Granada CF | La Resaca

De las expectativas al mal ejemplo

  • El Granada CF no pudo sacar adelante el choque ante el Numancia pese al apoyo de una grada que volvió a estar con su equipo no vio el mejor juego de su equipo esta temporada

Tanto Diego Martínez como Aritz López Garai fueron expulsados al término del Granada CF-Numancia. Tanto Diego Martínez como Aritz López Garai fueron expulsados al término del Granada CF-Numancia.

Tanto Diego Martínez como Aritz López Garai fueron expulsados al término del Granada CF-Numancia. / Álex Cámara (Granada)

Tradicionalmente, el Granada CF ha sido un club que cuantas más expectativas ha generado más grandes han sido los petardazos que ha dado. Era un comentario de los más fieles en la grada de Los Cármenes el pasado domingo en la previa y no estaban equivocados los que llevan tantos años siguiendo a los rojiblancos.

No se perdió, pero tampoco se ganó. Y gracias al resultado que se dio en Gijón con el empate del Málaga CF ante el Sporting, se mantuvo el liderato, pero habría sido ideal sacar los tres puntos sobre todo por captar a esos aficionados que hicieron largas colas antes del choque frente a las taquillas para darle una nueva oportunidad al equipo dirigido por Diego Martínez. Pero el duelo tuvo muchos más detalles a analizar más allá del mero encuentro y la parte meramente deportiva.

Antonio Puertas se lamenta durante el choque entre el Granada CF y el Numancia. Antonio Puertas se lamenta durante el choque entre el Granada CF y el Numancia.

Antonio Puertas se lamenta durante el choque entre el Granada CF y el Numancia. / Álex Cámara (Granada)

Fuera del discurso

Aunque el técnico gallego no se sale del discurso del “somos lo que somos” y que no hay que perder la perspectiva de un equipo con recursos limitados, si se mira el límite salarial lo mismo habría que hacer matices. Pero hay jugadores que ya comienzan a 'salirse' del discurso oficial. Lo hizo Álvaro Vadillo en una entrevista en una radio a nivel nacional durante la pasada semana en la que llegó a hablar de ascenso y también Álex Martínez el pasado sábado en un acto con una de las asociaciones con las que cuenta la entidad rojiblanca. Una anécdota que no debe pasar de ahí pero que hace ver que conforme pasan las jornadas el objetivo es el que es y por el que casi todos los equipos de la categoría aspiran.

Los recogepelotas

Haría bien el club en revisar la política con los canteranos que emplea en los partidos. El pasado domingo se dio un par de situaciones que encendió al técnico en la banda. El equipo no iba ganando y los chavales encargados en entregar el balón para sacar rápido, sobre todo cuando el rival se quedó con diez, no estuvieron tan prestos como hubieran deseado desde el banquillo. Demasiado jóvenes, ellos no tienen la culpa sino los responsables que lo sitúan allí y no les dan las órdenes suficientes para que actúen con la diligencia necesaria. De hecho, hubo un momento en el que Jesús Pérez, uno de los utilleros del club, se quedó con un balón para que, cuando fuera necesario, entregárselo al jugador de turno y no perder tanto tiempo. Otro detalle a mejorar.

A lo Cholo

En las trece jornadas que se llevan disputadas si algo ya ha quedado claro es que el ambiente que se vive en el Estadio de Los Cármenes es muy difícil al que se pudo palpar en la segunda vuelta del anterior campeonato. Con la mejor entrada del campeonato y pese a que el Granada CF no estaba jugando bien y apenas generaba peligro, a la hora de partido y sin que tuviera que intervenir la grada de animación, la afición comenzó a animar a sus jugadores para insuflarle ánimo. En la recta final, y pese a su superioridad numérica se vino un tanto abajo pero fue Diego Martínez el que arengó a la grada como en los mejores tiempos de Diego Pablo Simeone. Se giró a la tribuna principal del estadio y levantó los brazos buscando el calor de un público que no le falló una vez más. Esas cosas gustan a los aficionados pues ven en ellas el compromiso de los técnicos, aunque éstos han de ser conscientes que cuando lleguen los malos tiempos, que vendrán seguramente porque así es el fútbol, no será el mismo apoyo...pero hasta el momento todo está bien.

A la carta

Hay un aspecto que hay que mejorar y es determinar cuando hay que echar el balón fuera y cuando no. Vamos, tomar el ejemplo del Eibar y José Luis Mendilibar que ya ha declarado que nunca echa el balón fuera o bien echarlo siempre. Pero hacerlo cuando conviene es hacerlo a la carta. La entidad, en un primer momento, informó a los medios de comunicación y el técnico en rueda de prensa indicó que se decidió en el minuto 78 de partido tras las numerosas pérdidas de tiempo del Numancia, informar al banquillo rival de que no se iba a echar más el balón fuera. Y claro tenía que pasar lo que pasó con el pitido final.

Mal ejemplo

En un día en el que se fomentó la presencia de niños en el Estadio, no fue el mejor ejemplo para ellos lo que ocurrió cuando Iglesias Villanueva decretó el final del choque. Muchos de esos niños era la primera vez que acudían a Los Cármenes y seguramente no se llevaron un gran recuerdo. El no echar el balón fuera provocó que el guardameta del Numancia, Juan Carlos Sánchez, corriera como un poseso hacia el centro del campo para recriminarle a los rojiblancos su falta de deportividad. Y claro, se lió. Las pulsaciones, y la tensión como dijo Diego Martínez estaban a niveles muy altos pero si algo tenían que hacer ambos entrenadores, tanto el gallego como Aritz López Garai, era calmar los ánimos de sus jugadores, Pero no fue así y las imágenes y el acta así lo corroboraron. Ambos fueron expulsados tras participar en la riña que se originó en el centro del campo por Juan Carlos, por lo que Martínez no podrá sentarse en el banquillo ante Las Palmas. ¿De verdad merece la pena?

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