Aromas y Sabores

La mujer en el mundo de la gastronomía y el vino

  • Este viernes 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer. Su papel es cada día más importante en el universo gastronómico y su criterio más valorado

La Guía Repsol ha preguntado a cocineros y cocineras qué nombres les vienen a la cabeza cuando piensan en algunos chefs de nuestro país. Cada vez más numerosas son las cocineras que imponen su sello personal en la gastronomía lo que demuestra que cada vez son más las jefas de cocina, responsables de sala, propietarias y sumilleres que destacan y brillan en España.

Maca de Castro, María José San Román, Begoña Rodrigo, María Gómez, Lucía Freitas y Rebeca Hernández son algunas de estas mujeres que forman parte de una nueva generación de cocineras que pisan con fuerza en la gastronomía española y que además han estrenado Soles Guía Repsol.

En lo que el vino se refiere, desafiar los estereotipos de discriminación de género a lo largo de la historia, no es tarea fácil. Por este motivo, no sorprende que las mujeres sigan siendo minoría en el sector.

Sin embargo, y afortunadamente, debido a la creciente confianza de los consumidores, la capacidad de compra y la importancia de las mujeres en la industria, su futuro papel en el mundo del vino, seguirá creciendo.

Las mujeres lideran el mercado del vino en Reino Unido, Japón o Estados Unidos

Si las mujeres lideran el mercado en Reino Unido, Japón o Estados Unidos, ya que suelen tomar la decisión a la hora de elegir un vino u otro, en España, nos aproximamos con un 39%. En cuanto a las profesionales del sector, encontramos una amplia lista de viticultoras, enólogas, sumilleres, periodistas, comunicadoras especializadas...

¿Y qué tipo de vinos prefieren las mujeres? Según una encuesta recientemente realizada por AMAVI (Asociación de Mujeres Amantes de la Cultura del Vino) y amparada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, las mujeres españolas prefieren el vino tinto.

Los resultados obtenidos, en los que el 46% de las 200 encuestadas indicaron su preferencia por el tinto (seguido del 28% que prefiere el blanco, el 12% espumoso, el 6% el rosado, el 5% el vino dulce y el 3% el generoso), vienen a desmitificar la creencia popular de que el público femenino es más de blancos o rosados.

No es cierto, como muchos creen, que las mujeres se decanten por vinos dulzones, sin potencia y con baja graduación alcohólica; la mayoría prefiere vinos potentes, con carácter y complejos en matices, siendo Ribera del Duero y Rioja las denominaciones de origen preferidas por ellas.

Veintiséis Bodegas Familiares de Rioja presentan este lunes 11 de marzo los resultados de la cosecha 2018 de Rioja en el Palacio de Congresos Riojafórum de Logroño –cumplirá la XXII edición de este encuentro con la sociedad riojana–, que permite conocer de primera mano el carácter de los vinos de última vendimia, complicada por la alta humedad y por los brotes de mildiu que no dieron tregua durante toda la campaña.

Andrea Robinson, una de las 32 Master Sommelier del mundo Andrea Robinson, una de las 32 Master Sommelier del mundo

Andrea Robinson, una de las 32 Master Sommelier del mundo / M. L.

Ante una de las añadas que más esfuerzo ha requerido de las últimas décadas, Bodegas Familiares de Rioja aprovecha la XXII edición para rendir homenaje al papel clave que la mujer ha representado históricamente y que representa en los pequeños negocios familiares: viticultoras, bodegueras, enólogas, administradoras, comerciales, gerentes… cuando no varias cosas a la vez.

Mujeres que con su trabajo y dedicación son el pilar fundamental sobre el que se apoya la bodega familiar riojana: "Hemos ilustrado la presentación con una imagen de cuarenta mujeres de Bodegas Familiares de Rioja en un viñedo, en la que podemos encontrar diferentes generaciones y diferentes responsabilidades. Llevamos semanas en las redes sociales poniendo cara, nombre y apellidos a cada una de estas mujeres que son la columna vertebral de nuestras bodegas", explica Ana Jiménez, gerente de la asociación.

Precedida por una fuerte helada, la cosecha del 2018 volvió a ser muy difícil, con fuertes precipitaciones en primavera, tormentas en verano y lluvias en septiembre que complicaron la vida a viticultores y enólogos.

Fue la vendimia del 'miedo', de lucha continúa contra el mildiu, más habitual en viticulturas más atlánticas, y agravada por el riesgo de botrytis, lo que conllevó un enorme trabajo de campo, de manejo de vegetación y de aclareo de producción y de selección en bodega.

"Los resultados han sido satisfactorios, especialmente para las bodegas que trabajamos nuestros propios viñedos, aunque la añada de Rioja presenta una importante heterogeneidad por la existencia de algunos viñedos con excesos de producción que tuvieron problemas de maduración".

En palabras de Marta Besga, enóloga de Bodegas Castillo de Mendoza (San Vicente), "no es algo nuevo, pero el gran factor que marcó la diferencia fueron los rendimientos de producción. En este sentido, para mí es fundamental la diferencia de vinos que vamos a encontrar en las bodegas, como las familiares, que cultivan sus propios viñedos". 

Tanto en el mundo de la gastronomía como en el mundo del vino, las mujeres son dedicadas, implicadas, responsables y por su profesión son casi psicólogas. Sobre sus hombros pesan años de investigación, horas de práctica, centenares de vinos catados (seguro me quedo corta y son miles) y una labor sostenida para entender a los clientes y no cansarse nunca de aprender. A ellas, que han ido ocupando un terreno que no hace mucho era patrimonio de hombres, va mi afecto, respeto y admiración.

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