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Maribel Verdú: "Nunca me he sentido una Marilyn Monroe"

  • La actriz llega este fin de semana al Teatro Isabel la Católica con 'Los hijos de Kennedy', junto a Ariadna Gil y Emma Suárez

Parapetada tras unas gafas de sol de las que no se desprende durante todo el encuentro, Maribel Verdú presenta Los hijos de Kennedy, la obra que protagoniza junto a Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Álex García, que dirige José María Pou y que se representa este sábado (con dos funciones, a las 19:30 y 22:30 ) y el domingo (a las 19:30 horas) en el Teatro Isabel la Católica. En la obra de Robert Patrick, estrenada en 1973, cinco personajes representativos de la sociedad estadounidense de la época relatan sus experiencias vividas en los años 60, marcadas a fuego por el asesinato de Kennedy.

El tono común es el de la decepción y los sueños rotos, una circunstancia que afecta de lleno al personaje que interpreta Verdú, una prostituta que se disfraza de Marilyn Monroe, a la que emula en cada ocasión. Las analogías se planteaban evidentes y Maribel Verdú deja claro que nunca se ha sentido "una Marilyn Monroe, afortunadamente"; y, sobre la revisión de su propio pasado como musa de la gran pantalla, se expresó en estos términos: "En su momento fui una sex symbol, y estuvo bien, fue divertido, pero ya pasó. Después han venido otras. Sería raro que con 43 años siguiera metida en eso". Respecto a la obra, Verdú señala que el montaje que dirige Pou "respeta el espíritu del que se estrenó en 1973", en gran medida porque "existen paralelismos de aquella sociedad norteamericana y la española actual: ambas se enfrentan cada día a desengaños y desilusiones".

La intérprete insiste en que la actualidad de la obra es "absoluta" y recurre para ello a una frase que pronuncia el personaje de Ariadna Gil: "Hacen falta líderes de verdad". "Creo que eso ocurre justamente ahora. Los políticos actuales no tienen nada que ver con los grandes líderes del siglo XX".

Los hijos de Kennedy es la segunda obra teatral que la actriz protagoniza a las órdenes de José María Pou después de la exitosa comedia El tipo de la tumba de al lado (que protagonizó junto a Antonio Molero), si bien Verdú recordó que su relación artística con el director y actor catalán se remonta a 1987, cuando compartió reparto con Pou en la serie de televisión Vida privada, dirigida por Francesc Betriú. Maribel Verdú definió a Pou como "una persona de una cultura amplísima, tanto respecto al teatro como a muchas otras cosas. Es un grande, mucha gente le conoce y le admira. Puede contar miles de anécdotas de cualquier cosa". Inevitablemente, y con la concesión del Premio Málaga del Festival de Cine Español, la conversación abordó la cuestión cinematográfica. Verdú señala que nada más terminar la gira de Los hijos de Kennedy , entre mayo y junio, se incorporará al rodaje de la próxima película de Gracia Querejeta, Felices 140. Se trata de la tercera cinta que Verdú rodará a las órdenes de Querejeta tras Siete mesas de billar francés y 15 años y un día y el título que ha procurado a la intérprete su enésima nominación a los Goya: "Cualquier oportunidad de trabajar con Gracia Querejeta es un regalo. Y soy muy consciente de lo bien que ha empezado este año. En los últimos años las nominaciones al Goya se han hecho habituales, aunque no volverán a serlo el año que viene, ya que no tendré estrenada una nueva película".

Con respecto a lo que el destino pudiera dar de sí, Verdú afirmó que su sueño "es trabajar con Ricardo Darín, porque me parece el mejor actor del mundo". Y defendió que el teatro y el cine deben ir de la mano a la hora de exigir una mayor atención de la política cultural: "Los dos son alimento, no sólo porque dan de comer a mucha gente, sino porque para otros resulta indispensable. Si yo no fuese actriz, necesitaría ir al teatro, o al cine, o ver una película en casa".

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