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Víctor J. Vázquez
Lo que mueve un cuerpo
UGR
La Universidad de Granada ha hecho pública la resolución por la que publica la Oferta de Empleo Público (OEP) de personal docente para el año 2023. Se trata de 203 plazas de profesor universitario en distintos cuerpos docentes que fueron aprobados por acuerdo de consejo de gobierno el pasado mes de mayo.
Del total de plazas, se reserva un 10% para personas con discapacidad (21 puestos). De este total de vacantes para ser docente de la Universidad de Granada tres corresponden al cupo de personas con enfermedad mental. Se cumple así con un objetivo marcado por la anterior rectora de la UGR, Pilar Aranda, en su último mandato en relación a las políticas de inclusión e igualdad. Aranda expresó su intención de sacar plazas para personas con "disfunción psíquica" en su último claustro, el pasado mes de marzo. Finalmente pudo cumplir con su intención y el consejo de gobierno de mayo dio luz verde a la convocatoria que ahora en agosto se publica el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).
La salud mental estuvo presente en el último año de mandato de Aranda al frente del Rectorado de la UGR. En el plan director de la institución figura de hecho la realización de un estudio sobre esta cuestión entre los miembros de la comunidad universitaria, concretamente entre el estudiantado. Recientemente el Ministerio de Universidades y el de Sanidad hicieron público los resultados del primer informe sobre salud mental entre universitarios, en el que se señalaba que sólo "una minoría" de estudiantes busca ayuda profesional.
Ahora la UGR da un paso más en la inclusión e incluye en su oferta pública de empleo para personal docente tres plazas para personas aquejadas de trastornos mentales en una OEP. También en otras universidades, como es el caso de la Universidad de Córdoba (UCO), se han incluido recientemente este tipo de cupos específicos.
Dentro de la convocatoria de la UGR se establece en el anexo un total de quince plazas para catedráticos, cinco más de catedrático reservadas para personas con discapacidad intelectual y tres más también para catedráticos dentro el cupo de personas con enfermedad mental, que compondrían el total de puestos reservados para profesorado con estos trastornos. Estas plazas se convocan para "permitir la promoción del personal docente e investigador" de la UGR que ya cuente con la acreditación necesaria para ser catedrático.
Además de estos 23 puestos de catedrático se señalan 58 plazas de titular, cinco más para personas que hayan finalizado en programa Ramón y Cajal y tengan el certificado I3 y dos más para vinculados al sistema sanitario público andaluz. Estas plazas, junto con las de catedrático, son para personal funcionario.
Por otro lado, el documento completa la oferta con plazas para personal contratado con vinculación permanente. Se trata de 84 puestos de profesor permanente laboral, nueve más para permanente laboral para quienes hayan finalizado el programa Ramón y Cajal y cuenten con el certificado I3, trece vacantes para personas con discapacidad y nueve para docentes vinculados con el sistema sanitario.
Uno de los objetivos de la Universidad de Granada a corto y medio plazo es impulsar el relevo generacional entre el profesorado, un colectivo formado por unas 3.500 personas. Se pretende rebajar la edad media hasta los 51,2 años de tasas que han llegado a rondar los 54 años tras los años más duros por los recortes a consecuencia de la crisis de 2012. En esta línea de apostar por el relevo generacional, la UGR ha establecido este parámetro como una de sus "prioridades" a la hora de establecer las pautas para la confección de sus próximos presupuestos universitarios, los del ejercicio 2024.
Pedro Mercado, rector de la UGR, expuso como compromisos durante la campaña electoral varias medidas relacionadas con la salud mental. Así, su programa anunciaba la creación de "un observatorio de salud mental y emocional con especial atención al estudiantado". Asimismo, se comprometió a reforzar los servicios de salud y psicopedagógicos que ya existen "para ofrecer asistencia, atención y orientación, de forma presencial, telefónica o virtual, coordinando todas las iniciativas relativas a salud mental, sexual y afectivo-sexual, consumo de drogas o dependencia al juego o a las redes sociales".
Además de estas medidas, el catedrático de Filosofía del Derecho y ahora rector previó en campaña "aumentar y mejorar las acciones de difusión para el cuidado de la salud mental", esto es, charlas, talleres, programas, actividades, recursos online, etc., "destinados a potenciar el bienestar y reducir el estrés". Además, anuncia que creará espacios de "escucha activa". Incluyó en su programa la puesta en marcha de un teléfono de "atención psicológica de emergencia con especial atención a la prevención del suicidio".
Sobre la clínica psicológica, Mercado se comprometió a que tendría "becas propias para estudiantado que pueda abordar el reto de la salud mental" e incorporará la detección y seguimiento de las "enfermedades de salud mental en los reconocimientos laborales para asegurar, cuidar y prevenir afecciones provocadas por el desempeño laboral", un mensaje dirigido a la plantilla universitaria.
El estudio sobre la salud mental del estudiantado universitario realizado por los Ministerio de Sanidad y Universidades apuntaba que uno de cada dos encuestados señalaban sufrir ansiedad y uno de cada cinco padecía insomnio. Además, uno de cada dos tenía síntomas depresivos y uno de cada cinco reconocía ideaciones suicidas.
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