Resultado Rayo Majadahonda-Granada CF

Una lección de fútbol (0-3)

  • El Granada CF se impone con solvencia en el Cerro del Espino con un juego en el que el colectivo destacó por encima de todo

  • Los rojiblancos se asientan en la segunda plaza de la tabla clasificatoria

Germán Sánchez, que volvió a estar a gran nivel, despeja de cabeza. Germán Sánchez, que volvió a estar a gran nivel, despeja de cabeza.

Germán Sánchez, que volvió a estar a gran nivel, despeja de cabeza. / Sergio Reyes / Agencia LOF

Se comienzan a acabar los calificativos cuando el Granada CF juega lejos del Estadio de Los Cármenes. Una vez más, el conjunto de Diego Martínez dio una lección de cómo controlar a su rival, limitar sus puntos fuertes y sorprenderle con el balón en los pies. Los rojiblancos volvieron a ganar a domicilio, la octava vez que lo hacen en la temporada, gracias a un enorme trabajo de los catorce futbolistas que saltaron al terreno de juego. Todos comprometidos, todos a una, como le gusta a su técnico. Y además, dando un pasito más hacia el nuevo objetivo de la entidad que debe ser, como mínimo, jugar el play off de ascenso a la Liga Santander. Aunque tal y como están rindiendo, lo mismo se queda corto.

En ascenso directo

Tres puntos que le permiten asentarse en puestos  de ascenso directo, alejarse del Albacete y el Málaga a la espera de lo que haga este lunes el Deportivo ante el Alcorcón. Pero lejos de ello, las sensaciones que dejaron en el Cerro del Espino es de un bloque muy sólido y compacto, que sabe a lo que juega y sobre todo trabajado. Y si encima, la primera ocasión la aprovechas, miel sobre hojuelas.

Gol tempranero

Porque hasta que llegó el minuto once, los visitantes se centraron en presionar la salida desde atrás del Rayo Majadahonda y tratar de incomodarlos con el balón en los pies. Pero un pase de Dani Ojeda, que cuajó un gran partido en su segunda titularidad, a Rodri terminó con un centro atrás del delantero soriano que Luso introdujo en propia puerta.

Los rojiblancos marcaron el 0-1 en su primera aproximación y eso le dio mucha confianza

El tanto le dio mucha más confianza de la que ya tenían a los de Diego Martínez, que pudieron dejar casi sentenciado el duelo al cuarto de hora tras un magnífico centro de Víctor Díaz que Álvaro Vadillo remató en el segundo palo de cabeza, pero Basilio evitó el 0-2. La clave fue no renunciar al ataque ni dar un paso atrás como así sucedió. Con Vadillo una semana más como maestro de ceremonias y un Montoro que hizo lo que quiso con el balón en los pies ante un Verza al que desesperó, volvió el dinamismo en la media punta con Ojeda, Vico y el gaditano intercambiando sus posiciones. Algo que se echaba en falta.

Fede Vico intenta hacer un recorte a un jugador majariego. Fede Vico intenta hacer un recorte a un jugador majariego.

Fede Vico intenta hacer un recorte a un jugador majariego. / Sergio Reyes / Agencia LOF

Poco peligro

Los de Iriondo, por su parte, únicamente se acercaban a las inmediaciones de Rui Silva con disparos desde fuera del área de Morillas y Enzo Zidane, por dos ocasiones, pero más por terminar jugada que por golpear con intención. San Emeterio comenzó a ser el dueño de la medular con su espectacular trabajo y Vico, que se ofreció mucho más que en anteriores citas, quiso poner la guinda antes del descanso con una vaselina a Basilio que si le sale bien, sale a hombros por parte de los más de 200 espectadores granadinistas que acompañaron a su equipo en tierras madrileñas.

Otro nivel

Pero si bueno fue el primer acto, la segunda mitad trajo minutos de mucho nivel. El arranque fue espectacular con un Vadillo liderando las acciones ofensivas y con el que soñó el atarfeño Varela en un primer momento y Benito después. Suya fue una gran cabalgada que culminó Ojeda con un disparo que rechazó en la espalda de Morillas. Y también un gran centro con el exterior de su bota derecha a Rodri que un defensor le quitó de la cabeza al ariete rojiblanco.

El cuadro de Antonio Iriondo no estuvo cómodo en ningún momento del choque

El Granada CF merecía el segundo por empuje y ocasiones y éste llegó con una enorme jugada de casi todo el colectivo. Se inició en la izquierda pero fue en la derecha cuando terminó siendo decisiva. Ojeda recibió y filtró un pase interior a Rodri que pisó área y disparó con potencia, Basilio rechazó pero el canario siguió la jugada y anotó su primer tanto de la temporada con la izquierda. Una pieza más con gol para alegría del cuerpo técnico. Se ha acertado.

Pausa de Azeez

Quedaban más de cuarenta minutos por jugar pero con 0-2 no había visos de que el cuadro majariego pudiera hacer daño a una zaga visitante imperial comandada por Germán y Martínez, que no cometieron ni un solo error en todo el choque. Tocaba refrescar el equipo para seguir manteniendo el excelente nivel de presión y desde el banquillo se optó por retirar del campo a Vadillo, que se marchó ovacionado, y dar entrada a Ramón Azeez cuando en había citados otros jugadores de perfil similar como Antonio Puertas o Juancho. La apuesta estaba clara. El nigeriano no sólo oxigenó la medular sino que dio mucha pausa al juego, imponiendo el ritmo que más convenía por delante de la dupla San Emeterio-Montoro. Y la jugada salió perfecta porque el Rayo apenas puso en apuros a Silva.

Los jugadores celebraron el triunfo en los vestuarios a lo grande. Los jugadores celebraron el triunfo en los vestuarios a lo grande.

Los jugadores celebraron el triunfo en los vestuarios a lo grande. / Granada CF

De hecho, al margen de una falta en la frontal que ejecutó Verza a las manos del guardameta portugués, que dejó su portería a cero por decimotercera vez esta campaña, el disparo de Aitor Ruibal a un cuarto de hora del final fue lo más destacado de los Iriondo en todo el partido. Lo que habla muy bien del trabajo defensivo del segundo clasificado de LaLiga 1|2|3. Y un ejemplo de ello llegó en el 85' cuando se pudieron contar hasta seis jugadores en campo visitante presionando la salida desde atrás de los madrileños.

La guinda

La guinda la puso Antonio Puertas a un minuto del final tras otra obra de arte sobre todo por la verticalidad de la jugada que supuso el 0-3. Fue Silva el que sacó en largo para Montoro, que hizo un control orientado de otra categoría para tocar hacia el almeriense, que se internó en el área y batió de potente disparo a Basilio. Fue el culmen a un extraordinario partido, uno más lejos de casa, de un Granada CF que dio todo un recital en tierras madrileñas.

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