Movilidad

Rober demanda al Ayuntamiento por no pagar la factura de los autobuses alquilados

  • El Consistorio se escuda en que la concesionaria no cumple con el pliego de condiciones por ser no comprados

  • El coste del alquiler de estos autobuses de segunda mano y que reclama Rober asciende a 154.000 euros

Un autobús de Transportes Rober descarga pasajeros en una parada Un autobús de Transportes Rober descarga pasajeros en una parada

Un autobús de Transportes Rober descarga pasajeros en una parada / Álex Cámara

Transportes Rober ha demandado al Ayuntamiento de Granada ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 3 de la capital por no asumir los costes derivados del alquiler de once autobuses alquilados a otras empresas y que daban servicio en otras ciudades.

El monto de la reclamación asciende a 154.000 euros, según explicó la concejal de Movilidad, Raquel Ruz, durante la comisión de este área que tuvo lugar en el salón de plenos del consistorio granadino.

Aunque como especificó la empresa en fechas recientes, la puesta en disposición de estos once vehículos colectivos de alquiler se hizo tras un acuerdo con la delegación de Movilidad, la falta de consenso en quien paga la factura ha llevado a la Rober a reclamar el importe de los alquileres a través de la vía judicial. Estos autobuses estarán en servicio en la capital de forma provisional hasta la aprobación de un Plan de Inversiones municipal.

Esta demanda no ha sentado nada bien en el seno del Ayuntamiento, que defiende que es Transportes Rober quien tiene que hacerse cargo del pago de ese alquiler de autobuses, ya que desde la empresa están incumpliendo con su “obligación” de comprar vehículos nuevos.

Raquel Ruz también dijo a esta redacción que desde su área rechazaron el arrendamiento de estos once autobuses, por lo que no entiende que Rober “quiera mandar la factura” cuando en el pliego de la concesión indica que lo que tienen que hacer es comprarlos nuevos.

Movilidad ha abierto en las últimas semanas varios expedientes sancionadores a Transportes Rober por el estado de los autobuses, provocado por la antigüedad de buena parte de los vehículos de la flota, que en algunos casos supera los diez años.

“Alegan que ya tuvieron que hacer una inversión muy grande cuando se puso la LAC, pero de eso hace ya muchos años –se implantó en 2014 bajo el Gobierno del PP–”, explicó Ruz, para quien esa justificación no es excusa para acometer la compra de nuevo material.

De fondo subyace el inicio de una comisión técnica para estudiar la reversión de la concesión del servicio de bus urbano de la capital a la Rober, que expira en 2022, pero que puede plantearse según el pliego de condiciones cuatro años antes de la caducidad de la concesión.

Además, el Ayuntamiento de Granada también ha rechazado la oferta que Rober ha hecho al Consistorio para un total de 20 nuevos autobuses. Según explicó Raquel Ruz, estos vehículos tampoco cumplen los requisitos exigidos por el Ayuntamiento, ya que son “más contaminantes”, “más pequeños” y tienen “menos puertas”.

Estos modelos tienen una longitud de 10 metros, cuando los más pequeños de la actual flota tienen 12, lo cual provoca que tengan sólo dos puertas en lugar de las tres que tienen habitualmente estos colectivos. “Es un modelo que no nos encaja”, afirmó Ruz, para quien Rober “no nos puede imponer estos modelos de autobuses”.

Por otro lado, y de cara a mejorar el servicio de autobús urbano de la capital, el Ayuntamiento prosigue la negociación para que Transportes Rober cumpla con el programa de inversiones con el que se garantiza la calidad del servicio.

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