrá que venir en una situación que nadie es capaz de anticipar, pero que se sabe que será complicada.

Quedará para el recuerdo el gentío de la Estación, los reencuentros y la revitalización del barrio de Los Pajaritos. Pero lo que hace un año era fiesta hoy es cautela. En 365 pueden pasar cosas que nadie se imagina.

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