AVE a Granada La estación se prepara para días de ensayo y error

  • La imprevisión de los viajeros deja insuficiente el único escáner de seguridad

  • Colas y algunas quejas en redes sociales

  • La plaza de la Estación recupera toda su vida en dos días

La cola de usuarios del primer tren de la mañana La cola de usuarios del primer tren de la mañana

La cola de usuarios del primer tren de la mañana / Álex Cámara

Malo es algo si sale perfecto a la primera. Y como era lógico, el día del estreno de los servicios comerciales del AVE de Granada, tuvo sus problemas. Principalmente con retrasos y colas. El primer tren de la mañana, el de las 7:10 horas, salió con siete minutos de demora (aunque luego llegó con antelación a Madrid) por la falta de previsión, tanto de Adif y Renfe, como de los propios viajeros. Muchos llegaron con el tiempo justo al desconocer que había que pasar un control de seguridad, lo que provocó una gran cola que atravesaba el vestíbulo de la nueva terminal y llegaba hasta el centro de la plaza de la Estación.

También se demostró insuficiente el único escáner disponible, por lo que Renfe podría pedir a Adif que instale uno más. Este problema se agravó en la franja horaria entre las 14:30 y las 15:30 horas, cuando coincidieron las salidas del AVE a Madrid y Barcelona. Dos viajeros usaron la red social Twitter para denunciar las colas.

Por su parte, otro usuario se quejaba de el problema enorme que supone el tener un único punto de control de equipajes.

Por otro lado, la vida de la estación ha cambiado de forma radical en apenas 48 horas. De un desierto a un trasiego incesante de viajeros y curiosos. La nueva y flamante oficina de atención al cliente olía aún a nuevo mientras que la antigua permanecía cerrada a cal y canto a la espera de un nuevo uso.

El primer día también dio para observar problemas que se tendrán que subsanar en la explanada. Como la organización de los taxis, que en dos filas de seis coches recogían a los viajeros que llegaban en cada tren. Pero muchos de ellos no respetaban la cola y subían a sus clientes cerca del cruce con el Metro.

Hubo un momento en el que una gran ristra de taxis coincidió en el tiempo con el paso de dos trenes del Metropolitano, un autobús interurbano, y dos para el servicio de transbordo hasta Antequera. La plaza de la estación se ha quedado pequeña sólo en el primer día. El método del ensayo-error.

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