Charles McPherson | Saxofonista "Si eres capaz de tocar bebop, eres capaz de tocar cualquier estilo de jazz"

  • El músico norteamericano, socio de Charles Mingus durante más de una década, dará un concierto el jueves a las 21:00 en el Teatro Isabel la Católica con motivo del Festival de Jazz

Charles McPherson, en una imagen de archivo. Charles McPherson, en una imagen de archivo.

Charles McPherson, en una imagen de archivo. / G. H.

Siendo un adolescente, Charles McPherson (Joplin, Misuri, 1939) descubre la música de Charlie Parker y decide dedicarse al jazz. En 1954, McPherson conoce en Detroit al pianista Barry Harris, que vive no lejos de en él y que le ofrece sus consejos. Poco después, Charles Mingus queda impresionado con su talento y lo ficha para su orquesta de 1961 a 1972. Críticos de la famosa revista Down Beat lo definen años antes como "un talento que merece un reconocimiento más amplio".

McPherson estuvo influido en sus inicios por el estilo del saxofonista Johnny Hodges, pero es Parker quien lo inspirará más en su carrera, sin buscar nunca imitarlo. El músico llega a participar en la banda sonora de Bird (1987), la película de Clint Eastwood donde se retrata la vida de uno de los mejores intérpretes de saxofón alto de la historia. El artista norteamericano dará su primer concierto en Granada -en el Teatro Isabel la Católica- el jueves a las 21:00 con motivo del Festival de Jazz.

-A lo largo de su carrera ha habido varios nombres importantes. El primero fue Barry Harris.

-Conocí a Barry porque él era el pianista de la casa en un club de Detroit cerca de casa donde no podía entrar porque tenía 15 años, pero le escuchaba desde la calle. Me invitó a tocar con él en su casa y así que empecé a estudiar con él. Me impresionó su musicalidad y su conocimiento de la música, me enseñó mucho; también como persona, me dijo que no se podía ser un mediocre para tocar jazz. El leía mucha filosofía y me dijo que hiciera todo lo posible para ampliar mi mente. Y todavía sigo.

-Siempre le compararan con Charlie Parker. ¿Se siente identificado?

-Sí, claro. El bebop es mi estilo porque pienso que abarca a todos. Si eres capaz de tocar bebop, eres capaz de tocar cualquier estilo dentro del jazz. Lo que sucede es que cuando tocas el mismo instrumento ya te asimilan, me pasa a mí y a todos los que tocamos el alto. Charlie Parker fue una gran influencia y es difícil no ser comparado con él.

-¿Cómo entró en contacto con él?

-A los 14 o 15 años, un día vi el nombre de Bird en la máquina de discos, lo escuché y descubrí que aquello tenía mucho sentido para mí. Sería alrededor de 1953. Acudí al club del que hablaba antes, el Bluebird, y desde la calle escuchaba a la banda residente: Elvin Jones, Pepper Adams, Thad Jones, Paul Chambers y Barry Harris. Todos enormes músicos. Ya no hubo vuelta atrás.

-Otro nombre vital para usted fue Mingus. Cuente, cuente.

-A finales de los años 50, el trompetista Lonnie Hillyer y yo nos fuimos a Nueva York buscando trabajo. Casualmente Mingus necesitaba saxofonista alto y un trompetista, y Yusef Lateef, que también era de Detroit. Sabía que estábamos en la ciudad y nos propuso. Mingus vino a vernos en una jam y nos contrató. Estuvimos juntos hasta 1972. Mingus era brutalmente honesto, muy sincero y podía ser conflictivo; era una personalidad tan fuerte que, además de que su música era poderosa, él mismo era muy poderoso y combativo. Aprendí mucho sobre música, pero también sobre el comportamiento humano: él tenía 40 años, yo 20. Está todo dicho ya ¿no?

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