Granada CF | Resaca y renovación de Diego Martínez Ya queda menos para deshojar la margarita

  • La renovación, o no, de Diego Martínez va a marcar la actualidad en las próximas semanas tras el final de la Liga

Diego Martínez podría dirigir ante el Getafe su último partido como entrenador del Granada CF.

Diego Martínez podría dirigir ante el Getafe su último partido como entrenador del Granada CF. / Agencia LOF

En el seno de la plantilla del Granada CF se está deseando que llegue el próximo domingo a las 20:30 horas para dar por concluida una intensa temporada que pasará a la historia y será recordada para siempre. Se pondrá fin a 58 encuentros, una barbaridad para unos jugadores pocos acostumbrados a tener que rendir al máximo cada tres días prácticamente. Una experiencia que no va a olvidar, sobre todo, el cuerpo técnico que se ha tenido que ‘reinventar’ al no tener tanto tiempo para trabajar con los futbolistas debido a los partidos y los viajes. La carga de minutos y, por ende, las lesiones, además de la falta en la recta final de una motivación está haciendo que la imagen en las últimas semanas no esté siendo la más deseada. Pero es normal cuando se alcanza una meta que la relajación llegue, aunque las sensaciones no estén siendo nada positivas en estos últimos duelos.

Diego Martínez ya no lo oculta. Su equipo está exhausto. Tanto física como mentalmente, la gran mayoría de sus futbolistas están agotados. No hay más que comprobar la cantidad de minutos que tienen en sus piernas profesionales que han gozado en esta temporada de las oportunidades que siempre han deseado para demostrar sus cualidades. Nadie puede decir que no ha tenido ocasión de jugar porque casi todos han estado, el algunos casos, más de lo esperado sobre el terreno de juego. Los números están ahí y que haya un jugador con más de 4.000 minutos disputados (Rui Silva), seis que superan los 3.000 y siete más que superan con creces los 2.000 se tiene que notar y, de hecho, así está pasando. Por primera vez desde que Diego Martínez se hizo cargo del banquillo rojiblanco, acumula cuatro derrotas seguidas. Un dato que lo dice todo.

Semanas claves

Se acercan días intensos una vez que concluya a nivel deportivo la temporada. Hay que preparar la 2021-2022 y un nombre destaca por encima de todos. Obviamente ese es el de Diego Martínez, que podría dirigir ante el Getafe en el domingo en el Nuevo Los Cármenes su último encuentro como entrenador nazarí...o no. Es la principal preocupación de los aficionados, que en caso de no renovar no se podrían despedir del técnico que ha llevado, junto a un comprometido grupo de jugadores, a alcanzar cotas inimaginables. Repetir lo logrado no será una empresa fácil y el técnico gallego lo sabe. Pese a vinculación con Granada, los dos planteamientos que existen hasta el momento están claros. Si arriesga con un proyecto deportivo de continuidad, lograr los mismos resultados no será fácil. Si decidiera no seguir, siempre dejará una puerta abierta para un futuro regreso que sería celebrado por la afición. En su mano está. Ya queda menos para deshojar la margarita.

Jorge Molina sumó ante el Alavés su tanto número 15 de la temporada. Jorge Molina sumó ante el Alavés su tanto número 15 de la temporada.

Jorge Molina sumó ante el Alavés su tanto número 15 de la temporada. / Agencia LOF

A lo largo del curso han sido muchos los ejemplos del compromiso y la ilusión de los futbolistas por hacer historia. Algunos, cedidos y que seguramente no sigan, lo han dado todo y han arriesgado ante una posible lesión por ayudar a sus compañeros. Otros han demostrado que por ganas no será. El año pasado fue Soldado el que demostró que hay algo más que la edad para poder rendir al máximo nivel superada la treintena. Este año ha sido Jorge Molina el que, a sus 39 primaveras, está dejando boquiabierto al mundo del fútbol. Su profesionalidad y personalidad quedó contrastada en Mendizorroza al portar el brazalete de capitán pese a que en el verde había jugadores con más años en la entidad. Y encima, sumó un tanto más. Le resta un año de contrato, al igual que a Soldado tras la confirmación oficial este lunes de su renovación por una temporada más. La delantera ‘yeyé’ seguirá liderando al Granada CF aunque batir la cifra de goles anotados entre ambos no será fácil. Ya llevan 29.

Una motivación

Los rojiblancos no han bajado de la décima plaza en todo el curso y como mucho, podrían terminar novenos. No es algo baladí pues LaLiga, en el reparto de los derechos televisivos, premia a los equipos en función de su posición en la tabla. Pero al margen de esa motivación, hay un par de aspectos que pueden agrandar la leyenda de este Granada CF. En primer lugar, igualar el mejor dato de victorias conseguidas en una misma temporada. Esta marca data de la campaña 1982-1983, que terminó con el ascenso a Segunda División A y que, en todas las competiciones disputadas, sumó un total de 26 triunfos. Los rojiblancos suman en la actualidad 25, que se dividen en 13 en la Liga, ocho en Europa League y cuatro en la Copa del Rey. De ganar al Getafe se igualaría ese récord aunque con el matiz de que se hace en la máxima categoría y jugando en Europa y no en Segunda B. La otra cifra que se podría superar es la de goles a favor en una misma campaña. En la actualidad han sido 83 los tantos logrados y se está a tan sólo una de la mayor marca jamás conseguida. Fue en la 2005-2006, estando en Tercera División el año del ascenso ante el Guadalajara, en la que se batió al portero rival en 84 ocasiones. Un plus de motivación nunca viene mal y entrar (más aún) en los anales de la historia siempre gusta.

La sangría

Sin embargo, si algo ha dejado claro en el año sin público en las gradas es que hay que mejorar, y mucho, a nivel defensivo la temporada que viene. Con Diego Martínez en el banquillo los nazaríes han basado sus éxitos en su fortaleza defensiva, más allá de alguna que otra cita en la que fueron goleados. Pero esta campaña que está a punto de concluir ha puesto en evidencia los problemas atrás. Son ya 65 los tantos encajados, con cinco goleadas de cuatro o más tantos. En hasta once encuentros fueron como mínimo tres los goles recibidos. De ahí que sea, de largo, el conjunto con peores cifras defensivas. Y pese a ello, no ha bajado de la décima plaza. Seguramente sea la principal preocupación de la dirección deportiva de cara a los refuerzos veraniegos, porque en ataque la cosa ha funcionado bien.

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