Ópera

Heras-Casado dirige la colosal tetralogía de Wagner ‘El oro del Rin’

  • El director granadino califica de “una suerte, un orgullo y un privilegio” desarrollar las cuatro óperas, que suponen 16 horas de música

  • El Real acogerá el estreno este jueves

Pablo Heras-Casado. Pablo Heras-Casado.

Pablo Heras-Casado. / Efe

El director de orquesta granadino Pablo Heras-Casado dirige la ambiciosa producción El oro del Rin (Das Rheingold), con la que se marca el inicio de El anillo del Nibelungo, la “colosal” tetralogía de Richard Wagner, según explica el Teatro Real. Heras-Casado se pone al frente de un reparto con renombrados cantantes wagnerianos como Greer Grimsley, Sarah Connolly y Samuel Youn, en una “desoladora producción” de Robert Carsen. La obra –que se representará en el Teatro Real del jueves 17 de enero al 1 de febrero– se presentó esta mañana en rueda de prensa.

Concebida por su también director escénico, Robert Carsen, a quien apoyó Patrick Kinmonth en el diseño, esta producción se estrenó en 2000 en la Ópera de Colonia y ha girado por distintos escenarios, incluido el Liceu barcelonés, hasta recalar en el coliseo de Madrid, donde el ciclo se presentará en cuatro temporadas sucesivas con dirección musical de Heras-Casado, indica Efe

La obra fue estrenada en Múnich 1869 y en el Teatro Real en 1910

Para el granadino, es “un orgullo, una suerte y un privilegio” desarrollar “la obra de arte jamás concebida por el ser humano”, con un total de cuatro óperas y 16 horas de música en las que Wagner trabajó 25 años y para las que hizo erigir un teatro en Bayreuth (Alemania) que garantizara su llegada en condiciones óptimas al espectador. Estructurada como los antiguos dramas griegos, tres tragedias y una sátira, El oro del Rin es el prólogo de una saga que se desarrolla con La Valquiria, Siegfried y El ocaso de los dioses.

Heras-Casado –director del Festival de Música y Danza de Granada– destacó de El anillo del Nibelungo, además de su “acción dramática”, su música “complejísima y dificilísima”, que sigue siendo “revolucionaria y modernísima” y a la que tanto la Orquesta Titular del Real como él intentarán dar toda la “sonoridad, grandeza, colores, texturas y contrastes” con los que Wagner la concibió, según las declaraciones recogidas por Efe.

Respaldará la música un “montaje colosal e impresionante”, en palabras del intendente Joan Mata Bosch, que puso el acento en el mensaje ecológico ante la degradación de la naturaleza por las ambiciones del ser humano.

Porque el director de escena Robert Carsen –a cargo también del próximo estreno del Real, Idomeneo, de Mozart– y el escenógrafo y figurinista Patrick Kinmonth han concebido un Anillo del Nibelungo desolador, pesimista, que coloca al hombre actual frente a su propio camino de autodestrucción.

“La destrucción del mundo por las luchas de poder es de tan lacerante actualidad (...) Por eso cuando empezamos a trabajar en esta producción ahondamos en el pesimismo ante la destrucción de la naturaleza por la codicia del hombre”, explicó Carsen en rueda de prensa.

El abuso de poder y la explotación entre seres humanos son otros ejes de este El oro del Rin, inicio de una tetralogía en la que Wagner fue “premonitorio”, porque “lanza una advertencia de qué está haciendo la codicia humana con el planeta”, un “mensaje ecológico” que está “muy claro” en este montaje.

El montaje no gira en torno a los decorados, “como a menudo pasa con Wagner”, indicó Patrick Kinmonth, de forma que “la escenografía no se come el espectáculo”, apela al “poder evocador” de la audiencia y sólo “acompaña” a una música “increíblemente poderosa”, apostilló Carsen.

Las siete funciones de El oro del Rin se ofrecerán entre el próximo jueves 17 de enero y el 1 de febrero con un reparto coral encabezado por Greer Grimsley (Wotan) y Samuel Youn (Alberich), secundados por Ain Anger (Fasolt), Alexander Tsymbalyuk (Fafner), Raimund Nolte (Donner), David Butt Philip (Froh), Joseph Kaiser (Loge) y Mikeldi Atxalandabaso (Mime).

También contará con Sarah Connoly (Fricka), Sophie Bevan (Freia), Ronnita Miller (Erda), Isabella Gaudí (Woglinde), María Miró (Wellgunde) y Claudia Huckle (Flosshilde).

El “desafío” wagneriano saltará a otros escenarios, como el Museo Lázaro Galdiano, que programa un recorrido temático titulado Un wagneriano coleccionista de arte, o el del Romanticismo, con un taller infantil y una conferencia de Miguel Ángel González Barrio.

La obra fue escrita bajo los estrictos preceptos del Oper und Drama que el mismo Richard Wagner estableció y se “antoja más un drama actual que una fábula remota”, explican desde el Teatro Real. Fue estrenada en el Königlichen Hof-und Nationaltheater de Múnich en 1869 y se representó por primera vez en el Teatro Real en 1910.

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