Sucesos y deporte

Juanmi Mercado: el descenso a los infiernos de una estrella del ciclismo de Granada

Juanmi Mercado (izquierda), en un momento de la etapa del Tour de Francia de 2006 en la que logró quedar primero. Juanmi Mercado (izquierda), en un momento de la etapa del Tour de Francia de 2006 en la que logró quedar primero.

Juanmi Mercado (izquierda), en un momento de la etapa del Tour de Francia de 2006 en la que logró quedar primero. / EFE

Campeón "de todo" cuando era juvenil y una promesa del ciclismo que cumplió con todas esas expectativas: en 2001 se impuso en la etapa de los Lagos de Covadonga en la Vuelta a España; en 2004 se alzó campeón en la etapa número 18 del Tour de Francia; y dos años después repitió hazaña en la décima etapa del Tour. Juanmi Mercado era una estrella del ciclismo con peso a nivel internacional, una figura que incluso llegó a tener una peña ciclista con su nombre en su pueblo natal, Armilla, y que ahora vive su etapa más difícil: un descenso a los infiernos que se ha convertido en noticia internacional a raíz de la información avanzada por este diario sobre su investigación por formar parte de una banda de atracadores en un momento de su vida en el que "luchaba" desde un centro de desintoxicación para superar el origen de todos sus problemas: la droga.

El 12 de julio de 2006, el día que se convirtió en el primer ciclista granadino en ganar dos etapas de la primera ronda del mundo –mérito que mantiene en solitario en la actualidad–, este diario vivió en la casa de los Mercado aquella inolvidable carrera. Los nervios al inicio de la etapa y la "alegría inexplicable", como aseguró entonces su madre, tras la escapada que protagonizó y que le hizo cruzar la meta como primero, inundaban una vivienda cuyo ambiente ahora es totalmente distinto.

Un mes y medio en desintoxicación

Dolidos por la notoriedad que ha supuesto la investigación de su hijo en el marco de la Operación Zaletasuna, llevada a cabo por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Armilla, y sufriendo por los problemas que acarrea desde su retirada, los padres de Juanmi Mercado tratan de sobreponerse a todo lo ocurrido.

Los padres del exciclista confirmaron este jueves que su hijo lleva mes y medio en un centro de desintoxicación, que está a cierta distancia de la capital, y desde el que trata de apartarse de la adicción que le ha derivado en sus actuales problemas policiales y judiciales.

Declinan hacer declaraciones, ya sea medios locales o nacionales que se han interesado, como este diario, por el antiguo ciclista, pero sí quisieron hacer constar la situación y la "lucha" de Juanmi Mercado, cuyo internamiento ha podido evitarle el trago de las detenciones llevadas a cabo por la Guardia Civil en el marco de esta operación policial que aún sigue abierta. Sin embargo, lo que no ha podido eludir es su condición de investigado por al menos uno de los 16 robos –algo que puede incrementar ya que se indaga sobre su posible participación en al menos otros cuatro de ellos– que se atribuyen a esta banda criminal formada por cuatro personas, de la que él entró a formar parte tras una difícil situación personal.

Deudas, malas compañías y drogas

En el año 2007 se truncó su fichaje por el Andalucía Cajasur, un club que entonces tenía la plantilla al completo y que, ante la imposibilidad de finalmente incluir a Juanmi Mercado, le dejó abierta la puerta para que, al año siguiente, vistiese sus colores. Así lo aseguraron ayer a Granada Hoy personas que vivieron aquella negociación tras la que Juanmi Mercado no quiso esperar: decidió retirarse y, desde entonces, su vida comenzó a torcerse.

Estaba casado, tenía una hija de corta edad y vivía en La Zubia en una gran casa que nada tenía que ver con la modesta vivienda de sus padres. Guardaba amistad con ciclistas de su quinta como Manolo Calvente, con quien formó equipo bajo los colores de Agritubel –marca con la que logró su segunda etapa en el Tour– y quien incluso llegó a convertirse en su traductor durante aquella época, así como con el también ciclista Paco Lara. Sin embargo, aquellas amistades se fueron apagando tras su adiós a la bicicleta, al igual que la vida que había llevado hasta entonces.

Las deudas comenzaron a asfixiarle y perdió su vivienda, se divorció y volvió a casa de sus padres –como hizo constar su madre– y comenzó a sumergirse en una situación complicada en la que ni siquiera el empleo de conserje del pabellón de deportes que consiguió en el Ayuntamiento de Alhendín fue suficiente para ayudarle a normalizar su vida.

Malas compañías y coqueteos con las drogas lo llevaron a ser un conocido de la Policía Nacional en Granada. Según ha podido saber este diario, no era extraña sus visitas a puntos conflictivos de la zona Norte de la ciudad para conseguir estupefacientes, así como su vinculación con otros delitos como sustracción de vehículos, algo que se ha venido a constatar tras el destape de la Operación Zaletasuna.

Operación Zaletasuna

Gracias a esta investigación policial, la Guardia Civil de Armilla ha logrado desmantelar esta banda criminal, que tenía atemorizados a los pueblos en los que operó (Armilla, Ogíjares y Churriana), en la que tres personas han sido detenidas –dos hombres y una mujer de entre 23 y 33 años, que incluso residían como okupas en dos viviendas de Alhendín– y una cuarta, Juanmi Mercado, investigada.

Esta organización criminal estaba especializada en robos con fuerza en viviendas, comercios y otro tipo de establecimientos como una iglesia evangelista de Armilla, lugar que, además de servirle para sustraer material informático, instrumentos musicales y una televisión, fue utilizado como túnel conductor para efectuar otro robo. 

La banda entró a robar en una tienda de bicis a través de un butrón hecho desde una iglesia

Desde esta congregación religiosa, la banda realizó un butrón para colarse en una conocida tienda de bicicletas en la que llegaron a entrar en más de dos ocasiones, sustrayendo material deportivo –bicicletas, maillots, entre otros– por un valor que alcanzaba los 68.000 euros.

Entre sustracciones de vehículos, electrodomésticos, material electrónico, joyas e incluso el mobiliario de una vivienda, la banda se hizo con un botín que superó los 120.000 euros, a través de artículos robados que luego eran colocados en tiendas de compra-venta.

Fue la pasada semana cuando la Guardia Civil de Armilla detuvo a los implicados e investigó al exciclista granadino, tras lo que pasaron a disposición judicial durante la jornada del viernes, siendo el Juzgado de Instrucción número 6 quien decidió la puesta en libertad provisional de todos los implicados. Todo ello a expensas de que los investigadores culminen sus indagaciones y den por cerrada esta operación policial en la que no se descarta que se les atribuya la autoría de algún otro delito.

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