Caso Líbero

El Granada CF pagó 300.000 euros para que Pina tuviera un yate más grande

  • El juez revela los detalles de la compra de los vehículos de lujo (Porsche Panamera, Bentley y Aston Martin) y la nueva embarcación del expresidente del club deportivo

  • Pina tiene que declarar el viernes 17 de mayo en la Audiencia Nacional

El Granada CF pagó 300.000 euros para que Pina tuviera un yate más grande. El Granada CF pagó 300.000 euros para que Pina tuviera un yate más grande.

El Granada CF pagó 300.000 euros para que Pina tuviera un yate más grande.

El expresidente del Granada CF Enrique Pina cambió de yate en 2014. Del club deportivo nazarí salieron 300.000 euros encubiertos que, según desvela un auto de la Audiencia Nacional, fueron destinados a una embarcación Astondoa de 23,9 metros de eslora, El Duende. El mismo día, el dirigente vendió su antiguo barco, Quimar, que era un modelo inferior de la misma marca y 6 metros más pequeño. Aquel año también completó su colección de coches de lujo con un Aston Martin V8 Vantag, pero no presentó declaración de la renta porque se había declarado insolvente. 

Enrique Pina tiene que acudir el próximo viernes 17 de mayo a la Audiencia Nacional (donde ya declaró en 2017 tras haber sido detenido en la Operación Líbero) para dar explicaciones al juez José de la Mata sobre su millonario patrimonio y los grandes ingresos que habría percibido de distintos clubes de fútbol entre 2012 y 2016 (mientras administró el Granada CF). 

En ese tiempo y, pese a constar en la investigación ese elevado ritmo de vida, el dirigente deportivo no presentó declaración de la renta ni pagó a Hacienda como persona física. Tampoco tenía nada a su nombre, pues lo habría gestionado a través de varias sociedades "instrumentales" en las que a su vez aparecía la hermana de Pina como titular, de modo que el juez considera que sería testaferro del dirigente. 

En un auto fechado el pasado 6 de mayo, al que ha tenido acceso este periódico, el juez José de la Mata, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, ha acordado la apertura de una segunda pieza separada contra Enrique Pina (como principal investigado), que se extrae del procedimiento principal (Caso Líbero) que inició este magistrado en diciembre de 2016. Esa causa, especialmente compleja, sigue adelante en paralelo con más investigados (entre ellos el empresario italiano Gino Pozzo y el Granada CF) y con una larga lista de diligencias en marcha en España y en otros países extranjeros en los que se han detectado movimientos económicos relacionados con el fútbol. 

En esta investigación que el juez acaba de separar bajo el nombre de 'Pina Hacienda Pública' aparecen los datos obtenidos por los inspectores de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) sobre las cantidades millonarias supuestamente defraudadas a Hacienda por Pina desde 2012 a 2016, cuando era presidente del Granada CF y también tenía intereses en el Cádiz CF. Se estima una suma de cuotas defraudadas de 4,6 millones de euros y una cuota a exigir de 2,8 millones de euros. 

A través de las sociedades Quique Sport Sl y Calambur Intermediaciones SL, empresas que no tenían actividad alguna, Pina habría ocultado un enorme patrimonio inmobiliario y un tren de vida de lujo. Constan en el auto varias operaciones de compra de sus coches, adquiridos entre 2010 y 2014 por Calambur. Un Bentley Continental, por 60.000 euros; un Porsche Panamera, de 90.000 euros, y un Aston Martin de otros 90.000 euros fueron adquiridos por la empresa a nombre de Elena Pina, pero el uso "exclusivo" de los vehículos era del entonces presidente del Granada CF. 

A nombre de la misma sociedad se hizo la operación de compra del nuevo barco de Pina, más grande que el anterior. El precio estimado fue de 800.000 euros, aunque de ahí se quitaría la parte de la entrega del barco antiguo. Los investigadores sostienen que 300.000 euros salieron de las arcas del club granadino a través de la Fundación Eldenses de Corazón, supuestamente para otros fines relacionados con el fútbol. 

Pina, además de la nómina mensual como presidente del Granada CF, obtuvo del club en aquellos años todos los gastos cargados a la tarjeta de crédito de la entidad, además de repercutir los gastos de la tripulación del barco y el alquiler de su vivienda en Granada. No tributó a Hacienda por nada de esto. Al contrario, la única declaración que consta es de 2016, presentada en 2018 (después de su detención en este caso), y en ella solicita la devolución de dinero. 

En febrero pasado, el juez titular del Juzgado de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional decidió abrir la primera pieza separada contra Pina, sus padres, su hermana y el actual director deportivo del Elche CF Jorge Cordero por el posible delito de alzamiento de bienes. En particular, se investigan las actividades llevadas a cabo durante años por todos los investigados con el supuesto fin de eludir el pago de una serie de deudas tributarias antiguas, relacionadas con el primer club de Pina, el Ciudad de Murcia. El juez bautizó esa pieza como 'Pina Alzamiento'.

Ahora el magistrado ha abierto una nueva pieza separada por las rentas no declaradas en los años en los que fue presidente del Granada CF. En el mismo auto, el magistrado cita a declarar para el viernes 17 de mayo a todos los investigados en esta pieza, que son Enrique Pina, como autor de los posibles delitos, y su hermana Elena Pina y las dos sociedades instrumentales (Calambur Intermediaciones SL y Quique Sport SL), como supuestos colaboradores necesarios en los hechos que el juez les imputa.

De la Mata sostiene en su auto que las empresas antes mencionadas, "administradas formalmente por Elena Pina Campuzano actuando como testaferro, son sociedades instrumentales que han servido al investigado Enrique Pina para defraudar y ocultar, canalizando los fondos generados por su actividad profesional y sustrayéndolos a la acción cobratoria de la Hacienda Pública".

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